El placer de nombrar

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha ido administrando sus tiempos en lo de remodelar el equipo de Gobierno, ahora que Carolina España se marcha al Congreso de los Diputados. Es es uno de los signos distintivos del poder político: consultar con la almohada el reparto de cargos, anotarlos en libreta azul, administrar discreción y silencio, tener en vilo a interesados y opinión pública (bueno, en vilo, tampoco, pero vamos, para entendernos…) y adornarse con algo de misterio. En el ínterin (a quién nombrará, a quién no nombrará) en el intervalo (deshoje de margarita, evacuación de consultas) los afines y candidatos a ser cosas, a ascender, muestran lealtad o ansiedad, apego repentino o antiguo, hacen gestos, compiten. Tal vez se hacen los encontradizos, convocan ruedas de prensa sobre el preocupante asunto de los caracoles malva de Finlandia, etc.Y así, el líder de turno disfruta viendo a los delfines saltar mansos buscando la sardina en su manita. No descartando, como ya adivina el lector, que sea impropio denominar orgasmo mental lo que siente el líder ante el sufrimiento en la pecera. El alcalde ha convocado hoy relativamente temprano una rueda de prensa para dar a conocer los cambios. Unos cambios que, también en ese ínterin (desde que se supo que España iba a Madrid) la prensa ha ido tratando de adivinar, haciendo quinielas. Esas quinielas también influyen, conocida es la afición de no pocos responsables políticos a la filosofía vital que podría resumirse en ‘a mí la prensa no me hace un Gobierno’. Filosofía que ha dado lugar a sonoros nombramientos por el sólo hecho de sorprender, gentes que  había aparecido never en los papeles y que son elegidos por esa sola cualidad. Así el presidente, alcalde o similar se piensa aureolado por fogonazos de audacia. Aguantar luego la torpeza del elegido, o encontrarse con que finalmente el audaz es el nombrado, es ya otro cantar. A veces un crugir de dientes. También a veces se nombra por cuotas. Ahí teníamos a Manuel Chaves haciendo antaño algunos de sus gobiernos con un puzzle delante, agobiado, la noche corriendo veloz y él tal vez afirmando para sus adentros: ‘me falta una mujer de Almería’. Debe ser complicado nombrar un gabinete más o menos paritario, con gentes de todas las provincias, de todas las sensibilidades, facciones o sectores. Con semejantes complicaciones no vamos a pedir encima que estén cualificados para el cargo, de ahí los maestros en Sanidad o los médicos en Obras Públicas. Hoy será día de estrenos en el Consistorio. De estas cosas siempre salen derrotados y victoriosos. Y portavoces.

La oposición, a empatar

La oposición en el Ayuntamiento de Málaga dijo ayer sentirse inquieta por la marcha de la concejala Carolina España. Vaya. Ni que le tuvieran aprecio. España se va (casi como el título de la oda de Maragall) y la oposición se revuelve inquieta en su sillón remarcando que la deuda sigue. También sigue el Turismo y la portavocía. Eso, la portavocía, lo quieren no pocos. Turismo lo quieren todos y a la deuda la temen todos más que a una vara verde. El alcalde ya tiene pensado el reparto y como si se tratara de una adivinanza los grupos de la oposición se oponen de antemano a las diversas combinaciones posibles. No en cualquier caso.  La oposición es el grupo político que habiendo perdido las elecciones nunca sale a empatar. A De la Torre le gustan menos las crisis de Gobierno que a Lenin los catecismos, si bien mantiene la estricta observancia de un mandamiento: no decidirse pronto. Al alcalde le hubiera gustado retener a Carolina España hasta las autonómicas o así. Ganar tiempo. Pensarlo más. La inconveniencia de pensar tanto tus planes es no acordarte de que los demás tienen los suyos propios. El grupo socialista estaba más desaparecido que un sherpa en bañador pero no son sus propuestas lo que lo resucitan periódicamente. Son los apuros del equipo de Gobierno. Con lo de Art Natura encontraron una joya. Pero no han pulido el mensaje. Con lo de que el alcalde sea senador y a continuación Carolina España se marche han creído encontrar otro filón. Pero, aunque es cierto que ambas cuestiones si se ligan dan juego, no es menos verdad que no es en ese filón oro todo lo que reluce. También en politica hay libre albedrío y trenes que pasan y escaños que ganar que te catapultan fuera de la aldea. Pedro Moreno Brenes, portavoz de Izquierda Unida, ha puesto un punto de elegancia y ha dicho que no se inmiscuye en los asuntos de organización interna de otros grupos o partidos y que al suyo lo que le importa son las políticas que se practican. A continuación puso la proa a los no electos, los delegados, quienes a su juicio no pueden ocupar determinadas funciones. Tareas, áreas. Eso es cosa de juristas, dirá el avispado lector espoleado por el nunca bien ponderado café con leche matinal. Cierto, pero Moreno Brenes lo es, con lo cual no sabemos si el alcalde tiene en ese dictamen un abogado gratis o es más bien partidario de la jurisprudencia creativa. El alcalde tiene un problema, que es como en la casa se enfocan tesituras semejantes. Pero son de los que trascienden poco a la gran opinión pública. Las personas son reemplazables. Sustituibles. Nadie es imprescindible. Lo importante es que quien se quede arregle tanto y tanto como hay o se ha hecho contra natura.


