Se me ha caído el precio

Hace unos días, en la hermosa ciudad de Santiago de Compostela, compartí mesa y mantel con un grupo de maestras de Infantil y Primaria. Hablábamos de la importancia de la primera etapa educativa. Una etapa donde se producen aprendizajes de gran transcendencia.

Todo el mundo tiene potencial creativo

Un libro de Robert Fulghum tiene este significativo título: “Todo lo que necesito saber en la vida lo aprendí en el parvulario”. Haciendo memoria recuerdo algunos de esos importantes aprendizajes de los que habla el autor: lavarme las manos antes de comer, dormir la siesta, ordenar las cosas, respetar a los demás, decir lo siento mucho, dibujar, pintar, cantar, bailar…

Una de las maestras que estaban sentadas a la mesa contó que, en los primeros días del curso, una maestra de infantil había colocado en la espalda de los niños y niñas una pequeña etiqueta con el nombre de cada escolar. Así podría llamarles por su nombre cuando estuvieran de espaldas. Uno de los niños se acercó a la maestra con su etiqueta en la mano. Se había desprendido y se había caído al suelo. El la recogió y se la dio a la maestra diciendo:

- Seño, se me ha caído el precio.

Qué gracia. Qué ingenio. Una observación muy de nuestros días en los que todo tiene precio y etiqueta. Cuántas ideas, frases, reacciones y comportamientos cargados de espontaneidad, de chispa y de pensamiento divergente tienen los niños y las niñas.

El niño y la niña no se ven frenados por el miedo a equivocarse, por el temor a hacer el ridículo, por la angustia de la mala imagen… Hay quien piensa que esa creatividad natural va siendo atrofiada progresivamente en la escuela. “Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”, he leído estos días en una pared de la ciudad de Málaga.

El profesor Ken Robinson sostiene, entre otro, que las escuelas (yo diría las malas escuelas) matan la creatividad. Idea que nos debe hacer pensar. ¿Es así?

Uno teme que con la uniformidad de las acciones en la escuela, con las rutinas, se vaya recortando el pensamiento divergente. Hay que aprender las mismas cosas, de la misma manera, en los mismos tiempos y lugares… Todos lo mismo, todos al mismo tiempo y al mismo ritmo. Todos los días.

El curriculum impuesto deja poco margen para la autonomía, la participación creativa y los intereses particulares. Tanto del alumno como del profesor. Si la presión de los controles es muy fuerte, la creatividad queda sepultada por las prescripciones y por la necesidad imperiosa del éxito.

Una evaluación centrada en repeticiones obstaculiza el pensamiento creativo y divergente. Se acaba creyendo que existe una respuesta única, que esa respuesta la tiene la institución, que hay que aprenderla, que hay que repetirla, que no hay que discutirla…

Hablábamos en aquella comida de cómo se produce una erosión pedagógica a medida que se va avanzando en el sistema educativo, desde Infantil hasta la Universidad. Y repasábamos parcelas diferentes en las que se produce el deterioro:

No se concibe que una maestra de Infantil no sepa el nombre de sus alumnos a los dos o tres días del comienzo, sin embargo puede suceder que un profesor universitario no se sepa el nombre de sus alumnos al finalizar el curso.

Los espacios de la Escuela Infantil están llenos de colores, de adornos creativos, de materiales motivadores, mientras que el espacio universitario es, frecuentemente, impersonal, frío y gris.

Las relaciones personales se cuidan intensamente y se procura que haya juegos, buen ambiente, clima de alegría y expresión de los afectos. Sin embargo, a medida que se avanza en el sistema se va perdiendo la espontaneidad y afectividad.

La metodología es más creativa, más dinámica, más participativa en la Educación Infantil que en las etapas siguientes. En estas, muchas formas de trabajo consisten en la explicación de los docentes. Y por eso se habla de “dar una clase”, de “impartir una clase”.

Incluso el autoconcepto y la autoestima se van empobreciendo. Si preguntas a un niño si sabe dibujar dirá que sí, si le preguntas si sabe bailar dirá que sí, si le preguntas si sabe cantar dirá que sí… Es probable que un universitario responda a todo que no.

