EL SOHO, UN IMPULSO CIUDADANO
Algo se está moviendo en Málaga desde hace algún tiempo. Me refiero a un movimiento auténtico. Aunque no pasemos el examen este Otoño (que yo creo que si), hay algo positivo en esto de la Capitalidad para el 2016 que está haciendo cambiar el chip de la ciudad. Está cada día más extendido el fenómeno de pensar en clave cultural y son cada vez más los que se lanzan a organizar conciertos, exposiciones, festivales y a los que se les ocurren ideas brillantes. Es como una fiebre y aunque tengamos la mala pata de no ser elegidos, esta impronta a Málaga ya no se la quita nadie. Eso me llena de orgullo.
Después de volver de vacaciones me alegré al ver que un grupo de rockeros, entre los que destaca Darío Ariz, batería del grupo The Talkatives, se han liado la manta a la cabeza y han montado el Festival Boquerock, una iniciativa bastante potente que trae dentro de unos días a la ciudad dos grandes bandas: Sober y Mago de Oz. Un gran cartel al que le acompañan siete grupos más en el Auditorio. Todo un ejemplo.
Además, para iniciativa brillante la del Soho. Esta semana me acerqué al centro de operaciones de la asociación que pretende que la zona conocida como Ensanche Heredia se transforme en un distrito de ocio y cultura. Su base está en Demolde, un divertido y peculiar comercio que regenta el genial Sergio García, un asturiano, malagueño de adopción, de mente inquieta y de ideas inquietantes. Ya solo entrar por la puerta sabes que algo bueno te va a pasar. Es el único establecimiento de la ciudad que tiene 72 ginebras diferentes y algunas tónicas raras. Vaya, el paraíso del gin-tonic. Por allí andaban el polifacético Pepe Zapata y mi amigo Ignacio López, un activista con el corazón comprometido con las grandes causas y que se ha apuntado a esta del Soho. Estaban tramando algo gordo y en unos días nos van a dar la sorpresa.
Hace ya algunos meses (me imagino fruto de las numerosas tertulias que surgen en este lugar), nació un proyecto que está dando bastante que hablar. Hay que destacar que por allí se dan cita numerosos personajes de la ciudad y de la cultura y hasta suelen desayunar a menudo la candidata socialista a la alcaldía María Gámez y el presidente de los populares Elías Bendodo.
El día de los enamorados redactaron un manifiesto (como carta de amor a la ciudad), y lo han estado paseando por los despachos con gran aceptación. Aunque ya se ha dado bastante difusión al proyecto (el intrépido periodista de esta cabecera Lucas Martín hizo un amplio reportaje hace unas semanas), todavía hay muchos malagueños que desconocen esta singular iniciativa. Pretenden que las instituciones y la ciudadanía tomen conciencia de la posible transformación de un barrio que según avanza la tarde toma un cariz bastante desangelado por no decir sórdido. Sus calles bastante oscuras suelen estar deshabitadas y con muy poca vida, un reducto en el centro de la ciudad dedicado al alterne y otros vicios.
Pero su ideal del entorno es bien diferente. Ellos se imaginan que esta lúgubre zona se podía transformar en un barrio cultural, algo así como los barrios de Seven Dials, Beckford o Peckham de Londres o el Borne en Barcelona. Donde resurja la actividad comercial de calidad pero con inventiva, diseño y actualidad y que a través de la cultura se le dé valor al conjunto.
Una de las iniciativas que han tomado es la de convencer a los propietarios de algunos de los locales vacíos para montar galerías de arte pop-up (término que me encanta). Bajo la atenta mirada de los programadores del CAC se liberarían espacios para que artistas pudiesen exponer a cambio de que éstos se encarguen de enseñar el local e intentar que sus dueños los vendan o los alquilen lo más rápidamente posible. Brillante, sí señor y encima con un coste mínimo. Normalmente alrededor de los centros culturales y los museos de arte contemporáneo de las grandes ciudades se suelen instalar galerías de arte, talleres de artistas, locales y bares, punto de reunión de bohemios, músicos, poetas, pintores y como no,
turistas. Pues a falta de galerías de arte consolidadas (sin olvidarnos de la Galería Javier Marín y la de Espacio Tres), esta propuesta ya daría un punto diferente al barrio ya que no son pocos los locales vacíos en la zona.
