La oposición, a empatar

La oposición en el Ayuntamiento de Málaga dijo ayer sentirse inquieta por la marcha de la concejala Carolina España. Vaya. Ni que le tuvieran aprecio. España se va (casi como el título de la oda de Maragall) y la oposición se revuelve inquieta en su sillón remarcando que la deuda sigue. También sigue el Turismo y la portavocía. Eso, la portavocía, lo quieren no pocos. Turismo lo quieren todos y a la deuda la temen todos más que a una vara verde. El alcalde ya tiene pensado el reparto y como si se tratara de una adivinanza los grupos de la oposición se oponen de antemano a las diversas combinaciones posibles. No en cualquier caso.  La oposición es el grupo político que habiendo perdido las elecciones nunca sale a empatar. A De la Torre le gustan menos las crisis de Gobierno que a Lenin los catecismos, si bien mantiene la estricta observancia de un mandamiento: no decidirse pronto. Al alcalde le hubiera gustado retener a Carolina España hasta las autonómicas o así. Ganar tiempo. Pensarlo más. La inconveniencia de pensar tanto tus planes es no acordarte de que los demás tienen los suyos propios. El grupo socialista estaba más desaparecido que un sherpa en bañador pero no son sus propuestas lo que lo resucitan periódicamente. Son los apuros del equipo de Gobierno. Con lo de Art Natura encontraron una joya. Pero no han pulido el mensaje. Con lo de que el alcalde sea senador y a continuación Carolina España se marche han creído encontrar otro filón. Pero, aunque es cierto que ambas cuestiones si se ligan dan juego, no es menos verdad que no es en ese filón oro todo lo que reluce. También en politica hay libre albedrío y trenes que pasan y escaños que ganar que te catapultan fuera de la aldea. Pedro Moreno Brenes, portavoz de Izquierda Unida, ha puesto un punto de elegancia y ha dicho que no se inmiscuye en los asuntos de organización interna de otros grupos o partidos y que al suyo lo que le importa son las políticas que se practican. A continuación puso la proa a los no electos, los delegados, quienes a su juicio no pueden ocupar determinadas funciones. Tareas, áreas. Eso es cosa de juristas, dirá el avispado lector espoleado por el nunca bien ponderado café con leche matinal. Cierto, pero Moreno Brenes lo es, con lo cual no sabemos si el alcalde tiene en ese dictamen un abogado gratis o es más bien partidario de la jurisprudencia creativa. El alcalde tiene un problema, que es como en la casa se enfocan tesituras semejantes. Pero son de los que trascienden poco a la gran opinión pública. Las personas son reemplazables. Sustituibles. Nadie es imprescindible. Lo importante es que quien se quede arregle tanto y tanto como hay o se ha hecho contra natura.



Compartir este artículo:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • Digg
  • Meneame
  • Yahoo! Bookmarks
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx
  • MSN Reporter
  • Print
  • Bitacoras.com
  • RSS
  • email
  • LinkArena

Puede participar escribiendo su comentario a esta entrada o bien conectar con RSS y seguir cómodamente las futuras entradas de este Blog.

Comentarios

Aún no se ha comentado esta entrada. Sea el primero en hacerlo!

Comentarios a esta entrada no permitidos