Recuerdo aquella anécdota que cuenta Ken Robinson. Una profesora le pregunta a un niño qué es lo que está dibujando y éste contesta:

- Estoy dibujando a Dios.
- Pero, nadie sabe cómo es Dios, precisa la maestra. A lo que el niño contesta.
- Espera un momento y lo verás.
-
No sé por qué no se ponen más en práctica técnicas que desarrollen la creatividad y no tanto la repetición. Existen muchas técnicas que favorecen y ejercitan la creatividad. Los llamados ”proyectos de visión futura”, por ejemplo, pretenden que la mente funcione en un contexto hipotético o fantasioso. Por ejemplo: “Diseñe usted un automóvil que circule en otro planeta, que girará alrededor de otro sol, en el cual la atmósfera sea de metano. El automóvil utilizará oxígeno como carburante y será conducido por seres no humanos a cuya anatomía habrá de adaptarse el vehículo…”.

Alguna vez he hecho un ejercicio consistente en imaginar lo que sucedería en el mundo si, de pronto, desapareciese psicológica y físicamente la necesidad de dormir. La mente tiene desenvolverse en una situación inexistente.

Las “tormentas de ideas” también son aprovechables. A diferencia de los proyectos de visión futura, en los que se exige lógica, admiten todo tipo de ideas, racionales e irracionales, posibles e imposibles, sensatas e insensatas, morales e inmorales, costosas, baratas o gratuitas…

José Antonio Marina y Eva Marina han escrito un interesante libro titulado “El aprendizaje de la creatividad”. Coincido con su tesis de que la creatividad no es un lujo sino una estrategia de supervivencia. Desde niños sentimos el impulso de explorar, inventar, conocer, cambiar, innovar y crear. La creatividad es la facultad que nos permite sobrevivir y progresar en un entorno cambiante y acelerado.

La creatividad se puede cultivar o se puede atrofiar. No hay mejor forma de conseguir su desarrollo que crear una cultura sistemática que favorezca la innovación. Estos son los nueve principios que propone Ken Robinson para alcanzarla: Todo el mundo tiene potencial creativo, la innovación es hija de la imaginación, todos podemos aprender a ser más creativos, la creatividad mejora con la diversidad, a la creatividad le encanta la colaboración, la creatividad requiere tiempo, las culturas creativas son flexibles, las culturas creativas son inquietas, las culturas creativas necesitan espacios creativos.

Manos a la obra. Seremos más felices, aprenderemos muchas cosas, inventaremos otras desarrollaremos nuestras mentes y hasta, con un poco de suerte, encontraremos salidas a la crisis.

Puede participar escribiendo su comentario a esta entrada o bien conectar con RSS y seguir cómodamente las futuras entradas de este Blog.

Comentarios

Me ha encantado,que buena reflexión
Esperamos que nos dejen seguir creando en las aulas y no pongan freno al arte y creatividad con normativa como la LOMCE

¡Totalmente de acuerdo con usted profesor y con su artículo! Desde las escuelas se debe de fomentar la creatividad, porque a partir de ella se pueden encontrar múltiples soluciones a múltiples situaciones. Un placer para mí saludarle durante la ponencia que dió en las I Jornadas sobre la Educación Pública en Ceuta. Su ponencia fue extraordinaria, llena de entusiasmo e ilusión. Saludos y gracias.

Inquietante cuestión.
La natural creatividad, la spontaneidad de los niños y de las niñas, se ve atrofianda, erosionada, disminuida o destruida por la escuela. La escuela debería tener la misión de desarrollar la inteligencia. Pero la foma de enseñar y aprender puede ser contraproducente.
Se dice muy bien en artículo: repetir, memorizar, uniformar, silenciar, comparar… son verbos que se conjugan mucho en la escuela.

Como la creatividad correlaciona con la inteligencia. Desarrollaremos la inteligencia. ¡Bieeeeen! Todos sabios haremos un mundo mejor. ¡Guay!

La anéecdota de la etiqueta con el precio es fantásticas.
El verbo repetir tiene mucho más peso en la escuela que el verbo inventar.
Claro que el profesorado se ve obligado a desarrollar un curriculum prescrito que le exigen desde arriba, desde los lados (los padres quieren que sus hijos sigan los libros de texto y aprendan lo “que hay que aprender” y desde abajo (los niños dicen que quieren tener claro lo que gienen que aprender para aprobar).
Me gusta la idea de que todos podemos ser creativos.
Es lo primero que hay que saber para poder conseguir desarrollar la creatividad.

[...] Hace unos días, en la hermosa ciudad de Santiago de Compostela, compartí mesa y mantel con un grupo de maestras de Infantil y Primaria. Hablábamos de la  [...]

