El ex núcleo duro
Rosa Torres, la presidenta del PSOE andaluz, será candidata a la alcaldía de Antequera. Y su lugarteniente, su mujer de confianza, aunque seguirá de delegada de la Consejería de Igualdad y Bienestar Social, será Ana Navarro. Navarro y Torres forman un tándem consolidado con mucha complicidad política y personal y un conocimiento exhaustivo de Antequera. Sin embargo, el reto no es fácil: conservar, con la que está cayendo para el PSOE, el que es uno de los feudos más señeros y emblemáticos del socialismo no ya de la provincia de Málaga, también de Andalucía. La apuesta del partido en Antequera es fuerte y consistente y tal vez es la que más temía el PP, que con Manuel Barón, hombre de prestigio y muy conocido en la localidad, viene fajándose en un trabajo del que también esperan recoger frutos.
Con Torres en misión de combate, lo que la va a rejuvenecer, ‘desenmonar’ de política y apearla del papel de florero, y con el futuro político de Salvador Pendón pactado, van quedando pocas piezas por encajar de ese grupo al que un día ya lejano llamábamos núcleo duro y que durante buen periodo de tiempo impusiera en el partido su santa voluntad. Con la santa voluntad de los militantes. Ahora, de ese grupo, quedan varios casos por ‘resolver’. Uno es Fernández España, vicepresidente de la Diputación y hombre de confianza de Pendón, que ha intentado ir en las listas de Rincón de la Victoria. No sabemos muy bien cómo está eso, parece que mal, pero lo cierto es que España pronto será noticia. Muy agradable para él. O sea, que ha ‘cerrado’ con la dirección provincial cuál será su destino político. Y Bustinduy y Fraile. Sobre el segundo la cúpula piensa que ha hecho grandes servicios y que merece una jubilación tranquila. Sobre la primera hay dos líneas de pensamiento: una es que ya se le dio una gran salida (es miembro de la mesa del Parlamento) y la otra es que está desaprovechada. Seguramente repetirá para el Parlamento. El futuro del cuarteto citado era algo que preocupaba y mucho al joven núcleo duro actual, núcleo al que, aún pareciéndole lejano, también le llegará el día en que alguien hable de ellos en ese lenguaje de despacho de partido en plan qué hacemos con este y el otro.
Si no puedes con tu enemigo, cópialo. José Antonio Griñán va a lanzarse a la calle, informan fuentes de la Junta de Andalucía. Una vez que han visto pasmados y algo incrédulos, cabizbajos y pelín cuajados, como Javier Arenas recorría y recorría Andalucía, iba y venía, venía e iba, y ahora que queda poco más de un año, Griñán renuncia al despacho y viajará por provincias a explicar la labor de Gobierno. Más vale que explicara proyectos de futuro.
Los verdes y los excluidos
Mañana miércoles se presenta en sociedad el nuevo partido que concurrirá a las elecciones municipales en la capital de la provincia, ‘Compromiso Verde por Málaga’, abanderado por Antonio Serrano, actual concejal que fuera elegido en las listas de Izquierda Unida y de la que salió tras un doloroso y largo proceso de divorcio político. Tras la presentación de mañana vendrán las asambleas y la elección final de la lista, que probablemente encabece el propio Serrano y que va a pelear por un segmento de izquierdas, verde/ambientalista, una suerte de ecosocialismo no exento de elementos andalucistas, ya que podrían atraerse a gentes de esa formación. A nivel nacional Compromiso pertenecerá a Equo, o convergerá o se federará con él. Equo, cuya cabeza más conocida es López de Uralde, pretende fichar también a Inés Sabanés, histórica de IU en Madrid que ha ocupado numerosos cargos institucionales y que ya ha declarado ver con mucha simpatía el invento. En la agenda de Compromiso en Málaga está de inmediato la reunión con colectivos vecinales, el posible fichaje de algún presidente para la lista y la elaboración conjunta o en coordinación con ellos del programa electoral.
