El joven político
Rescato un relato publicado en La Opinión hace algún tiempo:
Sacó el e-book y anotó al margen de la página 332 de ‘El origen de las especies’ las siguientes seis palabras: acordarme de presentar moción sobre semáforos. El joven político no entendía cómo nadie había presentado ya una moción al pleno instando a que el tiempo para los peatones se acortara. No entendía por qué tenía que estar parado casi un minuto en cada semáforo que su chófer pillaba en rojo. Casi un minuto viendo almas grises caminando a ningún sitio robándole tiempo a él y a su importancia. Miró por la ventanilla. Hacía un día rojo y el barrio de los ingenieros, aquellos que vinieron en 2400 a supervisar la colocación de las últimas y gigantescas planchas de hierro que taparon los restos del Mediterráneo, tenía un aire como de día de fiesta. Un perro con dos cabezas de belleza oriental ladraba junto a un arcén y tres mujeres alegres y jóvenes, de unos ciento veinte años, reían alegres al fondo de la calle mirando un escaparate de ojos artificiales. Su conductor, Anibal, un robot de penúltima generación que no tenía implantada ni la tristeza ni la melancolía ni el desamor pero sí la impaciencia, preguntó al joven político si aceleraba. Aceleró y atropelló a tres peatones desnudos, dos de ellos robots y uno humano. Sollozaron más los robots que el humano, cuyas vísceras afeaban el asfalto. El joven político telefoneó con el pensamiento desde su móvil amarillo y una operadora le dijo en latín que el Servicio de Recogida de Excedentes Callejeros se personaría rápidamente en el lugar de los hechos. El coche quedó detenido unos segundos, entretanto el lector óptico de la farola cercana leía la matrícula del coche y verificaba que tenía permiso oficial para atropellos indiscriminado de infelices, desnudos, robots y humanos de menos de un metro noventa. Aún así, aún teniendo la capacidad de acelerar y atropellar y ganar tiempo para gestionar en beneficio de los demás, aún así, no entendía lo de los semáforos. El joven político pensaba, miraba su e-book, consultaba el reloj verde triangular del techo del coche y sopesaba si proponer a Laura un festín de cápsulas orgasmáticas con patatas o una competición virtual de patadas en el hígado. El coche estaba llegando al otro punto de la ciudad, al Parlamento, un conjunto de tres edificios de cristal. Ya casi no faltaba ningún semáforo. El edificio de la Cámara Legislativa Alta, la de los de su especie, se veía al fondo. Era más alto de los tres institucionales. El segundo era para los híbridos y el tercero el de los funcionarios. Pero el semáforo, el último, se puso en rojo. Anibal, que no tenía ni tristeza, ni melancolía, ni desamor vio que nada, salvo una anciana impedía el avance del lujoso y negro automóvil. Se le activó la glándula de la impaciencia y preguntó al joven político. ¿La atropellamos? El joven político respondió: es mi madre. El robot tampoco tenía activado el chip del remordimiento. Llegaron a tiempo y el joven político pudo dedicarnos más de su tiempo. El hilo musical del Parlamento emitía villancicos.
Tránsito en el PSOE
El PSOE provincial elegirá en Mijas el 22 de enero a sus delegados para el congreso federal (Sevilla, 3 y 4 de febrero) en el que el socialismo habrá de optar por Chacón, Rubalcaba o la tercera vía si la hubiere. A la cita del 22 la han dado en llamar congreso extraordinario y para que no sea un mero recuento de votaciones o elección de nombres, y tal y como está el patio, la dirección malagueña ha dado a luz un documento interesante, reflexivo, voluntarioso –pelín tardío según a quién se pregunte- al que no le falta ni la utopía ni el buenismo. Un paso loable en cualquier caso.