Estimado Miguel Ángel.

Ciertamente, cuando se realizan controles solemos exigir a nuestros alumnos la repetición de conceptos que aparecen en los textos. sobre todo en materias donde predominan los conocimientos. Pero, afortunadamente, no es todo repetición…

Cuando los niños leen cuentos, historias, fábulas,… la mente se pone en funcionamiento, y cada mente desde la misma lectura llega a interpretar imágenes diferentes. Eso se demuestra cuando después de la lectura realizas ejercicios de comprensión lectora que vayan más allá de la literalidad, es decir, mediante interrogantes inferenciales o valorativos…

Los dibujos libre o sugeridos también dan lugar a la expresión plástica y creativa del alumno, o simplemente completar un dibujo inacabado puede dar lugar a multitud de respuestas divergentes…

Un problema matemático que de lugar a distintas posibilidades de resolución igualmente nos conduce al desarrollo de un pensamiento divergente.

Una situación de juego en Educación Física, en donde se peoducen interacciones colaborativas y de oposición, en donde existe incertidumbre, además, producida por el espacio, el tiempo o el mismo objeto con el que se juega, también produce procesos cognitivos divergentes…

Cuando un niño escucha los relatos que han acontecido en nuestra historia, los distintos paisajes que se pueden observar, la diversa cantidad de animales, plnatas,… que existen, de cómo es el universo y los astros que en él se dan,… acaso no se hace uso de la creatividad y la imaginación.

Cuando el alumno escucha una bella y sugerente melodía, ¿qué procesos ocurren en su intelecto? ¿ o cuando compone una coreografía?…

Creo profesor que reducir la actividad escolar sólo a repetición es limitar en gran medida la intervención eficaz y divergente que realizan muchos docentes en su “rutina” diaria. Y lo de rutina va entrecomillado porque desde un modelo horario poco flexible y reiterativo, la propia creatividad del docente da lugar a que se produzcan múltiples situaciones de cultivo de la creatividad y la espontaneidad del alumno.

Posiblemente la atrofia venga desde otros ámbitos que no sean precisamente la institución escolar. Por ejemplo la televisión… O simplemente, la creatividad está dentro de todos, pero a medida que cumplimos años la vamos ocultando, pero seguro que está ahí latente.

En este pais hay mucha creatividad, se ha demostrado en muchos ámbitos culturales, el problema de la crisis no es cuestión de creatividad, sino de mal uso de la creatividad, que también puede pasar…

Saludos cordiales a todos y todas

Pablo Motos ha escrito tres libros en los que recoge frases ingeniosas de niños/as.
El titula, de forma más que discutible, esos libros de esta manera. “Frases célebres de niños”. Digo que titula de forma discutible porque no son frases célebres. De hecho las conoce solamente la familia y el autor. Debería haber utilizado el término ingenioso más que el término célebre. Pero, bueno, a lo que voy es que nos ha brindado tres libros que contienen joyas de enorme valor. Qué maravilla de ingenio.
En las familias con niños pequeños se podrían escribir libros con las ocurrencias de los niños.
Pero, después…
Claro, con esta nueva ley que nos “regala” evaluciones individualu¡izadas (creen por cambiar de nombre ya no serán reválidas), hechas por evaluadores externos… ¡Como para cultivar la creatividad…!

[...] Hace unos días, en la hermosa ciudad de Santiago de Compostela, compartí mesa y mantel con un grupo de maestras de Infantil y Primaria. Hablábamos de la primera etapa educativa. Una etapa donde se producen aprendizajes de gran transcendencia.  [...]

Seamos creativos, pero también rebeldes: el 9 de mayo, como todos ya sabemos, hay convocada una huelga general, desde Educación Infantil a la Universidad, contra ese engendro del ministro Wert llamada LOMCE (no sé si este señor sabe que Franco hace décadas que falleció; eso sí en la cama y rodeado de toda una parafernalia mediática y religiosa).
Ni que decir tiene que debemos apoyarla, activa y creativamente, pues no podemos permitir que se degrade tanto la educación que a muchos nos suena una vuelta a los tiempos más oscuros de este país, que, por desgracia, está sufriendo enormes ataques a los derechos sociales.

[...] Hace unos días, en la hermosa ciudad de Santiago de Compostela, compartí mesa y mantel con un grupo de maestras de Infantil y Primaria. Hablábamos de la  [...]

