Aznar no logra controlar su dedo
El ex presidente español José María Aznar ha debido ser internado en una clínica de la ciudad de Boston, al presentar una extraña variante de priapismo: su dedo corazón le ha quedado erguido, sin poder volver a flexionarlo, desde el momento en que lo enarboló para responder a grupos de estudiantes que trataban de impedirle pronunciar una conferencia. Los médicos no comprenden cómo pudo haberse presentado esta variante de una enfermedad que hasta ahora sólo ha atacado a los genitales masculinos, provocando que el pene quedara en estado de erección durante largos periodos. La vuelta del órgano sexual a una posición ‘en reposo’ se ha logrado habitualmente con una combinación de un relajante muscular y un sedante para el sistema nervioso.
Como ha ocurrido en otros muchos casos de priapismo, la suspensión de la medicación retrotrae al paciente a la situación anterior: la erección –en este caso del dedo- vuelve a producirse y resulta imposible retornar a la normalidad sin nuevas dosis de medicación.
La esposa del ex gobernante español, Ana Botella –a los que los catalanes llaman cariñosamente ‘Ana Ampolla’- ha querido quitar dramatismo a la enfermedad de su marido afirmando que, aunque para él pudiera ser molesto, a ella, particularmente, no le provocaba ningún trastorno: “al contrario”, dijo, sonriendo con aire pícaro a los periodistas que la interrogaban. Un colega del ‘Post it’ de Washington comentó irónicamente que tal vez la señora de Aznar estaría sufriendo la misma confusión que la enfermedad: la de dar a un dedo la categoría de miembro viril.
Una novela explosiva (I)
Una novela muy breve, de apenas 52 páginas, ha consagrado sin embargo a su autor. Más raro es aún el caso porque no ha tenido ni una sola crítica y tampoco tiene lectores.
El secreto del éxito está sin duda en una circunstancia excepcional: en la página 52 el libro explota en las manos de quien lo lee. Esto hace que haya habido hasta ahora un único lector –obviamente fallecido- y que la editorial no haya conseguido todavía ningún voluntario que pueda engrosar la lista de gozadores de esta creación literaria, y ello pese a que las consignas oficiales aseguran que no hay nada en el mundo tan importante como leer, y pese a que los responsable de la publicación de la novela garantizan que no hay ningún peligro hasta la página 51.
De más está decir que tampoco se ha logrado que algún crítico literario haga el intento; como algunos sospechaban, son más temerosos que los simples lectores de encontrarse con alguna novedad, aunque en este caso sus miedos están sobradamente justificados: la novedad, el valor de lo que realmente tiene de nuevo la novela, concentrado en su página final, es de una calidad tal que nadie lo pone en duda.
De todos modos, un reconocido crítico ha adelantado una primera impresión, basada en aspectos contingentes, y relativizando la importancia de su propio juicio por tomar más en cuenta las circunstancias que rodean al libro que el libro en si mismo (por razones ya suficientemente explicadas). Este crítico, que ha preferido guardar el anonimato, resaltó el valor de la editorial Ladenfeld (y también tuvo palabras de elogio, aunque recordando que no es un experto en la materia, para la calidad del explosivo que se activa en la página 52), además de destacar igualmente la capacidad de innovación que supone la novela. Tuvo palabras entusiastas para el indudable aporte que representa para las corrientes que alientan la fusión de géneros (“este tipo de golpes y rupturas no suponen violencia de género”, bromeó) y subrayó también el modo cómo el autor ha logrado quebrar el relato. “Por primera vez –resaltó- se consigue concretar el viejo proyecto de hacer partícipe al lector del propósito original del creador”, aseguró este crítico. Como se le reprochara su exigencia de mantener el anonimato, reaccionó con indignación: “¿Acaso no se mantiene en el anonimato el propio autor y no son secretos los sitios dónde están depositados los dos ejemplares aún no consumados?”, espetó. De este modo se ha referido al hecho, muy criticado pero nacido de la lógica más elemental, de que los dos ejemplares restantes, de una tirada total de tres, se hallen en paradero desconocido.