En ese documento se plantean incompatibilidades, limitación de mandatos, implicación de los simpatizantes, cambios en estructuras y funcionamientos, profundización de la democracia interna, obligatoriedad de pertenencia para los militantes socialistas a una asociación, ONG, sindicato, etc., la baja automática para el que se vea implicado en un proceso judicial, una suerte de exhorto para que los problemas del partido se debatan dentro de él y una insinuación de que se cambia el modelo de agrupaciones. Éstas podrán ser a partir de ahora también on line o sectoriales y no sólo de territorios o municipios. Con todo, en lo interno y si se mira desde la óptica de la actual dirección, la bondad del tal documento regeneracionista es haberse adelantado a los pasos del sector crítico, que pergueñaba un catálogo de ideas similares (en cuanto a la renovación interna y regeneración e inclusión de nuevas formas) que iban a ser divulgados ahora y escenificado también en rueda de prensa. Simplificando mucho o tal vez viéndolo de manera fina, si todo el PSOE está de acuerdo en que el partido tiene que cambiar muy mucho en todo, la cuestión es entonces ahora de personas. Quién lleva a cabo el tránsito. Los críticos entienden que Heredia y Conejo no son los adecuados. Heredia y Conejo nos figuramos que piensan ligeramente diferente.
En cualquier caso, tal vez no esté en todo eso en manos ni de ellos, ni de Griñán, ni de Rubalcaba ni de Chacón, sino más bien en manos de los electores en marzo. Autonómicas. Si hay debacle, habrá terremoto. Si no, el movimiento sísmico podría ser controlado por los que, según unos, han provocado el epicentro. Según otros, por los que han aguantado en ese epicentro para dominar y doblegar, sellar la falla. En cualquier caso, y atendiendo a usos y costumbres enraizadas en el PSOE malagueño, a tradiciones que algunos consideran que no han de perderse, asistiremos a navajazos desde ya y sobre todo del 9 al 15 de enero, periodo de elección asamblearia de delegados para lo del 22 en Mijas. En esto están.
Tren, vermú y trofeo
De buena mañana iban ayer en el AVE a Madrid Margarita del Cid, Francis Salado, Carolina España, Elías Bendodo y otros dirigentes del Partido Popular malagueño. Se dirigían a la junta directiva nacional de la citada formación. Ahí se ve cómo los partidos han interiorizado que sus dirigentes son profesionales de la política. Si hubiera –pongamos por caso- fontaneros, toreros, arquitectos, empresarios o ingenieros en ejercicio lo tendrían chungo para plantarse en Madrid en una mañana de día laborable. La embajada malagueña se trajo un trofeo, una de lo suyos, Celia Villalobos, será vicepresidenta del Congreso. En la primera pedrea, premio. Finos analistas dirán que esto es una guinda a su trayectoria. Conociéndola, más pensamos que ella está pensando en que pronto, por qué no, podría ser la presidenta. El presidente será Jesús Posada, veterano, aznárico, castellano y tranquilón. Podría parecerse a Bono en el estilo, quizá en la ideología, siendo sin embargo eso en Bono algo difícilmente definible. Bono, que ayer en Los Desayunos de TVE más que una entrevista tuvo un show, es tipo valioso a tener en cuenta y representa a ese postergado sector del PSOE que no entiende cómo por qué y para qué se pacta con nacionalistas. En la hora final de su mandato en el Congreso se le abren varías vías vitales y políticas, siendo dos las más peligrosas: convertise en entrañable o hacer el payaso. Volvamos a Villalobos. Su estilo es conocidamente jacarandoso, aunque tal vez a la solemnidad del Congreso le asusten ciertas formas, digamos, coloquiales con las que suele emplearse. Villalobos es aún un activo importantísimo del PP. Dejará de serlo de los programas televisivos. La Noria no sólo pierde publicidad. También contertulios. Los puestos en la mesa del Congreso son siempre jaulitas de oro para que el que los ocupa no hable mucho y si lo hace se exprese en tono neutro e institucional. Desconocen los proponentes de Villalobos que ésta, como ella misma diría, no podría ser callada ni bajo agua. Luego de la propuesta de nombramiento la ex alcaldesa de Málaga se fotografió junto a los citados al principio del artículo más Juanma Moreno y Javier Arenas. Un Arenas que aunque ahora sus panegiristas dicen que se ha vuelto prudente, no habrá podido contenerse y decirle a Villalobos lo mucho que su opinión ha resultado decisiva para el nombramiento de ella, a lo cual la ex ministra -fantaseamos- bien habría podido responder con mucho arte, alguna dosis de guasa y una no menos pizca de sano descreimiento, en un lenguaje llano y aún no encorsetado por la tal vicepresidencia del Congreso. Vamos, lo que vulgarmente se conoce por soltarle una fresca.