Málaga es una ciudad que vive del Turismo y que se supone que es cosmopolita (sugiero ir al diccionario a mirar su significado para no olvidarnos de esta cualidad), por lo tanto debe tener comercios singulares que permitan a los que nos visitan divertirse y tener otra imagen de la ciudad.
El Centro Histórico es el referente en cuento a monumentalidad y a establecimientos tradicionales. El Soho podría ser el complemento perfecto, si se instalan en él, locales que den una imagen de modernidad y diversión a la ciudad. El tan ansiado tablao flamenco o la tan deseada sala de jazz se podrían abrir por allí. Además hay locales y de los buenos.
Yo les deseo el viento a favor. Me consta que están trabajando duro y sirviendo de catalizador de las distintas instituciones, aunando esfuerzos para hacer realidad este sueño de taberna y amigos. Y no son los únicos que están en ello. En los alrededores de la zona de Ollerías/Carretería se está gestando un movimiento similar que pretende remover también culturalmente el lugar. Un entorno con el mayor capital de creativos por metro cuadrado de toda la ciudad (esto está estadísticamente comprobado). Ya se oyen voces que dan por hecho que pronto El Arrabal puede ser otro sitio de interés cultural. El nombre viene de su propia denominación: Arrabales del Centro. Un distrito de cultura joven y alternativa. Pero esto lo veremos otro día.
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Comentarios
Querido Martín:
El ‘Sojo’ malagueño (con ‘j’ porque así se acuñó el término cuando se parió) no nació de las ideas de ciudadanos, sino de una profesional que fue quien pensó en elló e ideó un proyecto.
Unos se subieron a un barco y otros se adueñaron del proyecto. Pero como esto es Málaga y das tres patadas y salen veinte capitanes-araña y más arribistas aún, ya se anda ‘desnaturalizando el proyecto’ desde su misma concepción y paternidad.
Poner buenos gintocnics y tener verborrea fluida (como melopeas) no es sinónimo de brillantes profesional de ideas, ni muchos menos de capacidad de ejecución. Entiendo que la amistad engendre el cariño, mucho más si hay buenos gintonics de por medio, pero al César lo que es del César.
De otro lado, la idea de un ‘renacimiento’ cultural de la ciudad, al abrigo (económico) y la sombra (pereza) de la supuesta y aún no conseguida capitalidad europea, aguza el ingenio de ‘trinconetes y poco cortadillos’ locales qué más parecen bandoleros del siglo XXI que gestores culturales de nuestra época.
En algo estamos de acuerdo y es en desearle una mejor vida cultural a nuestra ciudad. Donde tanto se invierte en obras e infraestructuras y tan poco en capital humano y en intelecto, tan escaso como poco apreciado.
Se advierte que es joven. La cultura no se piensa, se siente y se vive y con ello se hace y se crea.
Estos barrios están dejados y todos intuimos el motivo. Un sitio espléndido con alquileres bien antiguos.
Ese ambiente sórdido ha existido desde hace muchos años, como hace tiempo que no frecuento la zona, no sé el ambiente que tendrán ahora los bares y comercios que queden, pero sé el que tenían hace unos años,sitio de encuentro de artistas en alguno de sus bares, de muchos profesionales del derecho, por los despachos cercanos y por el juzgado que estaba cerca, y el ambiente sórdido entonces no molestaba, cada uno a lo suyo, estaba en bares no en la calle, además ese ambiente será muy díficil de desterrar, está cercano al puerto.
Y respecto al comentario de Pancho Troya, como él deseo una mayor vida cultural, aunque discrepo en una cosa, no andamos faltos ni de intelecto ni de capital humano, ni hemos estado faltos nunca, es que al de aquí no se le ayuda, se ayuda al de fuera, el de aquí se tiene que marchar.