Deberíamos, cada uno de nosotros, hacer todo lo posible por poner nuestras neuronas a tope.
No se trata solo de que nos estimulen desde fuera, sino que tenemos que procurar cultivar nuestro pensamiento, nuestra imaginación y nuestra creatividad.

[...] El niño y la niña no se ven frenados por el miedo a equivocarse, por el temor a hacer el ridículo, por la angustia de la mala imagen… Hay quien piensa que esa creatividad natural va siendo atrofiada progresivamente en la escuela. “Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”, he leído estos días en una pared de la ciudad de Málaga.  [...]

Los días 30 de mayo, y 1-2 de junio se celebrárá en Granada el IV Congreso Nacional de la Asociación Pedagógica Francesco Tonucci (APFRATO). Este año se centrará en el tema de la creatividad.
En este Congreso tienen mucha participación los niños y las niñas.
La organización procura que la creatividad no sea solo el tema de las conferencias sino el hilo conductor de todo el Congreso.
Solo he faltado un año por encontrarme en Irlanda. Allí nos veremos este año de nuevo.

Este artículo es un regalo de lujo para mi mujer, profesora de infantil y apadrinada tuya desde la jornada de absentismo en Bilbao. Todo lo que reflexionas aquí lo llevo oyéndoselo desde hace muchos años. Gracias.

En muchísimos centros o más bien en el caso de muchísimos/as maestros/as se considera la etapa de infantil como de “preparación” para primaria. Qué error.

Yo también creo que la etapa infantil es importantísima. La plasticidad de los niños hce que prendan como esponjas. Sin embargo, en la Universidad, por ejemplo, ya est´n cristalizadas las posiciones y la influencia es mínima.
La etapa infantil está siendo especialmente innovadora y creativa. Sobre ella (o mejor dicho, en ella) se etán haciendo experiencias fantásticas.
Es un error pensar que se trata de una etapa sin mucha transcendencia para la formación.
Lo que dice la seño “va a misa”.

Totalmente de acuerdo con cada uno de vosotros. No era consciente de cómo perdemos esa creatividad de cuando eramos niños/as poco a poco. Parece ser que conforme aumentan los niveles educativos la educación se va degradando poco a poco. Es importante ser creativos para ser conscientes de que las preguntas no tienen una sola respuesta y dejar de estar atemorizados por no actuar o responder de manera “correcta”.
En el libro “La pedagogía contra Frankenstein”, de Miguel Ángel Santos Guerra (muy recomendado), creo recordar una historia de un alumno de primaria que responde de forma muy peculiar a esta pregunta que le hacen en un “control” de clase: “¿cómo viven las vacas?”, a lo que la respuesta “correcta” era algo así como: “las vacas pueden vivir en ganadería extensiva o intensiva…”. Pero este alumno contestó con sinceridad, su respuesta fue: “Bien”, justificando que viven bien porque no tienen preocupaciones de hacer las tareas de clase ni de levantarse temprano para ir al colegio, también podían comer a la hora que quisieran sin que sus padres le regañaran… Quizás para algún que otro maestro esta respuesta no valdría la pena ni siquiera puntuarla, pero para un profesor/a creativo/a esta respuesta tendría la máxima puntuación.
Como bien dijo Albert Einstein: “Para estimular la creatividad, uno tiene que desarrollar la inclinación infantil al juego”. Incluso Steve Jobs, presidente y director ejecutivo de Apple, utilizaba la creatividad como política de su empresa: “no dejes de estar hambriento. No dejes de ser insensato”.

Un saludo.

No sé quién dijo que todo lo que se enserñe a los niños se les impide descubrirlo por sí mismos.
Falta espíritu de indagación, actitud de búsqueda y de exploración en las clases.
Hay demasiada repetición.
Wl ejemplo que nos recuerda Raúl Berral es muy significativo. Refleja muy bien lo que quiero decir.

Desarrrollar la creatividad no es biueno solo para los individuos. Lo es también para las sociedadades.
Los individuos creativos saben salir de situaciones difíciles, pero ayudan a que su país encuentre soluciones.
La creatividfad no ha de ponerse solo al servicio propio sino al servicio de la comunidad en la que se vive.