Con ‘Compromiso’ y UPyD ya son cinco las listas importantes que concurren en las municipales de la capital. La que más se va a retrasar en ser elaborada oficialmente, aunque sin misterio alguno sobre su número uno, es la del PP, que se irá hasta la Semana Santa para darla a conocer. Elías Bendodo y De la Torre no quieren que la sacrosanta hora de decirle a algunos de los actuales concejales que no van a continuar sea pronta. Porque tan pronta como sea será la previsible reacción del afectado u afectada: darse (no sin dosis de ira y rabia contra el mundo por no comprender lo mucho de su valía) al rascamiento general de barriga por entender que su no inclusión es una faena de órdago a la cual no puede responder en modo alguno con nuevos desvelos que, total, de poco le han servido. Es por eso que entre que la Semana Santa lo tapa todo mediáticamente, que son días de fiesta y que restaría poco más de un mes para las urnas, el tal peligro de que no hagan ni el huevo queda disipado. Creen. Damos por incluida la perspicacia en la cabeza de los líderes peperos antes citados, por lo que aún siendo tardía la hora de elaborar la lista ellos ya saben que los que se barruntan víctimas de patada en salva sea la parte están maniobrando. Ya sea ejerciendo el deporte (nunca alabado pero de probada eficacia en según qué casos) del peloteo general al jefe por tierra, mar y aire; o apresurándose a la organización de eventos y ruedas de prensa para hacerse visible
Cuento de fin de año
No sabía si encender la luz o tomarse un café. Como cada 31 de diciembre decidió hacer balance de su vida en ese año: cincuenta discursos. En el Parlamento, en Nueva York, en un foro internacional, en Chile, en Macao, incluso en un estadio y hasta en una comunidad de vecinos. Pero siempre para otros. Pensaba en eso. Y en el número de langostinos ingeridos en el año, en las tres analíticas para el colesterol, en el número de cigarrillos (anotados en su diario meticulosamente) en los kilos de corbatas adquiridas en mercadillo clandestino y en el total de jornadas en las que granizó: dieciséis. No era mal balance, de hecho el año anterior granizó solamente catorce veces y perdió tres paragüas y dos diéresis. El escritor de discursos encendió un habano falso que resultó ser de Venezuela, eligió un traje negro de entre los diez trajes negros que tenía en el armario y se sentó a repasar el borrador que tenía preparado. Pero no había luz y tampoco café y aún faltaban tres horas para su cita. No importaba, sabía el discurso de memoria. Abundó en el balance vital: tenía más pelo, se le había curado la miopía, rompió con Marta, se lió con una compañera de trabajo tres veces y salió de copas veinte noches en el año. Había echado gasolina cuarenta y seis veces y necesitó entrar a orar en una iglesia en dos ocasiones. Bueno, una. La otra entró porque estaba lloviendo. Aprendió qué significa zurupeto e incluso conoció a uno en un taller de chapa y pintura. Viajó poco este año en comparación con otros: un almuerzo en Redondela o Vigo; un fin de semana en Conneticut; la Semana Santa en Okinawa, dos días en Coimbra y una escapada rural, un puente, en Frigiliana. Siempre se había preguntado cómo sería la primavera en Alaska, por qué se llama Alberta una región de Canadá, si todo el mundo se conoce en Islandia y si acaso la visión del sol de medianoche te cambia la vida. Pero eran preguntas que continuarían sin poder ser respondidas por el escritor de discursos. Al igual de por qué hoy se escribe con hache y ayer no. O si no era un gasto inncesario ponerle dos enes a innecesario. Como cada año en 31 de diciembre recordó las veces que había llamado a un antiguo amor: trece; el número de ocasiones en las que tuvo que devolver un arroz por duro: dos. Todos esos datos los tenía anotados meticulosamente en un diario. Un diario voluminoso en el que la última estadística era el número de veces que se había sentado a escribir en él: 364. Faltaba una, pero hoy no iba a hacer los deberes. Se acercaba la hora del discurso. Estaba ya bastante oscuro y su cuerpo seguía sin café. No importaba. Bajó camino de su foro y su audiencia, que no era otro que el salón de su casa y su propia y amplísima ex familia y familia. Saludó, garraspeó, se tocó el nudo de la corbata en acto reflejo y nervioso, sacó del bolsillo el folio con el discurso y lo dijo. Alto, claro y sereno. Nadie daba crédito. Estupor. Incredulidad. Murmullo. Pero era cierto.Y esta vez lo había pronunciado y dicho él mismo. Y no habría vuelta atrás.