Aznar no logra controlar su dedo
El presidente español José María Aznar ha debido ser internado en una clínica de la ciudad de Boston, al presentar una extraña variante de priapismo: su dedo corazón le ha quedado erguido, sin poder volver a flexionarlo, desde el momento en que lo enarboló para responder a grupos de estudiantes que trataban de impedirle pronunciar una conferencia. Los médicos no comprenden cómo pudo haberse presentado esta variante de una enfermedad que hasta ahora sólo ha atacado a los genitales masculinos, provocando que el pene quedara en estado de erección durante largos periodos. La vuelta del órgano sexual a una posición ‘en reposo’ se ha logrado habitualmente con una combinación de un relajante muscular y un sedante para el sistema nervioso.
Como ha ocurrido en otros muchos casos de priapismo, la suspensión de la medicación retrotrae al paciente a la situación anterior: la erección –en este caso del dedo- vuelve a producirse y resulta imposible retornar a la normalidad sin nuevas dosis de medicación.
La esposa del ex gobernante español, Ana Botella –a los que los catalanes llaman cariñosamente ‘Ana Ampolla’- ha querido quitar dramatismo a la enfermedad de su marido afirmando que, aunque para él pudiera ser molesto, a ella, particularmente, no le provocaba ningún trastorno: “al contrario”, dijo, sonriendo con aire pícaro a los periodistas que la interrogaban. Un colega del ‘Post it’ de Washington comentó irónicamente que tal vez la señora de Aznar estaría sufriendo la misma confusión que la enfermedad: la de dar a un dedo la categoría de miembro viril.
Sin publicidad
Cuando uno va zapeando produce un instante de placer (algo extraño, que todavía no hemos incorporado del todo a nuestra endurecida alma de telespectadores) comprobar que ni la 1 ni la 2 incluyen publicidad. Es maravilloso: las películas y las series duran lo que deben durar, todo empieza y termina a su hora… Un eco entusiasta para ese andar a pelo, mezcla de noticias, deportes y ficción, y a contrapelo del todopoderoso mercado que invade todos los rincones de nuestra vida.
Aula del Mar
También hace 20 años que fue creado un escaparate en tierra de la vida marítima: el Aula del Mar. Les hacemos ECO desde aquí porque han contribuido, día tras día, a crear consciencia social de que debe protegerse la vida marina. Cinco chavales estudiantes fundaron la cooperativa y hoy cuentan con otras 30 personas trabajando. Culpa de ellos es que ya casi no comamos chanquetes, un delicioso bocado que tal vez recuperen nuestros hijos y nietos.
ASPA
Asociación Andaluza para la Solidaridad y la Paz. Acaba de cumplir formalmente 20 años pero en realidad son ya 22. Hay ahí un equipo grande de gente solidaria pero también es verdad que la asociación persiste, contra viento y marea, en gran parte por la voluntad de una persona: Luis Pernía. Aunque se sabe muy acompañado, tememos que haya momentos en los que se pueda sentir solo. Para esos momentos, aquí va nuestro ECO
Ecos
Este es un espacio para hacer un eco a los que están aportando algo positivo. Simplemente eso: un eco.
Algo como para que sientan que no son totalmente invisibles: que alguien los está viendo y les hace una señal de comprensión, un guiño cómplice.
Nos gustaría que cualquiera que se interne en este blog encuentre aquí un espacio propio y un momento oportuno para aportar su propio eco.
Sólo se trata de un par de líneas o de una sola palabra… Un eco, una repetición, sin más.
¿Gobiernan las ‘masas’?