Querido Martín, como bien comenta Pancho Troya, de una “profesional” (de los despachos y del codeo) surgió la idea de enriquecerse a costa de intentar poner “bonito” un barrio en el que, todo cabe decirlo (qué casualidad), se encuentra su agencia de pulicidad, un negocio que tiene mucho que ganar en la gestión de un proyecto como el que ella planteaba. Estoy presente desde los primeros encuentros, y GARANTIZO que si alguien a querido pisar a alguien, en todo caso ha sido al revés. Ambos proyectos distan mucho el uno del otro. Uno surge desde la ciudadanía, desde las tabernas, sin ánimo de lucro y con el único objetivo de cambiar, mejorar, Málaga. El otro, desde el afán de enriquecimiento personal, disfrazado de compromiso con la ciudad. El tiempo y, en definitiva, quienes deciden, le han dado la razón al que la tiene: el Soho con “h”, no el masculino de la conocida salsa…
Queridos todos,
Por motivos de trabajo y de vida, viajo por medio mundo desde hace años. Por motivos de gusto, en cada ciudad tengo un lugar especial para disfrutar de los sentidos y de los gin tonics.
Lugares con encanto, con magia, especiales…Más allá de la variedad de marcas de ginebras, de tónicas o la profesionalidad, esmero y cariño a la hora de preparar y servir la copa.
En todo caso, DEMOLDE, del que hablan algunos de ustedes como “templo del gin tonic en Málaga” no es más que incómoda y fría sandwicheria de barrita escueta en la que el bocadillero tiene ínfulas de gurú de la sociopolítica. Es verdad que sus gin tonics no intoxican, pero el hombrecillo despliega un burdo sortilegio para el embelesamiento de un grupito del que tampoco hay que exagerar su poder.
En fin, que más bien estoy convencido de que desde la sandwicheria no ha podido salir un proyecto decente para la reconversión de un barrio decadente y muribundo, del que el tabernero es coautor material, en un “sojo” con personalidad y carácter.
Sé que “Sojo Málaga” es un bello embrión de la Málaga que será europea, moderna, abierta, cultural y hospitalaria gracias al empuje, la creatividad, el talento y el corazón de una mujer importante, Aurora de la Rosa.
Para todo lo demás, sandwiches demolde o, en último caso, master card.
Roberto Benítez
De tal de molde tal astilla. Agencias de “pulicidad” no sé lo que es, pero agencia de publicidad tiene el hijo del dueño del bar mencionado… que se sabe en todo el barrio… A ver si al final no tiene apoyo vecinal, no tienen proyecto legítimo, y lo único que tiene son intereses de la agencia de su hijo y un montón de periodistas alrededor.
para nomada:Si dices que estabas desde el principio,estarias en Frankamente,que fue el lugar.Los demas tambien tenemos memoria.Alli se firmo un documento en el que apoyaba el proyecto de esta persona a la que ahora se pone en entrdicho.No se a que te refieres en lo de “enriquecerse”cuando ni si quiera a querido cobrar una cuota de asociados y a corrido con cualquier gasto que en este tiempo haya surgido.Yo y toda la junta directiva de la asociacion Salida de Emergencia fuimos testigos de la presentacion de un proyecto en el que estuvo presente,el que ahora quiere asumir la autoria.El tambien lo firmo,se mostro entusiasmado con la idea y en ningun momento dijo que tuviese ningun proyecto.De “la profesional de despachos”como la llamas,nos consta su trabajo inmenso,su esfuerzo,su dedicacion,su entusiamos y transparencia.Del dueño del bar que se proclama como autor del proyecto,solo recordamos dos frases,”yo tengo muchas influencias”,A “mi bar va gente muy importante”… en fin.Desde hace tiempo hemos tenido la intencion de contestar a las muchas descalificaciones y rumores que han circulado sobre la autora de este proyecto y si no lo hemos hecho ha sido porque ella asi lo a querido.Por cierto,ella no “a” querido pisar a nadie,pero si alguna vez se le ocurre hacerlo,estamos seguro que lo haria con “h”.Por ciento a Frankamente si le mueve el interes economico,como empresaria que soy
Querido Martín, no me salen mis comentarios… habré saturado el navegador? Tu blog sin mi no será lo mismo. Un abrazo.
Nómada, tienes razón en una cosa: semejante deliriums tremen no ha podido surgir más que en una taberna… yo también hice proyectos en mis botellones adolescentes… ! hip!
Me da igual que al proyecto se le ponga J o H. Creo que ya hay ‘Sohos’ en Nueva York y Londres (que yo recuerde en los únicos en los que he estado), pero seguro que hay más (por cierto, la soja es una legumbre; se hace una salsa de ella, como veinte mil cosas más).