Batallazos políticos
Salvador Pendón seguirá en política y está a la espera de destino. O lo tiene pactado con la dirección provincial. Ayer, dos colegas y el que suscribe, cada uno militante de un periódico, le tiramos de la lengua sobre su futuro en un encuenro inesperado. Alguien le recordó que Enrique Linde –presidente de la Autoridad Portuaria- se jubila en mayo pero Pendón procuró soltar poca prenda y recriminar cariñosamente la guasita de los interrogadores. Lo que es seguro es que no estará en el ámbito municipal, él mismo lo dijo. Pendón es el único presidente de Diputación que ha repetido en el cargo, lo cual supone, y ya es mérito en el PSOE malagueño, haber sido mucho, mucho tiempo, alguien de bastante consenso. En el PSOE es difícil ser un hombre de consenso. Pero más difícil es que haya consenso sobre ti para ocupar un pedazo de cargo. En el haber de sus ocho años al frente del organismo, y este no es sitio para hacer un balance que sería muy prolijo, hay que inscribir, sobre todo, la modernización de la institución (además, literalmente gracias a la nueva sede) y las políticas de concertación que permiten, al menos de manera parcial, que los Consistorios puedan elegir para qué se destinarán las inversiones que le corresponden. Pendón puede ser a día de hoy una de las personas que mejor conozcan la provincia y su realidad. El deseo primero de Pendón, hace bastante, era continuar en la Diputación. Después pensó en ser concejal por la capital. Para gobernar, estar en la oposición o ir de nuevo al ente. Pero su candidato, que tal vez era Fuentes, no cuajó. En el PSOE no pocos vaticinaban que Pendón daría estos meses guerra sin cuartel, o con cuartel, pero aunque está claro que su renuncia a lo municipal viene un tanto forzada, ha reconducido la situación, apaciguando a muchos y evitando ambiente de batallazo internito.
Desafección
Son muchas las razones de lo que se ha dado en denominar desafección hacia los políticos. Muchas o millones. Ayer y anteayer observamos muy de cerca una de ellas: la pelea grosera sobre quién ha hecho una carretera. Y el ansia subsiguiente por fotografiarse en ella. Doce kilómetros ejecutados con muchos años de retraso. Y en medio, y antes y después, notas y proclamas, declaraciones y recriminaciones. Es cierto que las cosas podrian haberse hecho mejor y tal vez antes y seguramente más barato, pero ni la fórmula del PP tiene que ser el modelo para el PSOE ni el PP tiene por qué poner tantas pegas, transparentando con ello tal vez lo que nunca debieron dar a entender: les jode que la haya acabado un Gobierno socialista. Como les jode que la inaugure Pepiño Blanco, que sin ser un intelectual ni un modelo de simpatía ni un líder que vaya a cambiar occidente es sin embargo para el PP una bestia negra por mucho que lo de negra sea políticamente incorrecto y por mucho que la tal bestia haya acicalado su perfil para darle un tono más institucional y menos partidista o partidario. Antes estaba todo el día zahiriendo a la derecha y ahora pasa sus horas y días entre planos de carreteras, proyectos para privatizar aeropuertos o inauguraciones de líneas de alta velocidad..