	
	
	

Encuestas y ‘enrollaos’

Las últimas encuestas pronostican una victoria del Partido Popular en Andalucía. Mi vecina la del cuarto, los socialistas, usted y casi todo el mundo, también. Lo que no quiere decir que el PSOE no pueda subvertir esa tendencia. A fin de cuentas una encuesta es una foto fija del momento. Pero ni lo parece ni está en ello. En cambiar la tendencia. Porque perdido en un no cambio de personas no cambia el mensaje que lo ha divorciado de la sociedad. La cosa es ver por cuánto es esa hipotética victoria y, sobre todo, si los populares consiguen mayoría absoluta. Eso por no hablar de que el escenario puede complicarlo la irrupción con algún diputado por Córdoba de la formación de Sandokán y la entrada en el Parlamento andaluz, más que posible, de UPyD. Para el camino a las elecciones, Arenas ha elegido la acción, la propaganda y la desobediencia. No hay día sin acto del líder del centro derecha andaluz. El PP inunda radios y periódicos de anuncios dando a conocer sus primeras medidas en caso de gobernar y, en cuanto a la desobediencia, presenta a alcaldes en las listas, lo cual no contraria la norma maquiavélica aprobada por el PSOE, que impide la compatibilidad no la elegibilidad. O sea, desoye el hecho de que una vez elegidos no podrán compatibilizar ambos cometidos. Claro que el cálculo pepero es que la impugnación de la ‘ley’ se dilate en su resultado, que les pille gobernando y la derriben. Arenas tiene Gobierno en la sombra y tarea de sol a sol. Suelas gastadas y tripas políticas por estrenar. Abrazos para todos y dardos por lanzar. El mensaje es que el PSOE se desangra en cuitas internas, si bien, teniendo tal proclama visos de verosimilitud no es menos cierto que tanto las primarias como los congresillos son ejercicios puros de democracia interna. Será por eso de la era digital (digital, de dedo) por lo que los populares practican más el ejercicio de dar cargos orgánicos señalando al beneficiado con el índice. Los socialistas cuestionan en privado las posiblidades de Griñán pero proclaman incuestionable su liderazgo en público. No falta quien apunta (posibilidad remota, un punto descabellada pero nada imposible) que de Griñán acabe sabiéndose si apoya a Chacón o Rubalcaba y que su opción sea la perdedora. Entonces, podría (¿debería?) dar un paso atrás y dejar la candidatura para la Junta a otro u otra. El problema es a quién. No hay o no lo parece. Lo interesante es saber quién y para cuándo están interesados los enemigos del presidente andaluz en filtrar la preferencia de Griñán. En los congresillos se ha evidenciado la fractura, sobre todo en Málaga, Granada y Sevilla, pero la doctrina es dar cerrado apoyo a Griñán. A fuerza de invocar y repetir su nombre tal vez sea cierto que es lo único que los une. En Málaga, con un éxito de los críticos (estadísticamente uno de cada tres militantes ya lo es) no parece que haya griñanistas insinceros, pero sí es llamativo que un número no desdeñable de los elegidos en la lista oficial le tienen el mismo afecto a Heredia y Conejo que el agua al aceite. Cuando queremos que alguien nos haga un favor le decimos que se enrolle. En el PSOE les dicen que se enrolen. En una u otra facción. Luego cada cual hace la guerra por su cuenta.