El sábado pasado se han podido leer una reflexión de Vicente Verdú, titulada ‘La crisis pide un mesías’, y otra del historiador británico Timothy Garton Ash, que parecía una respuesta: ‘No basta un mesías’. Por si no los siguen: Garton Ash es un liberal bastante crítico pero sesudo defensor de la ‘civilización occidental’, con lo difícil que esto es últimamente; con Verdú (y algunas de sus arriesgadas tesis) se puede disentir pero conviene tenerlo muy en cuenta porque es una de las personas que más seriamente está revisando la hilera de tópicos y estereotipos en la que nos movemos.
Ninguno de los dos hacía referencia al fuerte declive de quien más intenta dar el perfil de nuevo líder, junto a Obama: Sarkozy. Las elecciones francesas provocaron tal bajón en su partido (el ‘nuevo centro’) que sólo se podría comparar con el anuncio de que su compañera, Carla Bruni, se hubiera hecho lesbiana y hubiera escapado de Francia con la lideresa socialista Segolene Royal (gran triunfadora de las regionales). La comparación tiene mala leche pero no es tan traída de los pelos como puede parecer: la relación con la famosa y hermosa Carla ha contribuido decisivamente al tipo de liderazgo que pretende Sarkozy. Por otra parte, hasta el conspicuo y flemático Garton Ash habla de que el sonado romance Sarkozy-Bruni puede resultar fugaz, aunque atribuye este dato a fuentes ‘poco fiables’.
El británico desmenuza los fracasos de Obama, añadiendo que la decepción era inevitable: “ningún simple mortal podía satisfacer las expectativas mesiánicas de su presidencia”. Al tan esperado presidente negro casi nada le ha salido bien. Aunque parece que sacará adelante, finalmente, la reforma sanitaria, será con tantos recortes y retoques que, parafraseando a nuestro ínclito Alfonso Guerra, se puede decir que no la va a reconocer ‘ni la madre que la parió’. Lo curioso es que Garton Ash señala, como principal culpable de las dificultades de Estados Unidos, al Congreso; es decir, al núcleo de la democracia estadounidense. Al revés de lo que siempre se asegura desde Europa –que el presidente yanqui tiene casi los poderes de un dictador- ahora el historiador británico considera que los congresistas tienen “una capacidad de inmiscuirse en la política exterior como en ninguna otra gran democracia…”
Por su parte, Vicente Verdú no se ocupa ni de Sarkozy ni de Obama. Se refiere a la realidad global que estamos viviendo y que retratara Ortega en ‘La rebelión de las masas’, publicada en 1930, al año siguiente de la Gran Depresión, cuando anunciaba el ‘advenimiento de las masas al pleno poder social’. Y, “como las masas, por definición, no deben ni pueden dirigir su propia existencia, y menos regentar la sociedad…”, su acceso al poder nos coloca en medio de “la más grave crisis”. Siguiendo el camino orteguiano, Verdú añade que “la ausencia de líderes se corresponde fielmente con el paso de la excelencia a la mediocridad, de la voz diferente a la voz del sondeo, de la creación minoritaria al best-seller”. Los líderes sucumbieron: “desde hace años nos valemos de sustitutos paródicos”. Y culmina: “¿Un gran líder político hoy? ¿Se han fijado, por ejemplo, en el actual presidente de turno de la Unión Europea?” Personalmente, me queda una duda. Sólo una, pero gorda. ¿Son las masas las que están gobernando? ¿No contamos con un alambicado sistema que transmite contenidos y, una vez ‘cargada’ la opinión pública con las consignas deseadas, se hacen las encuestas que ‘dictarán’ a los políticos lo que ellos mismos –junto al poder económico y al poder mediático- han insuflado al conjunto de la sociedad? En teoría, la ‘titularidad’ de las decisiones la tienen las masas. ¿Pero quienes son titulares de los mecanismos de manipulación de las masas? Yo diría que, aunque son más modernos, se parecen bastante a los que tenían el poder antes de la sociedad de masas.