Cultura zombi
El Consejo Económico y Social de la Universidad de Málaga ha acordado recientemente mediante votación sacar a la institución de la Fundación Málaga 2016. Esa Fundación que el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, se empeña en mantener viva.
La UMA se va. Así lo ha decidido su órgano más representativo, donde se asientan sectores muy diversos. Uno menos. Ni la Diputación ni la Junta ni la UMA ni nadie a este paso va a quedarse. Salvo el Ayuntamiento, que a duras penas a través de su Concejalía es capaz de programar algo decente culturalmente (entre otras cosas porque no tiene un duro) y sin embargo se empeña en tener dos órganos. La citada Concejalía y la Fundación 2016. Sin 2016 por cierto.
Claro que más que un empeño por enriquecer la vida cultural lo que hay detrás de esta permanencia es una tenacidad marca de la casa. De la casa del alcalde. Una tenacidad y persistencia prima hermana de la filosofía de mantenerla y no enmendarla a toda costa y contra viento y marea. Y tampoco hay que descartar motivos electorales. No, no es que esa Fundación vaya a dar un solo voto, más bien dará dolores de cabeza. Sin descartar los estomacales. Pero lo que sí piensan los finos estrategas de la cosa es que cerrarla, darle carpetazo, podría ser negativo en estos tiempos pre electorales en los que estamos. Y entretanto siguen pensando qué hacer con el Astoria, ese inmueble adquirido por el Consistorio para meter cultura sin saberse qué cultura ni de dónde ni con qué se pagará lo que allí se ubique ni por qué hay que encerrar la cultura, por cierto.
Por no haber no hay proyecto, más allá de la broma pesada de decir que habrá espacio para creadores, siendo esto una excusa nos tememos y barruntamos para hacer un espacio diáfano donde la gente pinte, lo cual se puede hacer más barato y para más gente en una nave de polígono industrial.
Y todo, con duros debates en el equipo de Gobierno municipal, no de ahora, de siempre y de antes. Sobre inversiones culturales, poniendose en cuestión en algunos de esos debates la utilidad -por ejemplo, del Instituto Municipal del Libro- que pese al voluntarismo e imaginación de sus dirigentes no puede hacer mucho porque no tiene un euro y además los que cortan la tela en la Casona del Parque hayan pensado más de una vez en cerrarlo. No lo harán ahora. No. Es como lo de la Fundación. Aquí no se cierra nada no vaya a ser que alguien piense en cosas como final, fin de ciclo, ocaso, decadencia o etapa que culmina. Cuando no hay por qué. Es sólo que cuando a uno lo dejan solo lo suyo tal vez sea levantarse, apagar la luz, e irse también.
El discurso del Rey
Antes llegaba la hora del aperitivo antes de la cena de Nochebuena y entre tráfago de cocina, llegada de familiares, hambre indisimulada y envío de mensajes navideños te sentabas a ver, más bien oir, al Rey. El mensaje navideño. El tradicional mensaje navideño televisado. Algo que formaba parte del paisaje de estas fechas. Como los árboles, el belén, los polvorones, el mazapán o los christmas. Ahora cada televisión emite el mensaje de su particular Rey, señor o amo. Y si haces zapping, entre la TDT, el satélite y los canales que parecieran llegar como por magia de remotas latitudes, te puedes encontrar al Obispo Jesús Catalá; a Zapatero que a la vez charla con las tropas destacadas en el extranjero; a Patxi López a Feijoo, a Obama, a un diputado galés o al alcalde de turno. De turno o eternidad. Y Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, hace ya unos años que tampoco, paternalista, gentil, un punto entrañable y propagandista, se resiste a regalarnos su verbo siempre florido y casi nunca contenido, expresivo, amplio, sin límites de tiempo, optimista empero.
