De la Torre reclama el Pulitzer
Es el reconocimiento implícito de que es un notición digno de primera página. El alcalde aseguró ayer en el pleno que él dio antes que su mujer, Rosa Francia, información y detalles del viaje a Roma. El de ambos a la ceremonia de canonización de mártires en el Vaticano hace unos años, dos mil y pico euros pagados de las arcas públicas. A partir de ahora, De la Torre tal vez nos entienda mejor. A los plumillas. Ya sabe lo que es tener una exclusiva y que te la pisen. O que la tengas de verdad pero se la atribuyan a otro. A otra en este caso. El asunto Roma se aclaró mucho cuando Francia habló en Onda Cero. Los medios bebimos de esa fuente. Que ofreció nuevos ángulos y perspectivas del asunto. Pero el alcalde insiste en que él estaba hablando de lo mismo al mismo tiempo ante los micrófonos de la prensa en los pasillos del Consistorio. Esto en vez de un matrimonio pareciera un oligopolio informativo. De la Torre nos va a resultar ahora como el inolvidable Walter Matthau de ‘Primera Plana’, la peli de Billy Wilder; aunque quizás él se vea más como el Robert Redford de ‘Íntimo y personal’, si bien la oposición lo pinta como un Tribulete. En fin, cuanto tiene todo esto que ver con el periodismo. Con la credibilidad. El alcalde pronunció ayer una de las frases destinadas a pasar a nuestra pequeña historia como ciudad. «Soy íntegro». A pelo. Dentro de una alocución leída. Nada a la improvisación. A la desesperada, pero lanzando el mensaje de que está tranquilo. Y reivindicando que él fue el primero en informar. Urge un estudio de audiencias, un EGM para el alcalde y otro para su esposa. Saldríamos de dudas. Soy íntegro. O sea, lo que más intacto tengo, lo único verdadero que poseo es mi credibilidad. Ahí la empeño. Ahí la tenéis. Un cartucho gordo, gordo el que quema el alcalde. Solemne. Se le cree o no se le cree. Tira por elevación, pidiéndo implícitamente perdón porque el fondo-fondo del asunto es que el viaje a Roma de su mujer lo pagó el Consistorio. Y hay consenso científico en que eso es cierto. Con todo esto hace Sorkin un episodio de Newsroom. O dos del Ala Oeste si vuelve a los psicotrópicos. En Roma lo mismo haría Fellini una comedia. A nosotros, en Málaga, nos sale una columna. Soy íntegro también significa en traducción libre estoy entero. Lo cual no quiere decir que no esté tocado. ¿No están un poco callados algunos dirigentes del PP? ¿Están de viaje? ¿han visto Primera Plana? ¿se enteraron de todo por la radio? ¿a qué dedican el tiempo libre? Eso daría para dedicarle, íntegra, otra columna.
El clan de los precavidos
El que no corre, vuela. U hombre (político) precavido, vale por dos. Elías Bendodo quiere elegidos y en perfecto estado de revista a los 101 candidatos a las municipales para 2015. Y los quiere para este verano. No se prevén muchas sorpresas. En general, los alcaldes volverán a ser candidatos y los que están en la oposición serán relevados o no encuesta en mano. Influirá también, claro, el juego de lealtades y la necesaria eliminación del cartel electoral de ciertos casos de tuercebotas. Esto es, los que no ganan ni para atrás pese a haberlo ya intentado varias veces. El PP sigue teniendo cierto problema de implantación en el interior, pero nada parecido a los obstáculos que tenía antes. El objetivo del PP, no ya malagueño, sino andaluz también, es no destejer la malla que trenzó Javier Arenas. Una red bien articulada de militantes y candidatos activos y prestos. El mensaje de los dirigentes populares hay que enmarcarlo pues en ese contexto: que la malla no se destense. Que ya mismo hay jaleo de nuevo. Procesitos locales, elección de candidatos, pre-precampaña. Que no decaiga. Que no haya elecciones a años vista es el óxido para la maquinaria de los partidos. En cuanto a la proclama de que De la Torre es la mejor opción, tomenlo como dicho a preguntas, no a bote pronto. También: es obvio. Y la coletilla: dependerá de él. Lo que no quiere decir que no se le ‘preparen’ opciones mejores, por si acaso le da por elegir otra. Dependerá de las encuestas. También y otra vez, sí. Como la candidatura a las municipales en la capital no pinte bien se seguro que se reducirán los pretendientes para cabeza de cartel. Y lo contrario en proporción aritmética.