Tiempo de perplejidades
Una monarquía en apuros que en veinticuatro horas afirma y rectifica quién es miembro de la Familia Real. Ni se enteran ellos, ni nos enteramos nosotros, ni se explican bien los periodistas que redactan y re-redactan los comunicados. Un Gobierno en funciones, cuyo líder, Zapatero, ya sólo parece gozar en España del aprecio de una persona: Rajoy, con el que anda de luna de miel, telefonazo diario y pelillos a la mar. Una bicefalía en la cumbre de Bruselas en la que lagrimeamos por estar en la primera división, en lo que se ha dado en llamar el Merkozy. Un país que deja atrás una semana de fiesta pero que está pensando ya en las comilonas navideñas, perplejo ante el gentío de calles y centros históricos iluminados con el derroche y el mal gusto. Gente que pasea sin una puñetera bolsa en la mano mirando las pizarras donde anuncian menús baratos. Enmedio, el partido del siglo, ése que se celebra al menos dos veces al año. Para unos, opio. Para otros, bendita evasión. Espectáculo en cualquier caso. Según Metroscopia, el Atlético de Madrid es el tercer equipo en aprecio por parte de los españoles: un cuatro por ciento. La polarización no es política. Es futbolística. Entre Madrid y Barcelona se reparten las preferencias del sesenta y tantos por ciento de los compatriotas. Parecido al número de escaños que suma PP y PSOE. España se viste de derechas y Rajoy se dispone a investirse. A formar Gobierno luego. Para antes de Nochebuena, todos ministros. Y de ahí para abajo, la pedrea: nombramientos en comunidades y provincias de altos cargos. Nombramientos de segundos escalones, o sea, subsecretarios, directores generales y demás fauna galdosiana. Y embajadores, delegados del Gobierno y presidentes de empresas. De Efe, Televisión Española, Renfe o Aena. El baile de las sillas. Los momios o chollos, los cargos, cometidos, sillones, sobrevuelan España desculados ya y cayendo en tromba entre la militancia y la dirigencia popular. No pocos habrá estas navidades que deseen más la llamada del líder que la de su señora madre felicitándole la Navidad. Estamos en un tiempo de perplejidades, expectantes ante las intenciones y anuncios que hará manostijeras antes de que acabe el año. Mientras, Obama, en Osawatomie (Kansas) pide (como lo hizo Roosvelt en 1910 en el mismo lugar, en su célebre discurso del Nuevo Nacionalismo) “No volver a esa economía en la que cada cual se arregla como puede”. Y apelando al papel necesario del Estado reclama que aunque sean las empresas las que creen empleos, “como nación tenemos que estar junto a nuestro Gobierno para crear las condiciones en las que tanto trabajadores como empresarios puedan tener éxito”. Y todo eso, exhortando a proteger a los más débiles, a defender a la clase media, maltrecha, y enarbolando máximas de justicia social redistributiva. O sea, lenguaje socialdemócrata puro mientras a este lado del Atlántico Durao Barroso, Merkel, Sarkozy, etc son líderes conservadores que construyen las recetas y el futuro según su óptica liberal o de centro derecha. No es el mundo al revés, pero casi. En la aldea, entretanto, tenemos reacciones y post debate sobre los presupuestos municipales, que decrecen en un quince por ciento y remodelación del equipo municipal de Gobierno y pleno escoba y de cuentas el día 22. Y en cuanto pasen las fiestas, de nuevo una campaña electoral como aquel que dice, la de las andaluzas, todo en un ciclo político que continuará, dado que luego vienen congresos nacionales de ambos partidos y cónclaves regionales y provinciales. Para junio todos renovados. En unos casos, y a tenor de pronóstico, por imperativo político-electoral. En otros, por adición, renovación por adición, como dice Arenas cuando para echar a alguien de una dirección provincial lo que hace es dejarlo pero nombrar a otro que en la práctica haga su cometido. Luego se sube a un atril y dice que aquí no sobra nadie. Este el panorama a vuelapluma. Parece a ratos (su)realista. O un real descontrol. O una (¿controlada?) voladura de tantas y tantas cosas a las que estábamos acostumbrados.