El nombre, pudiendo ser relevante, no lo es tanto. Si la autora del proyecto tiene su negocio allí y quiere beneficiarse de ello, me parece estupendo. No conozco ningún empresario que trabaje por amor al arte. Yo sólo aludía a ese nuevo empecinamiento de los movimientos ciudadanos y otras verborreas fáciles con las que nos invaden los medios de comunicación mimetizando a la clase política (¡que menuda clasela de este país!).
Esta persona se trabajó su proyecto y, después de consultarlo en distintos estamentos y despachos, lo presentó, como muy bien dice FRANKAMENTE NEW, a los comerciantes y vecinos de la zona. Alguno de los cuales se cita a sí mismo como padre de la idea y que estuvo en aquella reunión firmando un documento en el que se presentó la propuesta.
Claro, si te tomas dos o tres gintonics luego, ya pierdes el contacto con la realidad, y de haber sido un mero oyente en la reunión, pasas a creerte el Capitán Trueno.
A mí me parece cojonudo que la iniciativa privada tenga intereses y que los defienda. Y me parece bien que se muevan proyectos en los que puedan participar todo el mundo. Pero como todo en esta vida, hay que tener un orden y un concierto.
y a quién coño le importa quién sea el autor intelectual de este proyecto? esta ciudad nunca progresará si, en lugar de apoyar entre todos un proyecto tan atractivo y prometedor como éste, nos dedicamos a echar mierda unos sobre otros. qué triste por dios.
Nómada, decirte que sólo denotas desconocimiento (ortográfico entre otros) y mucha mala educación( no se puede descalificar a personas que nosotros sí conocemos y que nos han apoyado)… así que te pido encarecidamente que como buen nómada vayas a darte un paseo…
Buenas tardes,
vaya por adelantado mi agradecimiento a las personas que han salido en mi defensa ante acusaciones tan burdas y malintencionadas. Por lo demás, agradecería que cesara el cruce de acusaciones (antes de que se convierta en un Tomate cualquiera) que no favorece a nadie ni al desarrollo del proyecto por el que tanto hemos luchado.
Gracias de nuevo.
Como todos vosotros, he sufrido mil veces la vampirización de ideas y proyectos tanto por el sector público como por el sector privado. Una vez más veo con mucha pena como en vez de unirnos “quieren” separarnos. Demasiada gente en esta ciudad para los que es más rentable empresarial o políticamente dividir que aunar. Los agentes públicos porque quieren hacerte creer especial con sus promesas. Reparten dádivas tan vacías de contenido, como de dinero, con el canto de sirenas del bien cultural olvidando que ellos son los legatarios de tal responsabilidad y que los empresarios del sector creativo nos debemos a hacer rentables nuestras empresas con su ayuda o sin ella. Los privados, en el escenario actual, preocupados, en cómo sobrevivir al año que nos espera de dureza extrema. Preocupados en cómo innovar generando ideas propias que aporten valor añadido a nuestro y porqué no a la ciudad pero esta siempre en segundo lugar. No creo que estemos en un buen momento, tampoco el peor, pero pienso que por el camino que vamos esto no se arreglará a corto porque requeriría de un importante cambio de mentalidad y de aunar esfuerzos. En una ciudad en la que todos se conocen es difícil estar dispuestos a dar el brazo a torcer aunque ello suponga enterrar otro gran proyecto.
mmmm, el comentario de Paulino Cuevas ha sufrido más censura que en tiempos oscuros pasados… por ejemplo Martín, se echa de menos la frase:
“No entraré en la lucha, o tal vez si, de quién fue el creador original de la idea. En mi caso, es justo decir que la primera vez que escuché hablar del proyecto fue a través de Aurora de la Rosa, directora y creativa de la agencia Infiltradas. Si, mujer, madre, creativa y directora de una empresa. Casi “ná”!”
No sabía que, incluso aquí, se censuraran palabras. La importancia de quien sea el proyecto no es ni más ni menos que su capacidad de desarrollarlo y llevarlo a cabo.
Hay muchos que hacen suyos las ideas de los demás y luego siguen sentados charlando y charlando sin hacer nada.