	
	
	

Una cita con el PSOE

Los socialistas malagueños eligen hoy 32 delegados para el congreso federal del partido, que se celebrará en Sevilla en los inicios de febrero. Un total de 233 compromisarios se dan cita en Mijas para tal cometido. Al cónclave acuden dos listas, la oficial y la alternativa, encabezada por José Aurelio Aguilar, que dirige la corriente Socialistas Hoy y que aspira a ser secretario general en un futuro. Así pues, esta primera gran medición de fuerzas no es sólo entre partidarios de Chacón y Rubalcaba, sino también entre las dos sensibilidades más visibles del PSOE provincial. Una pugna más allá de las primarias, al igual que ha ocurrido en Cádiz entre afines y desafectos a González Cabaña o en Sevilla, donde el ex consejero José Antonio Viera dio un golpe de mano para anticiparse a movimientos de la ejecutiva regional.
Seguir Leyendo »

El turismo que vino del frío

Al turismo, una divisa. Pero más parece que este año lo pueda salvar también o sobre todo el nacional, el turismo nacional, imprevisible, voluble, miedoso, al albur de los recortes y la confianza económica. Fitur abre sus puertas marcada por la crisis. Bueno, todo ahora y aquí, en España, está marcado por la crisis. Hay menos expositores, más espacio, menos despliegue visible. Menos tonterías también. Todo tiene un aire como más de feria profesional y no de las vanidades, que es lo que ha sido toda la vida. O igual es una impresión engañosa de primer día. Vamos, tampoco se piensen que el cambio ha sido radical. Quién puede, del espectro político y mediático, empresarial, etcétera, está aquí. Los caídos, los ausentes, son más empresarios privados devorados por la crisis o las deudas. Andalucía tiene un recinto luminoso y sobrio, amplio, atrayente por el que se paseó el príncipe Felipe junto a Griñán, Luciano Alonso, el ministro José Manuel Soria y una amplia patulea, cohorte, escolta que los seguía a ver dónde iba el señorito a querer pararse. Se paró en Málaga. No era muy difícil, es junto a Torremolinos la única ciudad de Andalucía que tiene expositor propio. El resto son de los patronatos provinciales. Bueno, estaba también Melilla. Que fue la prueba visible (aunque no palpable) de que una idea, ni siquiera una buena idea, un pensar una mijita, da muchos réditos. Melilla montó una playa. O sea, un rectángulo con agua y otro con arena. Y en ellas, alegres muchachas en agua y otro con arena. Y en ellas, alegres muchachas en bikini. Fotos no consiguieron no, consiguieron fusilamientos de flashes profesionales y amateurs. El príncipe preguntó mucho por Andalucía y su industria turística e inquirió curioso a Soria por las cometas de kite surf que cuelgan del techo. Una suerte de pájaros elegantes y estilizados que sobrevuelan sobre el ánimo frío, por la temperatura, con el que se entra en el recinto. Por Torremolinos, don Felipe medio pasó, pero el alcalde de la localidad, al contrario que, por ejemplo Elías Bendodo, prefirió no interrumpir su rueda de prensa cuando fue advertido de que la comitiva real entraba al pabellón andaluz. Además, siguió. La «discreta» megafonía que amplificaba la doctrina turística del regidor, siguió también. Fuese el Príncipe y siguió el alcalde. Madrid tenía ayer uno de esos cielos velazqueños suyos tan típicos, azulados y pelín desteñidos por la contaminación y la luz del invierno. Tropitas de trajeados y maqueadas entraban y salían. Coches oficiales, taxis, trajín. Todo en el mismo sitio que el año pasado. Y que el otro. Como en un deja vú. Pero este año hace más frío. Económico y del otro.