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Tocata, fuga e indiferencia
Hace unas semanas un concejal socialista de Fuengirola abandonó su grupo y se pasó al mixto o al de los no adscritos. En algunos sitios, ni un breve. Hace unos días hizo lo mismo uno de Mijas. En otros tiempos el que suscribe, los cronistas políticos, los periódicos, la cofradía de la columna, los twitteros de pro, etc, etc., cogían estas dos noticias, nada más salir, y se hacían un pedazo de titular o una noticia o una crónica ligando ambas tesituras, incidiendo mucho en la crisis del PSOE, en la necesaria reforma de la Ley para que no sea el edil el propietario del acta y sí el partido, contando los enfrentamientos en las direcciones locales, ligándolo por ejemplo a la división que se percibe en la Axarquía entre oficialistas y críticos… y bla, bla, bla. Ya no. Las crisis del PSOE no son noticia visto que la madre de todas las crisis va a ser la hora de elegir líder nacional. El PSOE es una batidora en acción en el que algunos han metido peras y otros manzanas y en la que no se descarta que haya melocotones. El cimbrear de la batidora no es noticia, lo será el zumo que produzca. Va de suyo que en el ínterin van a matarse o a saludarse cordialmente. Turbulencias.
En cualquier caso no es descartable que las fugas de los ediles de Fuengirola y Mijas no tengan nada que ver con el momento que pasa su partido a nivel nacional y que todo obedezcan a (intereses) causas personales. O quién sabe, seguramente, ambos se hayan dado en uno de estos puentes que jalonan nuestro calendario a la lectura provechosa bajo un platanero de Cánovas del Castillo o Adam Smith y hayan colegido entonces que el socialismo es una teoría superada y que por lo tanto han de trabajar gratis y abnegadamente, incluso los sábados por la tarde noche, por el advenimiento de un nuevo orden liberal o sin nombre que libere del yugo de la crisis a esta sociedad que desde su punto de vista se ha entregado libidinosa al socialismo durante ocho años. Ironías aparte, la situación del PSOE malagueño empieza a ser preocupante. Sobre todo para el PSOE malagueño. Sus cuitas dejan peligrosamente de ser noticia. Sin embargo, Pronto, en unos días, habrá nuevas del sector más opuesto a Francisco Conejo y Miguel Ángel Heredia, lo cual no ha de ser demasiada noticia para el mencionado dúo político, puesto que sus servicios de espionaje funcionan por toda la provincia, siendo sus redes de información, no por ello siempre leales, extrendidas y tentaculosas. Laboriosillas.