Para ayudarse en este anuncio de que el proceso de elegir candidatos será pronto, los populares malagueños se trajeron a José Luis Sanz, presidente del PP de Sevilla, alcalde de Tomares y segundo en el organigrama pepero andaluz que comanda Zoido. Sanz es menos conocido en Málaga que la nieve, lo cual no es demérito (lleva poco tiempo) y sí dato casi científico. Tampoco será famoso en Granada ni en Jaén, pongamos por caso, y es cierto que está lejos aún de la recriminada pero efectiva rudeza política de su antecesor en el cargo y gemelo de apellido, Antonio Sanz. Éste dejó impronta en sus huestes, que lo querían y jaleaban a sabiendas de que el hombre era de lengua fácil y afiliada si encontraba auditorio y adulatorio propicio. Por eso dejaba siempre perlas contra el socialismo y la Junta, a los que lograba encabronar. Sanz bis tildó ayer de estafa los Presupuestos de la Junta. Se está soltando.
Transparencia, en Francia
Si oyéramos más a Rosa Francia sabríamos más de política. Bueno, de casi todo. La esposa del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, es una mujer culta y afable, catedrática de latín, gran lectora. Influyente en su esfera. Francia despliega una actividad pública intensa y a la vez discreta y gusta de participar en tertulias de actualidad. Lo hizo mucho tiempo cada semana en Málaga Televisión, poniendo siempre encima de la mesa puntos de vista agudos y críticos. Informados. Lo hizo en varias emisoras de radio, lo hace ahora en Onda Cero Málaga. Francia habla de todo sin guión ni exigencias previas, sin vetar temas y entrando en esos terrenos del morbo político a los que todo moderador está tentado de adentrar a tan informada y singular tertuliana. Es un filón dando titulares. Como aquella vez que cuando hicieron senador a De la Torre y ella señaló con todo el desparpajo y sinceridad ante las cámaras que, «bueno, sí, está bien, pero no me gusta que esté todavía menos en casa» . Francia dijo el otro día en la radio que sí, que el Ayuntamiento ha tardado mucho en dar información a la oposición, dando así por buena las tesis políticas de ésta. Como para no darlas. Diecinueve meses. Y quinientos días, que diría Sabina. Diecinueve meses para dar información sobre un viaje del alcalde. El día que se les pregunte por la fórmula de la Coca Cola da tiempo a que nos pasemos todos a la Pepsi. Francia también abundó en que el viaje era protocolario y de trabajo, sin libertad para ella de ir a un museo o una trattoría, sino condenada a asistir a los actos oficiales que se le indicaran. No es que su explicación baste ni que esté (pa-ra-na-da) claro que el erario público haya de pagar un viaje a familiares de un político, pero sí es verdad que ella es bastante más transparente que otros. Que tiene muy cerca. Más espontánea. Con una sapiencia innata para la comunicación. Esto es: cuanto antes digas la verdad o informes o des datos antes atajas el escándalo. Escandalete en este caso. Hasta María Gámez, portavoz socialista, ha reconocido implicitamente, a través de una ironía, que ella actúa bastante mejor que él. A estas alturas del artículo ya hay un cachondo pensando que la estamos proponiendo de alcaldesa. Negativo. Dijo Gámez que, «a ver si ahora cuando pase algo vamos a tener que ir a casa del alcalde a preguntarle a su mujer»… Pues puede ser. Información sí que atesora, desde luego. No sabemos si el escándalo ya languidece y declina, como día otoñal a las seis de la tarde, o si el PSOE tiene más información sobre viajes. Parece que sí. Ayer el alcalde estaba en Bruselas. Desde allí todo se ve más lejano y relativo. Más frío y calculado. Seguramente. Así es Bélgica. Francia no. Francia es de otra manera.