Candidato socialistas al Parlamento

El PSOE malagueño anda metido en su proceso congresual, eligiendo en sus agrupaciones delegados para que el domingo acudan a un cónclave provincial. Allí, esos elegidos serán los que a su vez decidirán quién de entre ellos va a votar por Rubalcaba o Chacón o la tercera vía a principios de febrero en Sevilla. Pero no se crea el lector que este rotundo proceso con batalla interna incluida entre críticos y ejecutivos agota las fuerzas del socialismo paisano para acometer empresas internas. Ya se habla y mucho de las listas electorales para las autonómicas. De la circunscripción Málaga saldrán 17 parlamentarios, cifrando los cálculos más pesimistas en cuatro-cinco los que el PSOE malagueño obtendrá, cifra que según los eufóricos puede ser de siete. Las listas serán obligatoriamente en cremallera y para el número uno se perfilan Remedios Martel, actual delegada del Gobierno andaluz en la provincia o Luciano Alonso, consejero de Turismo. Todo está a expensas de decidir si el uno es uno o es una. El siguiente hombre sería el otro consejero, Paulino Plata –contra el que sin embargo no sobran maniobras- y la segunda mujer, en teoría y en discusión, podría ser Marisa Bustinduy, con la que el oficialismo considera no tener ya ningún compromiso para apoyarla. Sobre Rosa Torres hay diversas opiniones, siendo la más extendida que sólo por coherencia con el discurso del partido y la norma que éste ha impulsado, que no permite la compatibilidad entre el cargo de edil y de parlamentario, no deberían presentarse concejales o alcaldes en las candidaturas socialistas. Claro que resulta que es nada menos que la presidenta del PSOE andaluz. A una hipotética lista Alonso, Martel, Plata, Bustinduy habría que sumar por trayectoria y valía a Enrique Benítez, delegado de Obras Públicas, siendo también otros los delegados que tienen apetencia de escañarse en Sevilla. Como Susana Radío o Manuel García. Y algunos más. De hecho, si excluimos a concejales o alcaldes de la provincia por mor de la norma de la que hablábamos antes, esa es la cantera. Y en ella se incluyen nuevos valores como Estefanía Martín Palop o Carmen Rosa Torres. Y no hay que olvidar las posibilidades de dos (un hombre y una mujer) altos cargos del organigrama de Alonso en Turismo. Eso, sin dejarnos el deseo de los críticos de lograr algún puesto. Diego Martín Reyes sería su posible candidato. El proceso para elaborar la lista va a ser largo. Bueno, no muy largo, tampoco hay tanto tiempo. Se lo abreviamos dándoles noticia de lo que bien podría ser la cita más sustancial y decisiva de ese proceso: la tarde que se tomen un café Conejo, Heredia y Luciano Alonso.

Tardes de poesía y cocaína

Vamos conociendo más detalles del escándalo del chófer, la cocaína y las subvenciones, caso que tiene nombre como de película chusca. Francisco Javier Guerrero, ex director de Trabajo de la Junta de Andalucía, gastó en pocos meses 900.000 euros en francachelas vespertinas luego de la sagrada mañana laboral. Todo lo repetido se convierte en rutina y la de este dúo, Guerrero y su chófer, que despachaban en un bar parte de las subvenciones que manejaba el departamento, tenían montada la suya con oficina matinal, almuerzo bien regado y tardes de barra, vidrio y nariz. Pero además de los vicios privados, vamos sabiendo virtudes públicas. Guerrero entregaba una tarjeta a algunas de sus visitas en las que se autotitulaba como ‘pensador’, siendo notorio que en ambientes políticos era más conocido como vividor. Guerrero, de apellido combativoy con empleo en el departamento más árido en estos tiempos, tenía tal vez por ello que combatir la realidad prosaica. Con poesía. Publicó ‘Cuando una noche llueve’, libro que si bien no va a pasar a las antologías podría beneficiarse ahora de una publicidad adicional y extraliteraria. No va a ir al cielo de los políticos, pero tal vez –por encontrar algo bueno en su conducta- el libro lo impulsa al Olimpo de los poetas. El exdirector está acusado de tráfico de influencias, malversación de fondos públicos y prevaricación y fue su chófer el que dio detalles de todo a la Policía. Tal vez agobiado por la paradoja que supone ser conductor profesional y acabar tu jornada ‘laboral’ en tal estado que tengas que coger un taxi. Eso, por esnifar tantos sonetos. La juez Mercedes Alaya, que para los socialistas es un coco con toga, ha pedido instruir el caso, ya lleva el de los falsos Eres, y en el Partido Popular te cuentan que el escándalo irá a más. Dosificado convenientemente. Rajoy va a Andalucía a celebrar sus convenciones, a pedir votos para Arenas. Rubalcaba coincide con él en la región pero sólo viene a pedir votos para él. De militantes. La corrupción corroe a parte del PP valenciano pero es al PSOE andaluz, que gobierna el mayor y más claro objeto de deseo político actual (Andalucía) al que se le ve como perro flaco incapaz de hacer purgas. Purgas para eliminar manzanas podridas y regenerar el patio. Los escándalos socialistas en Andalucía impregnan a dos meses y pico de las elecciones el ambiente de fin de época. Mientras, para perfumar ese hedor, Griñán viaja por todas las provincias teniendo cada día un acto o comparecencia, una foto, en sitio diferente que forzosamente verse sobre modernidad o innovación. Universidades, metros, parques tecnológicos. Guerrero reniega de su vida anterior. Y como pensardor, piensa. Pero sólo le va a salir una sentencia. Y ripios.