Fiesta y Constitución
La Constitución celebró ayer su día y uno pasó parte de la mañana –antes de ir al encuentro del sol- viendo por los ‘todonoticias’ las imágenes de esa tradicional recepción que se celebra en Madrid, donde se da cita la flor y nata pero también las manzanas podridas. Una cita que siempre ha tenido aroma a sana monarquía parlamentaria pero que ahora tiene un olorcito que la cuestiona. La monarquía. Dado que Urdangarín progresa adecuadamente en su trabajo en pro de la Tercera República. Ve uno a Carrillo, que ha hecho un pacto con el diablo; a Bono, que no sabemos qué hará cuando le falte el oxígeno del protagonismo; a José Montilla, que ahora quiere ser senador; a Rajoy. A Zapatero, al que el protocolo lo obliga desde hace meses a comparecer en actos que siempre son el último. La última sesión parlamentaria, el último Consejo de Ministros, la última cumbre, el último pleno del Senado, la última recepción de la Constitución… Uf, ni Antoñete se iba tanto. Y aún le queda la trascendental cumbre de Bruselas que comienza mañana. Ve uno a Cayo Lara rajar de la Carta Magna y añadir delante de los periodistas que ojalá a éstos “los dueños de los medios de comunicación les permitan divulgar su mensaje”. Vamos, como si hablar mal de la Constitución no fuera algo ya políticamente correcto. Como si criticarla no fuera sano. Ni que sus proclamas fueran troskistas. Lara va en cazadora anti sistema haciendo de subersivo pero comandando una fuerza ya millonaria en votos que gobierna en bastantes sitios. El sistema eres tú. En Málaga también hubo celebración de la Constitución, hace unos días. Con el subdelegado al frente. Hilario López Luna también saborea los postres del cargo. De finales le han dado un licor amargo: el surrealista y mortadeliano robo de droga en el Puerto. El PP ya busca quién lo sustituirá y en la mesa del presidente provincial hay ahora mismo al menos cuatro nombres. En el Palacio de la Caleta hay quién ira al mar malagueño con la melancolía de saber que es la última vez. Altos funcionarios de probada costumbre de misa dominical, chalé en el Este, con ternos negros de sobra en el armario y trienios incontables, pasan a su vez por tal inmueble relamiéndose ante la posibilidad de entrar en unos días por esa puerta y que un poli se les cuadre. En la recepción madrileña, en sus corrillos, tal vez se hicieran quinielas sobre ministrables, tal vez se hablara de la Copa Davis, de la proximidad del clásico entre el Barcelona y Real Madrid o de los planes futuros de cesantes como Javier Rojo o Elena Salgado. Tal vez de las primarias del PSOE. En la recepción malagueña se habló del Muelle Uno. Dentro de poco sólo se hablará de elecciones andaluzas. Mientras, los empresarios quieren acabar con los puentes. Téngase en cuenta que para no pocos ciudadanos el buen nombre de la Constitución viene de eso, de que va asociada a la expresión ‘Puente de la Constitución’. No conviene olvidarse de que así somos.
Fotos sin disidentes
La semana pasada Rajoy reunió a los presidentes de comunidades autónomas, pero en lugar de tener el detalle de citar a todos, sólo convocó a los del PP. En política las formas son importantes y ahí vemos una forma importante pero de sectarismo. No era un acto de partido, tenía cariz institucional.
José María Aznar se pasó la tira de años negándose a recibir a Chaves y eso lo único que generó fue que Chaves tuviera munición política vía agravio. No sabe uno si pasar una hora a solas con Chaves es experiencia sublime, olvidable, un latazo total o sesenta minutos de cinefilia y novela negra. El caso es que Aznar no quiso probar tal experiencia. De los grandes placeres que tiene la política y el periodismo uno de ellos es conocer y acceder a gente interesante. No importante, que también, sino interesante. A Aznar le debía parecer que el interés de Chaves era el mismo que el de un camarón y Chaves se quedó sin foto monclovita.
Los populares gobiernan en 13 de las 17 autonomías. Ni siquiera las cuatro restantes pertenecen a un mismo partido, con lo cual no había ni posibilidad de pequeño frente opositor en esa reunión que comentábamos al comienzo. No hay comparación posible pero a uno, maldad de escribir en lunes, se le vino a la cabeza aquello que hizo Franco cuando en el 39 dio el estatus de provincias castigadas a algunas, como las vascas, que más díscolas fueron a la hora de abrazar el alzamiento. Ahora hay comunidades afines y comunidades hostiles. Veremos que estatuto, nunca mejor dicho, le dan a Cataluña.
Las comunidades del Partido Popular llevan mucho tiempo reclamando a Elena Salgado que aplace diez años la devolución al Estado que han de hacer luego de que el Gobierno central les haya adelantado dinero a cuenta del modelo de financiación autonómica. En total, 24.000 millones de los que algo más de 4.000 corresponden a deuda andaluza. Toda esa pasta ha de ser devuelta por las comunidades antes de cuatro años. El caso es que Carmen Martínez Aguayo, la consejera de Economía de la Junta de Andalucía, está a favor de eso que proponen las comunidades peperas, o sea, de una moratoria. Nada une tanto como tener deudas. Tener un acreedor común. Pero al no estar representadas todas las autonomías no hay posibilidad tampoco de hacerse un ‘sinpa’ y no abonar nada hasta dentro de diez años.