‘Se suicidan o los suicidamos’
Como ese ‘zombi’ de las películas, al que matan una y otra vez y siempre levanta cabeza y vuelve a sembrar el pánico, ETA suele dar un nuevo coletazo cuando la damos por definitivamente hundida. Pero tal vez hemos visto la película ya tantas veces que lo que no va a poder conseguir es el efecto sorpresa. Hay tétricas previsiones de que la banda intentará cometer un atentado muy pronto, casi con seguridad antes del verano.
Y si la agenda terrorista parece tan apremiada no es ya solamente porque el ‘cerco policial’ –hispano francés- haya alcanzado en los últimos tiempos logros espectaculares, sino por algo que puede resultar ‘de vida o muerte’. Pero no estamos hablando ahora de la vida y la muerte en la dimensión de lo personal, de que un ‘comando’, o incluso un ‘comandante’, perezca o sobreviva, sino en términos políticos: lo que puede estar amenazado de sufrir un colapso definitivo es la mismísima ‘vía terrorista’ para la conquista del poder político.
ETA está padeciendo dos derrotas paralelas y esto es lo que pone en peligro real la supervivencia de su ‘proyecto’ político: de una parte, siente el acoso del Estado, a través de sus fuerzas del orden; de otra parte, ha perdido la iniciativa dentro del conglomerado independentista, donde Otegi ha conseguido reunir en un mismo haz (con la excusa de la próxima celebración del Aberri Eguna, ‘Dia de la Patria Vasca’) a las principales fuerzas ‘abertzales’, incluyendo a Euzko Alkartasuna.
Una curiosa filtración ha permitido que el diario ‘El Mundo’ reprodujera unas palabras de Otegi a un visitante que acudió a verlo en la prisión, una ‘bomba’ periodística que dejó en evidencia el grado de fractura interna del frente ‘abertzale’. Como ocurrió hace más de tres décadas, cuando los etarras se partieron –los ‘mili’ y los ‘poli-mili’-, han vuelto ahora a enfrentarse los que reclaman abrir un frente para la acción política, un sector abiertamente ‘soberanista’, un ala radical a la izquierda del PNV… y los que siguen creyendo que el único camino es la violencia y que sin terrorismo no hay izquierda nacionalista vasca. El mismo choque, calcado. Un choque que se repite casi invariablemente cuando un grupo terrorista o guerrillero se considera a sí mismo como un ejército, absolutamente verticalizado, y donde, como en cualquier ejército, manda el capitán y los ‘marineros’ se limitan a obedecer. Frente a tanta verticalidad, siempre surgen los que incomodan preguntando ‘¿que hacemos con las bases?’.
Queda por saber cuál es la intención de los ‘filtradores’, los que dieron la sabrosa ‘exclusiva’ al diario madrileño ¿Pretenden levantar la imagen de Otegi para cabrear a ETA? ¿Están desafiando al ‘zombi’ para obligarle a salir a la descubierta y dejar en descubierto su extrema debilidad? El tendido está como paralizado. ¿Saldrá pitando el encabronado toro? ¿Sufrirá un revolcón el envalentonado Rubalcaba?
Desde luego, la política vasca puede estar cerca de un auténtico punto de inflexión. Puede ser la culminación del proceso iniciado con la pérdida de poder del PNV y el encumbramiento de la coalición ‘españolista’ PP-PSOE. Puede estar incubándose una nueva realidad en la que haya una izquierda ‘abertzale’ legal y que condene expresamente la violencia. Los ‘radicales que quieren ganarse un espacio político accediendo a separarse, por fin, del terrorismo, reconocen abiertamente que ETA está al borde de la aniquilación y está queriendo arrastrarlos a ellos al abismo.
Todo ese entorno es el que pone a ETA, literalmente, entre la espada –la ‘parabellum’- y la pared. Para decirlo con palabras del dirigente ‘popular’ vasco Basagoiti: “O se suicida o la suicidamos”; aunque se apresuró a aclarar: “siempre dentro del Estado de derecho”. Porque se descubrió el cadáver de un etarra, Jon Anza, cuya muerte, que no aparece muy clara, está siendo investigada por la policía francesa.