Federación de la nada y más
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre y el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, han decidido que sus respectivas instituciones continúen en la Federación de Municipios y Provincias. Qué comprensivos. Respiren aliviados. La Diputación y el Ayuntamiento de Málaga (con el consiguiente enfado del pueblo, que ha salido en masa enardecido a pedir que reconsideren su actitud, no se habla de otra cosa en los bares) habían amenazado con salirse del tal engendro; la Diputación incluso aprobó la medida en pleno. La salida de una Famp, que como todos sabemos ha alcanzado junto a su homólogo estatal (la Femp) las más altas cotas de inoperancia. Los socialistas tienen buena parte de culpa de ello. De la inoperancia, no de que Bendodo y De la Torre se vean. E incluso tengan algo que decirse y estén de acuerdo. El PSOE puso en marcha una estrategia en marcha que podríamos denominar ‘culata tiro style’ para quedarse con el control del organismo. Organismo en el que había un pique porque los socialistas aducían gobernar más municipios pero los populares alegaban que los suyos estaban mucho más poblados. Les salió mal y casi de rebote se quedó como presidenta Ángeles Muñoz, alcaldesa de Marbella y que acaba de revalidar en un congreso local el cargo de presidenta del PP marbellí en la localidad. Es sabido que ni a De la Torre ni a Bendodo les gusta que nadie les presida nada, y que el pulso entre ambos será por quien acabe presidiendo al otro. El segundo tiene a su favor la biología. El primero, los votos. Claro que como la agencia de viajes que se han montado en la Casona continúe con las escapadas low cost le puede salir un roto en su prestigio. Un prestigio bien viajado, eso sí. Los concejales del PP deben tener prohibida ya la expresión tan castiza y coloquial de ‘meterle un viaje a alguien’, no vaya a ser que el destinatario de la invectiva se crea que lo van a invitar a Roma. El dirigente socialista Francisco Conejo llamó abertzales a los populares por salirse de la Famp. Y los del PP, que parecía que le asunto no les hacía ni ‘fu ni famp’ montaron en cólera y se rasgaron las vestiduras. Esperemos, viene una ola de frío, que se las pongan de nuevo, ahora que vuelven a estar dentro de la tal Federación, que servirá para poco, pero dará algo de calor. Peor se está en la calle. Es bueno que Muñoz presida el ente que aglutina a los Ayuntamientos si eso le da algo de relevancia extra a Marbella, pero nos tememos que lo que suceda sea que le quite tiempo para la alcaldía. Eso sin contar los desplazamientos, viajes, a los que obliga tal cometido. Algo a lo que siempre están más dispuestos los dirigientes peperos mencionados más arriba. Aunque tengan que remover Roma con Santiago.
Dos salvapatrias, dos
El ex teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, expulsado del cuerpo tras su participación en el 23F, ha presentado una denuncia en la Fiscalía General del Estado contra el presidente de la Generalitat, Artur Mas, por provocación, conspiración y proposición para la sedición. Entre salvapatrias anda el juego. O sea. Así están las cosas y así son los códigos todavía de algunos. Pero no conviene equivocarse. Tejero sale ahora a la calle con una petición para colgar a Artur Mas y, salvo que esté en Terrasa, consigue más que si pidiera rúbricas a favor de una nueva paga extra. País!, que diría Forges.
Tejero ha anunciado su iniciativa en el diario Melilla Hoy. Se ve que quiere continuar la tradición de que el golpismo comience por los generales africanistas. Aquí hemos fracasado todos. El primero, Mas, que enmascara los 800.000 parados, la bochornosa lista de espera de su sanidad, los tremendo recortes acometidos, etc., etc. echando la culpa a su odiada España y e iniciando una aventura que azuza los sentimientos de la gente noble, propiciando lo que se consigue cuando la miseria entra por la ventana: buscar un chivo expiatorio, despellejarlo y trocearlo para mayor escarnio. A los nacionalistas les gusta desayunar sangre. De los demás. También a los nacionalistas españoles. Fracaso decimos. También ha fracasado la élite política y la pedagogía que ésta debería llevar adherida, porque no se ha interiorizado lo suficiente que España es diversa, variada, rica, plural y con naciones en su seno con distintas necesidades y diferentes aspiraciones. El estado de las autonomías ha traido prosperidad, por mucho que también haya despilfarrado. Administrar las cosas sobre el terreno y no desde el centralismos no puede ser malo. Tejero y Mas son las dos España -con permiso de la roja- y ese es otro síntoma de fracaso: que la tercera no se deje oír y no se haya abierto paso en nuestra historia. El antiespañol es lo más español que existe. Tejero es un españolete con tricornio de charol que bien merecería un papel en una peli de Torrente. Lo que siempre ha querido para nosotros es o un 36 o un franquismo, si es que no es lo mismo. Puaf. Y sin que sea contradictorio con el pensar que Arturo Mas, como lo llama en su misiva al diario melillense, no sea un traidor a tantas y tantas cosas. A quien lo votó sin saber en qué iba a quedar convertido, por ejemplo. Al propio orden constitucional que él representa y del que debe ser máximo garante en Cataluña. Y al orden lógico y cotidiano de las cosas.
El verdadero referéndum catalán se celebra estas navidades. Participan ‘electores’ que imaginamos, como, pongamos por caso, ese oficinista de Zamora que se niega a comprar cava catalán o aquel botiguer de Sabadell, que llama lotería extranjera al décimo de Navidad que compra por ver si sale de pobre y celebra en la intimidad los goles y triunfos de la selección española. Hablando se entiende la gente. Por eso en España damos voces. Un chato de Valdepeñas combina a las mil maravillas con la butifarra pero preferimos comer piedras antes que sentarnos a la mesa con el diferente. Tejero vive en su mundo. Que es España. Mas en el suyo, que es salir de España. Son dos modelos de autismo. Que rima con autoritarismo.



