En la unión estaría la fuerza. La fuerza de no pagar. Griñán ha bramado contra la exclusión de Andalucía de esa reunión y Arenas ha tenido que desmentir que el encuentro supusiera un sí tácito al aplazamiento de la deuda autonómica. Vamos, que igual no sirvió para nada. Para la foto si acaso. Foto sin disidentes.
Marbella, ¿espejismo o espejo?
En cuanto entreguen el proyecto, tal vez en menos de seis meses, se iniciarán las obras de ampliación del puerto de La Bajadilla. Y de una tacada se crearán entre 450 y 750 puestos de trabajo, según las diferentes estimaciones y crónicas que tiene uno leídas sobre el asunto. Hace nada y menos la tienda Apple de la localidad, tras su apertura, ha contratado a cien personas. Algo marcha y suena bien en Marbella. La ciudad y sus hoteles mantienen el esplendor y en lontananza se vislumbran 800 atraques, miles de empleos y cruceros, cruceristas y gastos. Algo marcha bien en las riberas del Guadalmina y Rio Verde, en la Marbella que se reinventa. Brotes de innovación y turismo vía mar para la ciudad que casi nunca duerme. Primero por las fiestas de la jet, luego por la lacra de la mangancia, màs tarde por la pesadilla de la crisis del ladrillo, ahora por que está ojiplàtica ante el jeque benefactor e inversor. La ciudad a la que un día vuelven princesas astrohúngaras, que acoge a multimillinarios, a jubilatas nórdicos podridos de socialdemocracia y pasta, a golfos, dandys, jefes de estado o estrellas de cine; que hospeda a miss Obama o se trasmuta amable en emirato si los descendientes del rey Fahd se acomodan en palacio acumula buenas nuevas. Ella en sí es un brote verde de cielo azul, adelfas, buganvillas y naranjos que sin embargo tambien cuenta por miles los forzados ociosos de lunes al sol y café tardio y tristón en Miraflores o la Divina Pastora. Marbella, que se ha visto despojada de la alegre muchachada diecinueveañera que bajaba en BMW desde Ojèn o Monda, Istàn o Coín para echar jornales en la obra y enamorar los sábados en las plazas de sus pueblos, con camisa limpia y promesas de futuro, a las guapas del lugar. En cualquier caso, esperemos que estos indicios de esperanza, fogonazos de luz en el túnel de la crisis, puedan elevarse a categoría. Generalizarse. Que instalen optimismo, efecto imitación. El futuro parece un clavo ardiendo. El paro continúa su escalada, Màlaga, la primera en el peligro de la inanidad. Rajoy se apellida incógnita de segundo, la palabra màs de moda, temida, invocada, pronunciada y redicha es recorte; no hay líderes, hay podadores. Ell último informe de los economistas malagueños, que radiografía la situación sociolaboral no es precisamente un pregón de feria. Entre jeques y multinacionales americanas nos consuelan y nos hacen el presente. Lo que el dolar ha unido que no lo separe el hombre ni sus religiones. Aqui no preguntamos de dónde viene. Ni la gente ni el dinero. Tal vez eso era la alianza de civilizaciones: que confluya fresca su pasta por estos lares. Que se mezcle y se multiplique. Marbella, pan y peces. Sea.