El dúo en Málaga

Si hoy es sábado esto es Málaga. Rubalcaba visita la ciudad mañana. El zorro flaco está de gira y tal vez, fantaseamos, poniéndose por las mañanas la cinta que le han grabado sus asesores: “No eres tan mayor y Rajoy no aguanta esta legislatura”. Rubalcaba surca España buscando rechazos a Chacón, que es más joven, está mejor asesorada pero no tiene la mitad de su capital y habilidad política. Chacón tiene problemas de identidad pero Rubalcaba, como los de Bilbao, nace donde le da la gana. Madrileño o cántabro, diputado a veces por Cádiz, Alfredo Pérez Rubalcaba dice en todos los sitios lo mismo menos cuando dice que dice lo mismo en todos los sitios. El PSC le ha puesto la proa pero él no descarta ir aCataluña a dar coba al socialismo catalán por ver si algún delegado despechado va y lo vota. Será interesante ver quién va del PSOE malagueño al acto de mañana, sin que ir a oír, incluso a escuchar, deba ser tomado como sinónimo de apoyo firme. Los partidarios de Chacón, como Daniel Pérez
o Javier Carnero
trabajan también para traer a la ex ministra de Defensa a la provincia. Las primarias son para Chacón y Rubalcaba una segunda campaña electoral pero auditorios ‘only militantes’, si bien los mítines de la campaña convencional también son cada vez más eso. Chacón y Rubalcaba no van a debatir porque dice Marcelino Iglesias que eso perjudicaría al partido. Por argumentos como este, que es como estar en primero de Democracia, es por lo que al PSOE no le van bien las cosas.
Seguramente están equivocados los republicanos en USA organizando esos debates a tres o a cuatro o a seis… Sí, seguro. O los demócratas. O los socialistas franceses, que televisan sus debates entre aspirantes a la secretaría general. Si no hay debate, el PSOE se ve obligado a elegir entre el mejor monologuista. Rubalcaba viene a Málaga a un acto a las seis de la tarde, que es una hora como de coger el AVE a las doce, comer con los afines, hacer garganta y pegar la hebra luego con la militancia. Eso el mismo día en el que ya estará en flor la convención regional del Partido Popular. Los informativos del sábado noche los pueden hacer ya directamente desde Málaga. Notoriedad de un día. Capital política. Es una forma de verlo. Una forma de consolarnos. Rubalcaba viene a buscar votos de militantes. Para él. Rajoy viene a por votos. Sin discriminar. Para Arenas.

El PP, la convención y el puro

El Partido Popular andaluz celebrará este fin de semana en Málaga una convención. A este respecto dijo ayer el presidente del PP malagueño, Elías Bendodo, que su partido es el que marca la agenda política. Mal día para decir tal cosa, teniendo en cuenta que lo que la marca es la convocatoria de elecciones autonómicas para el 25 de marzo, cosa anunciada por José Antonio Griñán ayer en Málaga, al rato de las palabras de Bendodo, a escasos metros de la sede de este partido, en la delegación del Gobierno andaluz. La convención será en el Palacio de Ferias, que a este paso va a tener al PP como mejor cliente. Hace un cuarto de hora como aquel que dice que celebró allí mismo su convención nacional, el prólogo a la victoria. La convención tiene como eje el empleo, si es que hay otro eje en la vida ahora.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que se entera ahora del déficit que acumulan las comunidades que ellos gobiernan; la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, intervendrán en ese foro. Soraya necesita dos asientos en el tren. Uno para ella y otro para el inmenso poder que acumula. Por Rajoy (el hombre que da una entrevista aséptica cuando es un clamor el hecho de que no hable y habla para decir que no se esconde) nadie pregunta. No está pero se le espera. Queremos decir que el PP malagueño ha hecho gestiones por ver si se aparece en el Palacio en cuerpo o alma, pero no parece que eso vaya a ser así.