El alcalde dijo que no va a regatear esfuerzos para que la ciudad sea “potente y prestigiosa, para que esté en vanguardia en tantos temas y esté preparada para salir con fuerza de la crisis”. Se agradece que De la Torre y su negro no hayan tirado en este discurso de adjetivos manidos y que empleen ‘potente’ y ‘prestigiosa’, lo que añade nuevas connotaciones a sus deseos. Y tal vez a nuestra forma de ver Málaga. Claro que lo de ‘tantos temas’, ya va denontando cierta inconcreción si no pereza o vaguedad conceptual, siendo ‘tema’ como es un término baúl execrado en libros de estilo por tratarse de muletilla. Es preferible emplear ‘asunto’ o referirse directamente al tema, valga la redundancia, y no decir “tema”. Tal vez el alcalde, que no se olvida de los malagueños por el mundo ni de quienes tuvieron que trabajar en Nochebuena, tuviera dificultad para enumerar en qué somos vanguardia, siéndolo como lo somos sin duda en determinados asuntos, de ahí que en lugar de enumerarlo los citara elíptica y oscuramente afirmando que son “tantos”. Tantos “temas”. De la Torre se defendió elegante y sutilmente de una de las más feroces críticas de calado político que se le hacen estos días: que pechá de luces y lo que eso gasta. Pues no. Según el primer edil, la ciudad está estas jornadas hermosa y eso es una de las razones por la cual mucha gente nos visita, deduciéndose de ese silogismo una conclusión clara: “lo que contribuye a generar más actividades económicas”. A que vengan más turistas y nos dejen más dinero, que diría alguien menos partidario de los rodeos aunque sin duda menos elegante en la expresión. En fin, para discurso del rey vayan mejor al cine a ver la cinta del mismo nombre con Colin Firth y Ian Rush prodigiosos. Una historia que narra la superación, mejor dicho, la lucha, contra la tartamudez de Jorge VI de Inglaterra estando en un momento en el que debía, con elocuencia radiofónica sobre todo, afirmar, animar, moralizar y galvanizar a su pueblo a punto de entrar en la II Guerra Mundial. Su logopeda, un falso médico excéntrico y australiano fue quien le ayudó en el trance. Dándole confianza sobre todo. La misma que él debía transmitir a su audiencia acongojada. Y no la indiferencia que muchos de estos locuaces navideños logran inocular. Con tantos temas.
Voces y melancolía
¿Qué hubiera pasado si Rafael Fuentes hubiese pedido primarias? Probablemente las habría ganado; la militancia socialista está convencida de que ha hecho un buen trabajo, de que ha puesto en apuros a De la Torre en más de una ocasión y veía en él una apuesta de futuro. Es probable que hubiese sido alcalde en 2015. Además Fuentes era más conocido y más capitalino, con más valor probado. Con heridas políticas incluso. Pero Fuentes prefirió una mezcla de disciplina, lealtad y docilidad trufada con no poca ingenuidad, no en vano no era político ni estaba ducho en maquinaciones orgánicas. Estas preguntas y otras y parecidas reflexiones se las hacen estos días militantes y dirigentes del socialismo malagueño. No sabemos si por remover o recordar o por puro ejercicio de melancolía inversa.
Los fuengiroleños tal vez no sepan en qué época política viven. Pero sí en qué mes. 25.000 calendarios con la imagen de Esperanza Oña en cada uno de los meses ha repartido y pagado el Ayuntamiento, dinero público, de la localidad. Que no falte Oña en septiembre ni en Navidad ni en el tórrido agosto, el desabrido febrero o el lluvioso mayo. Qué sesiones habrá tenido esta mujer para no repetir vestuario, doce meses, doce fotos, doce indumentarias, cuántas fotos y repeticiones de fotos, conociendo el afán perfeccionista de la regidora, qué de tiempo y dinero y energía, y vengan calendarios. De papel, con anillas, para la mesa del despacho o para encima del televisor con una pañito de ganchillo debajo y al lado tal vez el torito y la muñeca flamenca. 50.000 euros según estima la oposición podría ser el coste del calendario. Oña dice que 14.000. Esto no es autobombo, que también, ni caudillismo, que también, ni despilfarro, que desde luego. Es torpeza. Con la que está cayendo.