En cuanto entreguen el proyecto, tal vez en menos de seis meses, se
iniciarán las obras de ampliación del puerto de La Bajadilla. Y de
una tacada se crearán entre 450 y 750 puestos de trabajo, según las
diferentes estimaciones y crónicas que tiene uno leídas sobre el
asunto. Hace nada y menos la tienda Apple de la localidad, tras su
apertura, ha contratado a cien personas. Algo marcha y suena bien en
Marbella. La ciudad y sus hoteles mantienen el esplendor y en
lontananza se vislumbran 800 atraques, miles de empleos y cruceros,
cruceristas y gastos. Algo marcha bien en las riberas del Guadalmina y
Rio Verde, en la Marbella que se reinventa. Brotes de innovación y
turismo vía mar para la ciudad que casi nunca duerme. Primero por las
fiestas de la jet, luego por la lacra de la mangancia, màs tarde por
la pesadilla de la crisis del ladrillo, ahora por que está ojiplàtica
ante el jeque benefactor e inversor. La ciudad a la que un día vuelven
princesas astrohúngaras, que acoge a multimillinarios, a jubilatas
nórdicos podridos de socialdemocracia y pasta, a golfos, dandys, jefes
de estado o estrellas de cine; que hospeda a miss Obama o se trasmuta
amable en emirato si los descendientes del rey Fahd se acomodan en
palacio acumula buenas nuevas. Ella en sí es un brote verde de cielo
azul, adelfas, buganvillas y naranjos que sin embargo tambien cuenta
por miles los forzados ociosos de lunes al sol y café tardio y
tristón en Miraflores o la Divina Pastora. Marbella, que se ha visto
despojada de la alegre muchachada diecinueveañera que bajaba en BMW
desde Ojèn o Monda, Istàn o Coín para echar jornales en la obra y
enamorar los sábados en las plazas de sus pueblos, con camisa limpia y
promesas de futuro, a las guapas del lugar.
En cualquier caso, esperemos que estos indicios de esperanza,
fogonazos de luz en el túnel de la crisis, puedan elevarse a
categoría. Generalizarse. Que instalen optimismo, efecto imitación.
El futuro parece un clavo ardiendo. El paro continúa su escalada,
Màlaga, la primera en el peligro de la inanidad. Rajoy se apellida
incógnita de segundo, la palabra màs de moda, temida, invocada,
pronunciada y redicha es recorte; no hay líderes, hay podadores. Ell
último informe de los economistas malagueños, que radiografía la
situación sociolaboral no es precisamente un pregón de feria. Entre
jeques y multinacionales americanas nos consuelan y nos hacen el
presente. Lo que el dolar ha unido que no lo separe el hombre ni sus
religiones. Aqui no preguntamos de dónde viene. Ni la gente ni el
dinero. Tal vez eso era la alianza de civilizaciones: que confluya
fresca su pasta por estos lares. Que se mezcle y se multiplique.
Marbella, pan y peces. Sea.
Panorama para pactar
Griñán dijo ayer que era partidario de someterse a unas primarias en Canal Sur. Que lo dijo en Canal Sur, queremos decir, no que pretendiese que fuesen televisadas. Lo dijo como el que no quiere la cosa, nunca mejor dicho, para que lo fueran digiriendo los miembros del comité director de su partido que iban de camino a la cita.
El comité director del PSOE andaluz se reúne dos veces al año de promedio, lo cual significa que o no sirve para nada o que decide cosas muy importantes. Ayer iba a decidir convocar otro comité para el 17 y proclamar ahí candidato a Griñán. En el tal comité debía de haber un ambientazo tras conocerse la última encuesta, de IESA, realizada en octubre, antes de las generales, que otorga diez puntos de ventaja al Partido Popular en Andalucía (36 a 46 por ciento). Con todo, lo más peligroso para el PSOE es que tres de cada cuatro encuestados quiere un cambio de Gobierno regional. Y eso que no sabemos si el cuarto prefiere al PSOE o bien es que persigue la abolición del Estado o es un cachondo. Y lo más llamativo es que es Rosa Díez, líder de UPyD es la más valorada. Con un 5,4 sobre diez. Por encima de Javier Arenas y de José Antonio Griñán, que aprueban a penas duras. Al partido de Rosa Díez le daría igual presentar a una cabra, parafraseando a Alfonso Guerra, porque sus votantes identifican las siglas con la líder. Sí la líder se viene a vivir a Andalucía un mes antes de las elecciones -pongamos por caso- y se pega aquí una buena pre y campaña, visitando varias veces cada una de las provincias, su partido podría entrar en el Parlamento andaluz. Rebasar el vestíbulo incluso. Y, ya puestos, quién sabe, ser determinante. Ahora parte de un pequeño 3,4 de intención de voto, si bien es probable que repitiendo el caudal obtenido en alguna provincia andaluza en las generales, obtuviera escaño.
