Ficciones de la política
Política ficción (falta el ingrediente bemoles): Griñán le dice a Zapatero que después de la jugadita de darle Cajasur a los vascos (ni por asomo se hubiese atrevido a hacer una jugada a la inversa) ahora las elecciones andaluzas y generales van a celebrarse por separado. Oportunidad de oro para el PSOE andaluz: ponerse en plan PSC. Ponerse díscolo.Hablar de desafección y desapego, pedir entrevista en la Moncloa. Ya, ya sabemos que no serviría para mucho pero al menos a Griñán, regalamos la idea gratis, le vendría bien como campaña de imagen. Y le subiría el índice de conocimiento. A Griñán le ha pasado como al del chiste aquel: doctor no me conoce nadie. A lo que el médico replica, ¿cómo se llama usted? El que hace esta pregunta bien podría ser el propio Zapatero que, o no lo conoce, no lo siente como propio y por eso le hace la jugarreta o lo conoce y sabe de la mansedad política de su partido en Andalucía.
Ficción 2
Hace diez años que Zapatero ganó el congreso a Bono. Zapatero entonces ofreció la secretaría de organización, el número dos del partido, a José Asenjo. Más política ficción: ¿cómo habría cambiado la historia del partido y de España de haber aceptado el político malagueño aquella encomienda? Finalmente fue José Blanco. De haber aceptado Asenjo, ¿sería hoy ministro de Fomento?, ¿lo habría sido antes Magdalena Álvarez?, ¿se habría seguido la misma política territorial?, ¿habría permitido Chaves que Asenjo entrara en el Gobierno? Preguntas como estas y otras se pueden hacer a cientos. Los que se desentienden y desinteresan de la política son unos inconscientes. Cualquier decisión de casi cualquier político nos afecta, nos llega, influye en nuestras vidas. Y de qué manera. Hoy Asenjo, buen tipo, buen político, lúcido miembro de la cofradía esta del columnismo, anda gerenciando el plan turístico de Málaga. Dijo no al Senado cuando Bustinduismo no lo quería para el Congreso. Y apostó por ZP hace una década.
Ficción 3
El ingenioso y carismático Antonio Romero publica sus memorias. Lectura altamente recomendable. Romero pudo ser alcalde en el 95 si la izquierda hubiera pactado. Le pusieron en bandeja la alcaldía a Villalobos y desde entonces el PP no se ha apeado del poder. Si Romero hubiese sido regidor, ¿estaría el Puerto en esta situación? y ¿la calle Larios sería peatonal?, ¿se habría ido Toval a Marruecos?, ¿habría sido ministra Villalobos? Cualquiera sabe. Pero da mucho que pensar.
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Hola José María. Te hago una reflexión a hilo de la más que probable suspensión de las primarias y de los 10 años de ZP como secretario general.
¿Te acuerdas que la principal bandera que lució en su campaña para ser secretario general fue precísaemte la mayor participación de los militantes?¿la defensa de las primarias?^.
Pues bien, desde que él es Secretario general no se ha celebrado ninguna (salvo las primeras suyas para ser candidato a presidente del gobierno en las que no tuvo rival en frente).
¿Casualidad o incoherencia?