Encuestas y ‘enrollaos’

Las últimas encuestas pronostican una victoria del Partido Popular en Andalucía. Mi vecina la del cuarto, los socialistas, usted y casi todo el mundo, también. Lo que no quiere decir que el PSOE no pueda subvertir esa tendencia. A fin de cuentas una encuesta es una foto fija del momento. Pero ni lo parece ni está en ello. En cambiar la tendencia. Porque perdido en un no cambio de personas no cambia el mensaje que lo ha divorciado de la sociedad. La cosa es ver por cuánto es esa hipotética victoria y, sobre todo, si los populares consiguen mayoría absoluta. Eso por no hablar de que el escenario puede complicarlo la irrupción con algún diputado por Córdoba de la formación de Sandokán y la entrada en el Parlamento andaluz, más que posible, de UPyD. Para el camino a las elecciones, Arenas ha elegido la acción, la propaganda y la desobediencia. No hay día sin acto del líder del centro derecha andaluz. El PP inunda radios y periódicos de anuncios dando a conocer sus primeras medidas en caso de gobernar y, en cuanto a la desobediencia, presenta a alcaldes en las listas, lo cual no contraria la norma maquiavélica aprobada por el PSOE, que impide la compatibilidad no la elegibilidad. O sea, desoye el hecho de que una vez elegidos no podrán compatibilizar ambos cometidos. Claro que el cálculo pepero es que la impugnación de la ‘ley’ se dilate en su resultado, que les pille gobernando y la derriben. Arenas tiene Gobierno en la sombra y tarea de sol a sol. Suelas gastadas y tripas políticas por estrenar. Abrazos para todos y dardos por lanzar. El mensaje es que el PSOE se desangra en cuitas internas, si bien, teniendo tal proclama visos de verosimilitud no es menos cierto que tanto las primarias como los congresillos son ejercicios puros de democracia interna. Será por eso de la era digital (digital, de dedo) por lo que los populares practican más el ejercicio de dar cargos orgánicos señalando al beneficiado con el índice. Los socialistas cuestionan en privado las posiblidades de Griñán pero proclaman incuestionable su liderazgo en público. No falta quien apunta (posibilidad remota, un punto descabellada pero nada imposible) que de Griñán acabe sabiéndose si apoya a Chacón o Rubalcaba y que su opción sea la perdedora. Entonces, podría (¿debería?) dar un paso atrás y dejar la candidatura para la Junta a otro u otra. El problema es a quién. No hay o no lo parece. Lo interesante es saber quién y para cuándo están interesados los enemigos del presidente andaluz en filtrar la preferencia de Griñán. En los congresillos se ha evidenciado la fractura, sobre todo en Málaga, Granada y Sevilla, pero la doctrina es dar cerrado apoyo a Griñán. A fuerza de invocar y repetir su nombre tal vez sea cierto que es lo único que los une. En Málaga, con un éxito de los críticos (estadísticamente uno de cada tres militantes ya lo es) no parece que haya griñanistas insinceros, pero sí es llamativo que un número no desdeñable de los elegidos en la lista oficial le tienen el mismo afecto a Heredia y Conejo que el agua al aceite. Cuando queremos que alguien nos haga un favor le decimos que se enrolle. En el PSOE les dicen que se enrolen. En una u otra facción. Luego cada cual hace la guerra por su cuenta.



Compartir este artículo:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • Digg
  • Meneame
  • Yahoo! Bookmarks
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx
  • MSN Reporter
  • Print
  • Bitacoras.com
  • RSS
  • email
  • LinkArena

Puede participar escribiendo su comentario a esta entrada o bien conectar con RSS y seguir cómodamente las futuras entradas de este Blog.

Comentarios

Aún no se ha comentado esta entrada. Sea el primero en hacerlo!

Comentarios a esta entrada no permitidos