El clásico
El madribarsa a mi plim. En serio, denominar esos partidos como clásicos empieza a ser un choteo innecesario. Aburre ya. En todo caso podrán decir que es el pesao. Por ejemplo, señora, en lo que usted se queda embarazada y nace su retoño se han podido jugar nueve partidos. Y en todos se la juegan [...]





