No hay solución, hermano
Un líder carcelario de Brasil se burla de quienes buscan ‘soluciones’. “Antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria… ahora ya no: ¿has visto las 560 chabolas de Río de Janeiro?’”
Siguiendo los comentarios, que tratan de ‘monstruo arrogante’ al presidente venezolano mientras consideran como una democracia al reino de los parapoliciales de Colombia; o la contrainformación minoritaria que sólo ve a los colombianos como agentes de Estados Unidos y a Hugo Chávez como una reedición de Bolívar; o a quienes presentan al juez Garzón como el paladín de la lucha contra ETA o como todo lo contrario: un mero agente del PSOE exculpando a los grupos políticos nacidos del mundo ‘abertzale’ para favorecer la negociación con los terroristas; o viendo fotos de preadolescentes pidiendo que se prohiba el aborto y otras de jovencitas a pecho descubierto reclamando que la mujer pueda ser ‘dueña de su propio cuerpo’…
Frente a esa permanente confrontación entre dos perspectivas que parecen inconciliables uno tiende a pensar que las cosas no tienen solución porque estamos en un mundo escindido; cada vez son más los que se encierran en uno sólo de esos mundos, aunque también aumentan los que eligen desentenderse de todo lo que está ocurriendo. ¿Cómo encontrarse cara a cara con la ‘verdadera’ realidad?
El periodista Pascual Serrano ha publicado un libro, titulado ‘Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo’. Según él ha comprobado, “el divorcio entre la realidad (…) y lo que realmente llegaba a los medios era abismal”. Para Serrano casi todo se resume en una frase que pronunciaba Vito Corleone, cada vez que mandaba matar a alguien: “No es nada personal… sólo negocios”.
Serrano recomienda acudir a los llamados ‘medios alternativos’, aunque es cierto que son muy pocos, inestables y no siempre fiables: “no hemos sido capaces todavía –reconoce- de hacer un periodismo de calidad (porque) seguimos siendo muy militantes, en el sentido negativo del término, muy panfletarios (…) olvidamos que tenemos que dar datos, hay que dar argumentos, hay que tener rigor y hacer periodismo (…) no vale con decir ‘Bush asesino y muchas veces asesino’ (…) el periodismo alternativo no es un sitio para gritar, es un sitio para contar la verdad…”
En muchas ocasiones me pregunto si no estamos diciendo que “por ahora nos va bien” mientras caemos al vacío desde la décima planta y estamos a la altura de la quinta. Quizás para los historiadores estos episodios de confrontaciones feroces que nos relatan cada día no serán siquiera dignos de mención porque la crisis económica (de la que estamos saliendo pero nunca terminamos de salir) nos arrasará como un tsunami o tal vez termine por ser, ella también, una anécdota más, mientras nuestra civilización es desarmada de un papirotazo por tragedias naturales que quizás sean hijas del calentamiento global que con tanto entusiasmo promovemos.
Es fácil ser más optimistas. Pero el optimismo es como el ejercicio que hacemos cada mañana al despertarnos, para protegernos del shock de la realidad. Y lo que más nos protege -nos distrae- es la narración de esas batallas con héroes y villanos -el héroe Garzón, el villano Chávez- o asombrarnos con esos relatos en los que adolescentes, niñas y niños han estado muchos años aprendiendo que follando entre ellos o dejándose seducir por adultos serían buenos karatekas.
Hace un par de años el diario brasileño ‘O Globo’ publicó una entrevista a Marcola líder carcelario jefe del Primer Comando de la Capital (PCC). Marcola explicó: “antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnostico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas chabolas, discretas periferias (…) ¿Qué hicieron? Nada (…) ¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de ‘solución’ ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 chabolas de Río (de Janeiro)? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo?…”

