Izquierda Unida parece ir para arriba, sacarían un 8,1 por ciento de los votos. Cayo Lara ha dicho que Andalucía será a partir de ahora prioritaria para su coalición y a lo mejor a Griñán le vino de repente un repelús de pensar que lo fuese tanto como Extremadura. Sin embargo, en Andalucía IU tiene a Diego Valderas, que es un guardián de las esencias. De las esencias que produce entrar en un Gobierno de coalición con los socialistas.
Sin embargo, esto no puede explicitarse mucho en la campaña por razones de cálculo electoral: ir matrimoniados más que esencia da olor a coalición, a frente de izquierdas, lo que podría conllevar (más aún) la movilización de la derecha. Por eso van a arrearse mamporros como se arrean los mamporros en el teatro. Arenas mira de reojo y siente el vértigo del último mohicano sin gobernar.
Debate de calderilla
Enciende uno distraídamente la retransmisión del pleno sobre el estado de la ciudad y el plano primero que uno ve es un primer plano de Carolina España. Está sentada en el sillón habitual del alcalde, presidiendo el pleno. No queda mal. Pareciera que es de su talla. El sillón. Uno ya se imaginaba ese plano, por ser España destacada entre los llamados a la carrera por la sucesión. Pero para la edil de Hacienda este es su último debate sobre el estado de la ciudad, dado que ha sido elegida diputada y se marchará en breve, una vez que se realice la sesión de Presupuestos o así. Por eso tal vez le pareció que no era necesario innovar: hostias a la Junta. Que uno no dice que no sean necesarias de cuando en cuando. Exaltación del alcalde también, recordando lo muy votado que ha sido para el Senado. Y su punto fuerte: la buena labor en Turismo.
Y si España se va ( parece el inicio de la famosa oda de Maragall) María Gámez llega, reaparece. La estrella del equipo socialista ha sido duda hasta última hora y no sabemos si salió infiltrada, como se dice en el fútbol, o ya estaba en plena forma… Gámez le dijo al alcalde que había dado más datos de los necesarios para hacer una tesis doctoral. De la Torre es doctor en Málaga. Los alcaldes tienen un equipo que les redacta discursos. El negro de De la Torre es el INE. Al alcalde no se le escapó el baldeo, ni los litros que se emplean en el riego de las calles, ni las bibliotecas inauguradas o el número de ingleses que ha dormido en Málaga. Lástima que no nos dijera en qué postura. Datos, cifras, todo burocrático, funcionarial. Un Duracell escupiendo estadísticas. Haciendo balance, no proyectando futuro. Un muermo. Nada nuevo bajo el sol. Para qué, dirá él si así no es que me voten, es que me aclaman.
El que no lo aclama nada es Moreno Brenes, portavoz de Izquierda Unida, que resaltó que el alcalde “está ya dando el canto del cisne”, dándolo por amortizado, resaltando que su situación está a un cuarto de hora de ser provisional y que se convertirá en exclusivamente senador dentro de algún tiempo. Tiempo que no depende de él cuantificar, sino del Partido Popular, a juicio de Brenes. Lástima que cuando el líder de las izquierdas hurgaba en esta idea no tuviéramos un plano de Elías Bendodo, que estaba sentado junto a De la Torre. Uno cree que a ambos les gusta esa postura cuando se tienen cerca: así no se dan la espalda. Sin embargo, De la Torre afirmó que no tiene ninguna ambición fuera de Málaga. Quedó creíble. Pero no sabemos entonces por qué se ha empeñado en ir al Senado. Allí lo hará bien, pero está pagando un precio político por haber sido candidato y elegido para esa Cámara. Bueno, un precio… calderilla más bien…aquí no paga nadie.






