La radio nos permite estos días escuchar, desconocida para el noventa y nueve por ciento de la gente, la voz de Juan Antonio Roca. Es un punto grave, potente, no disonante con su físico, aplomada y segura. Hoy en día conocer a alguien no es ya ponerle cara. Es ponerle voz. Nos vemos en fotos y redes sociales. Nos leemos. Nos somos familiares. Pero no nos oímos. Una voz dotada para el teatro también o para la comedieta que toma al espectador por lelo paganini: no voté nunca al GIL ni tuve nada que ver con él, se me ha puesto como un tipo excéntrico y sin escrúpulos, han abusado de divulgar que tenía un Miró en el baño, tenía seis millones de euros de patrimonio antes de llegar a Marbella… qué cosas tiene uno que oír. De viva voz.
El Poder… mantenerse
“No quiero perpetuarme en el poder”, dice el alcalde de Málaga en un chat en La Opi digital. Sobre todo, no quieren algunos de los tuyos que te perpetúes en el poder, habría que replicarle. Que no quiere perpetuarse lo dice alguien que probablemente se irá cuando quiera y tras ser muchísimos años alcalde. Y que ronda los setenta. El regidor se acerca al tiempo en que la vanidad está saciada y no se aspira ya a más altos destinos. Y sin embargo se aspira a mucho: mantenerse en el poder. Seguramente este mensaje, ‘tranquis que no voy a estar aquí toda la vida’, que lanza De la Torre es para tranquilizar a los jóvenes tiburones de su partido que ya lo están mentalizando de lo mucho que ha de renovar y limpiar la lista a favor de nuevos valores. Y que puede que alberguen otros planes para él como largarlo a mitad del próximo mandato. O tal vez no, depende cómo se puedan repartir algunos de los que ahora mandan las pieles de oso que ya ven cerca de cazar: la Diputación, la Mancomunidad y, sobre todo, el Gobierno de la Junta. Si tienes un enemigo interno es mejor que esté en Sevilla y con un gran cargo y no aquí dándote o la vara o por saco o aspirándote a quitarte la silla. Que se lo digan a los socialistas.
No habrá un supermercado en el Puerto, en la gran zona, en el escaparate glamuroso. Uf. Bien. Esto es un triunfo del sentido común, de la estética, del raciocinio, de la sociedad civil articulada contra algo y no de los rectores de la Málaga actual, gracias a los cuales hacer algo en el Puerto, que no va a ser para tirar cohetes (bueno, salvo la noche de los fuegos) ha costado décadas y décadas. En cualquier caso, menos mal que Enrique Linde hizo mirar el asunto con la abogacía del Estado que dictaminó que decidía el propio Puerto…Y no los que sí lo han defendido disfrazando la burra con un lazo. Eso sí, ahora habrá que llenar esas tiendas de lujazo y esos restaurantes que nos van a quitar el hipo. Sin el imán, el flujo, la afluencia (ahí están los estudios sobre Plaza Mayor o el Rosaleda o el Larios) que da un supermercado y del que se acaba beneficiando los expendedores de bolsos de lujo, de raciones de langostinos o de zapatos con chachi tacón para ir de fiesta.
Ya se ha logrado la firma con Adif y el Ayuntamiento para construir un gran bulevar donde antes estaban las vías del tren de entrada a Málaga, ahora soterradas. Estamos a un cuarto de hora de que se puedan meter las máquinas que es lo que el Ayuntamiento ha estado pidiendo y pidiendo y pidiendo erre que erre y con razón. Pero, ¿tiene hecho el proyecto? Ya casi pueden urbanizar. Pero el qué. Ya verán como empiezan a pasar y pasar los meses…
Encuesta bomba
Que el PSOE va en caída libre en las encuestas no es nuevo. De hecho, ayer mismo el diario Público daba una que otorgaba al PP en el conjunto de España y caso de elecciones generales, una ventaja de trece puntos. Pero la bomba es que la tendencia, y por tanto la sorpresa (por mucho que el sondeo del IESA ya fuera comidilla en las cenas y material casi de wikileaks desde hacía semanas) sea que, también, la cosa va por ahí en Andalucía.