“No estoy para convenciones”, podría decir Rajoy, que sin embargo tendrá que dar más viajes a Andalucía que una cuchara al plato, dado que la campaña se anuncia cercana. La convención pepera es un triunfo del PP malagueño, ciertamente, un nuevo reconocimiento para Bendodo y su generación política, que han encaramado al partido a cotas de éxitos desconocidas.

La convención aguarda a más de 1.500 invitados y 3.600 militantes y dirigentes. No sabemos si traerán ideas pero maletas y ganas de comer sí trae todo el mundo. Ergo, ahí tenemos un impulsito a la hostelería local, no descartando que hagan caja y unas monedas de más –que nunca vienen de ídem- las confiterías, los restaurantes y las zonas de coperío. No conoce uno conspiración política que no se haya fraguado, al menos en parte, delante de un filete, de un pastel, de un whisky o de una torrija. El propio Rajoy no la concibe sin un puro. Ya habrá ordenado que empleo, sí, pero sobre todo que se preocupen de las elecciones autonómicas. Griñán las convocó ayer. Y Andalucía es el claroscuro y puro objeto de deseo.

Golfos de carné y hueso

El chófer del ex director de Empleo de la Junta de Andalucía recibió presuntamente 900.000 euros en subvenciones de la Junta. En su declaración a la Policía no se ha ido por las ramas, cosa extraña, visto que lo que le gustaba, a él y al director general, Francisco Javier Guerrero, era irse por peteneras. Presuntamente. Por tablaos, tabernas, bujíos y bares elegantones. Peteneras, flamenco y hasta hip hop si se terciaba. Se ponían moraos de copas y coca con ese dinero, dice el chófer, versión que niega la defensa del ex alto cargo. Con independencia del daño a su salud, uno ve aquí un problema: que un director general tenga chófer y maneje, sólo en concepto de subvenciones de libre disposición, sólo en el año 2004, cerca de un millón de euros. O mejor dicho, que las maneje el chófer. La palabra chófer vuelve a nuestro léxico ahora que hay uno en el disparadero de la opinión pública. Se les suele llamar conductores, que es como más moderno, siendo en realidad un oficio dignísimo y útil donde los haya más allá de eufemismos. A no ser que se conduzca bajo los efectos de una juerga, tras la cual, incluso si uno es chófer profesional, no cabe duda de que es mejor coger un taxi. A la Junta se le acumulan los escándalos. Sobre todo a cuenta de los ERES. Paradójico teniendo en lontananza ese gran ERE que para los políticos son unas elecciones. Sobre todo últimamente para los del PSOE. La corrupción, que azota más al PP, ahí están Matas o Camps, recome sin embargo dando aroma a fin de época, aunque no esté nada claro que eso vaya a ser así, al sistema político andaluz, que es tanto como decir al PSOE, visto además como resucitan casos relacionado con Manuel Chaves. El PSOE está a tiempo de subvertir este panorama. Ejemplarizando. Y descubriendo, si lo hay, esa extraña coincidencia de noticias judiciales, políticas y de otro jaez que lo asolan en Andalucía. El pacífico lector catalán, madrileño o vasco lee noticias sobre Andalucía tal vez, al no vivir aquí, acumulando prejuicios y tópicos sobre lo que sucede en la zona. La imagen de la región, sin duda injustamente y tomando la parte (pequeña) por el todo, es que aquí, además de ir vestidos de flamencos y echar siestas de tres horas y cobrar el PER sin doblar el lomo, basta con tener un conocido en la Junta para ir de gratis a los bares, recibir pisos de VPO, jubilarte por la cara si es que antes no te mueres de júbilo y percibir subvenciones para un curso de alemán para que en realidad te hagas el sueco. Lo cual no quiere decir o significar que no haya, enchufismos, golferíás, mamandurrias, sectarismo y golfos. Con y sin carné. De conducir, claro.