Completamente de acuerdo con sus ideas, también pienso que el principio del fin de la creatividad de cada niño comienza con el miedo a equivocarse, situación que tristemente comienza a darse desde la etapa de Primaria. Y es que nuestro sistema educativo, lejos de estimular el potencial creativo que existe dentro de cada uno, se sigue empeñando en marcarnos el camino y el ritmo que debemos seguir para aprender determinados contenidos (que curiosamente vienen heredados de la era industrial) claramente jerarquizados, en cuya cúspide se encuentran los contenidos instrumentales (lecto-escritura y matemáticas), y en la parte más baja de la tabla se encuentran las disciplinas artísticas, las cuales están íntimamente relacionadas con el pensamiento creativo. Así pues, esta jerarquización de los contenidos y un sistema de evaluación basado en las repeticiones de lo trabajado en clase, a través de exámenes, entorpece el pensamiento divergente, y por ende, el desarrollo del potencial creativo que hay en cada niño.

Por supuesto que una de las tareas que tiene que cumplir la escuela es la de alfabetizar a los ciudadanos, sin embargo esta alfabetización debe estar más acorde con los tiempos que corren. Uno de los objetivos principales de la escuela debería ser estimular la capacidad de crear de cada niño y cada niña teniendo en cuenta sus talentos, como diría Robinson, sólo así se formará a adultos felices y capaces de innovar.

Si a ese potencial creativo individual se le sumara el trabajo colaborativo de muchas personas, se crearían una dinámicas de trabajo que tendrían grandes repercusiones en la educación y en nuestra sociedad, tal como afirma Robinson http://sirkenrobinson.com/.

La creatividad exige esfuerzo.
La pereza de pensamiento te hace cómodo, reservón, repetitivo.
Hay que cultivar la creatividad con esfuerzo.
estoy de acuerdo en que todos lo podemos ser,l no solo los superdotados.
Saludos.

Se puede cultivar la creatividad o se puede atrofiar.
Las rutinas, la comodidad, el miedo, la pereza, la uniformidad… consiguen aplastarla.
La crteatividad es magnífica para las empresas. Lo que pasa es que algunos jefen no quieren que los trabajores piensen. Le oí decir a un directivo de una empresa (que no quiero citar) que “a los trabajadores que piensen, les echamos”.

me hizo gracia leer lo que pasó en mi clase hace más de treinta años. en una etapa posterior trabajé una bonita experiencia: “juego libre con material de deshecho” disfrutamos mucho alumnado y profe de infantil con esta forma de aprendizaje, como observadora activa del juego me divertía mucho con las anécdotas y actitudes que iban surgiendo de aquel juego tan espontáneo y creativo, como primera actividad de la jornada.
mis felicitaciones por sus artículos, son verdaderamente interesantes y didácticos.Un saludo Chelo

Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto. Los niños pequeños no tienen miedo a equivocarse, al ridículo, se les trabaja mucho la creatividad, pero conforme vamos creciendo esa creatividad se nos va perdiendo. Una de las razones pienso que es porque con forme uno va creciendo se tiene que hacer más responsable, pero aun así podemos ser creativos. En el día a día en la universidad veo esa falta de creatividad, cuando los profesores nos preguntan, nos dicen que pongamos algún ejemplo en clase y nos cuesta una eternidad. Tenemos el sentido de la creatividad dormido, además de que tenemos mucho miedo a las equivocaciones. Pienso que la creatividad se debería seguir fomentando sin importar la edad, ya que nos puede ayudar a encontrar muchas soluciones a nuestros problemas.

Estoy totalmente de acuerdo con cada una de las ideas que trasmite.
La infancia es la etapa más creativa y no se debe frenar esa creatividad en ninguna de las etapas escolares.
Como estudiante de pedagogía y profesora de pintura y dibujo, me atrevo a decir que el potencial de creatividad en l@s niñ@s me deja realmente “boquiabierta” y podemos aprender, reflexionar… demasiado sobre un pensamiento de un infante.
Esta edad es la crucial para aprender de todo, son como esponjas y, como bien se comenta, no tienen reparos al mostrar su pensamiento. No se debe por tanto romper ese pensamiento divergente, no se debe tratar de unificar pensamientos, pues con el tiempo se convierte en una persona no crítica, que acepta cualquier cosa y no se reivindica, no se desenvuelve.
En la sociedad que nos encontramos, se debe potenciar la creatividad de los niños, hacer de ellos unos ciudadanos críticos que sepan elegir por ellos mismos y opinar sobre todo. Debemos ser como niños en algunos aspectos de la vida.