El sondeo del Instituto de Estudios Sociales Avanzados registra una diferencia de más de nueve puntos a favor del Partido Popular. Así, la estimación de voto es del 46,8% para el PP frente al 37,7% del PSOE. Señores, el Partido Popular se lo está currando. En el feudo sagrado, en el granero, en la tierra de González y Guerra, de Escuredo y Borbolla, en la región de las mayorías hiperabsolutas. O la derecha se ha disfrazado o ya no da miedo. O no son tan de derechas. O la crisis lo ha teñido todo de pesimismo y ha azuzado las ganas de cambio. O… ¿es que el PSOE lo viene haciendo francamente mal en la Junta?.. Tal vez todo un poco, unido a un Gobierno que hace marketing político escasín y a una figura, la de Griñán, que comienza a ser entrañable pero no imprescindible; un Griñán que como líder político, lider, líder, visible y galvanizante está aún en las rodaduras sin que se sepa si va a consolidarse o a tener una carrera fulminantemente corta. Javier Arenas está recogiendo los frutos que da no dejar que nadie le haga sombra, persistir, multiplicarse, hacer miles de kilómetros, utilizar toda la estructura del partido a su conveniencia y gloria, ordenar que todos los municipios que gobiernan tengan televisiones locales y dejar que, también el cansancio y la biología, vayan haciendo su trabajo: en efecto, si te presentas doscientas veces tal vez a la doscientas uno tengas más posibilidades. Más que nada porque los demás se retiran o los nombras cosas o se mueren. Con todo, saca un 4,5 en aprecio ciudadano. Y Griñán un 4,7. Ni con su partido disparado en las encuestas él es capaz de quedar primero.
Y está el factor nacional, claro. Las medidas adoptadas por Rodríguez Zapatero para solucionar la crisis económica son malas o muy malas para el 56,3% de los andaluces. Si las generales y las autonómicas coinciden como siempre han hecho que suceda los gobernantes andaluces para dar un empujón al PSOE nacional el batacazo para el socialismo andaluz está todavía más garantizado. Por esa senda van. También por la del autismo. En el PSOE no escuchan a nadie mucho. La hostia que se pueden dar tal vez sí la oigan por lo estruendosa que apunta la demoscopia que va a ser. La demoscopia y la gente en la calle.
Catorce miradas a Vargas Llosa en Málaga TV
El Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, será mañana martes a las 23 horas el protagonista de una nueva edición del programa de Málaga Tv “Intemporales”, dirigido por Mariano Díaz. En esta ocasión el espacio contará con la colaboración de los escritores Manuel Alcántara, Antonio Soler, Pablo Aranda y Aurora Luque; los críticos literarios Antonio Garrido Moraga y Enrique Benítez; los periodistas José María de Loma y Tomás Mayoral; el director del área de cultura de la diputación de Málaga, Juan Antonio Vigar; el director del instituto municipal del libro, Alfredo Taján; el arquitecto, Salvador Moreno Peralta y el director del CAC Málaga, Fernando Francés, entre otros.
Todos ellos, hasta un total de catorce, hablarán sobre las obras del autor peruano que más le han marcado. Intemporales realizará a través de estas intervenciones un recorrido por las publicaciones más significativas del reciente Premio Nobel de Literatura. Además, el programa también se ocupará de las versiones cinematográficas de algunas las novelas del autor. El programa se redifunde el sábado a las 12 de la mañana y el domingo a las 22 horas.
