En mi trabajo nos dedicamos precisamente a eso, a dejar volar la imaginación de los niños, que expresen de forma artística lo que sienten, piensen y no tengan reparos en nada. No se puede enjaular a un pájaro, pues mucho menos el pensamiento de un ser que está aprendiendo de la vida y es lo más curioso que existe en cuanto a querer aprender.
Como he leído casualmente esta tarde, “La alegría está en el alma y no en la edad, todos llevamos por dentro ese niño que no deberíamos ocultarlo nunca”.

En lo referente a este artículo estoy totalmente de acuerdo con Miguel Ángel Santos puesto que una evaluación centrada en repiticiones obstaculiza el pensamiento divergente y creativo de los alumnos. Con una evaluación centrada en repeticiones se acaba creyendo que existe una respuesta única, la que nos da la institución o los libros, que hay que aprenderla porque así és, y que no debemos discutirla.
Como dice en su artículo, cuando somos pequeños la creatividad que tenemos es asombrosa y lo mejor de todo es que no tenemos miedo a equivocarnos, a hacerlo mal, simplemente lo intentamos y si fallamos volvemos a hacerlo sin remordimiento alguno; en cambio ahora, cuando ya somos mayores nos cuesta mucho más trabajo tomar la iniciativa, tememos equivocarnos y no nos damos cuenta que la mejor manera de aprender es esa, equivocarnos, ensayo-error.
En definitiva, estoy de acuerdo con Miguel Ángel Santos Guerra ya que opino que la creatividad es algo privilegiado que no todo el mundo conserva cuando va creciendo, y podría decirse que es el propio sistema educativo el que va atrofiando esta capacidad ya que a medida que vamos avanzando en el las relación profesor-alumno es más distante, todo se vuelve más formal, la competencia emocional de los profesor disminuye considerablemente, y se pasa a enseñar de una manera expositiva por parte del profesorado con una participación casi inexistente por parte del alumnado, dificultando así el desarrollo de la creatividad en los alumnos. Pienso que la creatividad es algo positivo, tanto en niños pequeños como el adultos, ya que es como un impulso de explorar, inventar, conocer, cambiar, innovar y crear. Y coincido con Miguel Ángel cuando dice que la creatividad es la facultad que nos permite sobrevivir y progresar en un entorno cambiante y acelerado.

Estoy totalmente de acuerdo con este tema.
La creatividad es uno de los aspectos mas importantes, para destacar entre unos y otros; como bien se sabe los niños no tienen ese miedo a quedar en ridículo, por las cosas que puedan decir, pensar, escribir o dibujar, frente a los demás. Esto les hace a ellos, tan únicos.
Por ello destaco la importancia de que en las aulas se les fomente este aspecto, ya que hace que cada uno de ellos, se exprese de forma original, es decir, que saque a la luz todo aquello que pasa por su cabeza eliminando todos aquellos prototipos que hemos considerado como normal.
Esto por el contrario, no suele ocurrir en los adultos, por ello creo que deberíamos apostar por lo distinto, por lo que original, ya que como he dicho anteriormente este aspecto es de lo que nos diferencia de los demás.

Estoy totalmente de acuerdo, la etapa de Infantil es muy importante, porque es un periodo crítico en el desarrollo físico, psíquico, social y emocional, de la persona. Además es en esta etapa cuando más se potencia el desarrollo de la creatividad dado a su carácter globalizador, se potencia el pensamiento divergente y el aprendizaje por descubrimiento. Es una pena que en la etapa de Primaria se pierda esta ideología y filosofía por parte de los docentes, aunque quiero dejar claro que no todos los docentes somos iguales. No solo está dañado el sistema educativo a nivel escolar, en mi opinión el problema viene de la educación en las Universidades, donde se forma a los docentes con métodos arcaicos, repetitivos, evaluando las competencias de los docentes a través de exámenes y este plan no deja lugar para la creatividad, para enseñar a los docentes la importancia del desarrollo de su creatividad y la búsqueda de sus motivaciones a la hora de enseñar.

¡¡¡Ánimo a todos los docentes, aunque salga la LOMCE u otra ley que quiera destruir la enseñanza de las artes y el fomento de la creatividad, no nos debemos rendir, porque seguimos siendo docentes con principios y valores, con libertad de cátedra y responsables de lo que ocurre en nuestras aulas. Ni los libros de texto ni las leyes podrán desmotivar nuestro afán por educar en libertad!!!

Comentarios a esta entrada no permitidos