Está muy bien que la idea sea de todos, pero alguien sabrá cómo llevarla a cabo y quiénes serán los actores principales y quiénes los secundarios, etc. La ciudadanía en general, los vecinos en particular, sean meros residentes o empresarios, e incluso la administración, cada cual tendrá su papel. Pero a ver si le damos a cada cual lo suyo, incluido a quien se diga padre del proyecto sin haber puesto un espermatozoide en pié en su vida.
Sorprende y entristece casi a partes iguales comprobar la facilidad con la que algunos se permiten juzgar y adjetivar a los demás. Es el caso de este pequeño empresario al que se ha tildado en cuestión de horas de “arribista”, “bandolero”, “tabernero” (no como sustantivo, sino como adjetivo calificativo) y demás lindezas, adémás de insinuar o más bien afirmar, que todo esto no es más que un invento para trincar pasta, no sólo él, sino también, por lo visto, algún miembro de su familia.
Se ve que la mala educación campa a sus anchas por este blog.
A los Troya, Benítez, Fernández y compañía, sólo decirles que ójala esta ciudad dispusiera de cientos de bocadilleros como este señor al que he tenido la suerte de ver sacrificando su tiempo y dinero para intentar legar a sus hijos una ciudad/sociedad Mejor.
Hace meses que oí hablar de este proyecto. Tras leer los comentarios que preceden el mío no he podido sentir más que rubor. Esta es Málaga, señores: un grupo de ‘gallos’ peleando por colgarse la medalla.
Se ha querido vender esta idea como un proyecto innovador, moderno o chic. A decir verdad, para la ciudad de Málaga puede resultar ‘moderno’ (un adjetivo que en esta ciudad gusta tanto, pero que a fuerza de usarlo ha quedado vacío de contenido). La gentrificación de un espacio urbano es algo que se viene haciendo en toda ciudad que se precie desde hace muchísimos años.
Con todo, hay que felicitar a la persona que haya ideado el proyecto. Y lo más importante: hay que apoyarlo, no destruirlo, a pesar de que tenga mis dudas sobre la viabilidad del proyecto en una ciudad don la cultura no es algo estructural sino la prostituta con la que todos quisieran pasar una noche.
Esto es una actividad más de la Málaga Vaticana, como bien lo definió en su día un intelectual que no quería meterse en los charcos de intelectualillos.
Creo que algunos sólo ven a mala educación donde quieren… y se vuelven de un sensiblero que da risa. Un proyecto no es una noche de fuegos artificiales. Un proyecto no son 4 anuncios de prensa realizado por 4 amigotes. Un proyecto no es ponerse una camiseta o crear un marquita. Eso es propaganda (muy usada por los neo fachitas), la cual tiene menos fondo que los artículos leídos. Un proyecto sí es estar trabajando 1 año. Un proyecto es reunirse con las asociaciones de vecinos. Es realizar un estudio del censo. Es preguntar por las necesidades. Es hacer un proyecto DE CARA al barrio. Aurora tiene una asociación REAL de personas que pertenecen al barrio de forma REAL. Un proyecto no es llamar a cuatro amigotes y no contar con la iniciativa del barrio. Un proyecto ES contar con el único colegio de la zona para que apoye iniciativas, con los peluqueros y hosteleros árabes, con los inmigrantes del este, con los latinos, con los vecinos de cierta edad (que los hay, y muchos) con los que tienen coche y con quien no lo tienen, con la asociación de comerciantes de flores de la Alameda, con los hoteles,…
Un proyecto no es lanzar ideas al vuelo tipo: vamos a poner los puestos de flores frente a mi bocadillería y así todos contentos… ¿y saben por qué? por que los que trabajamos en los puestos de flores no queremos cambiarnos. Pero para eso hay que ser menos soberbio y preguntar antes. ¿UN PROYECTO DE LA CIUDADANÍA? ¿Qué ciudadanía? ¿La que vive en el Palo?, ¿en el Cerrado? ¿En la zona Oeste? ¿en zona de la catedral? ¿Gente de Barcelona? ¿de Madrid?Es la típica filosofía malagueña… vamos a contar con gente de fuera antes que contar con gente de casa. Es como si para saber que necesita Santa Paula pregunto a los Marbellies, formamos con ellos una asociación, y empieza el espectáculo… Para que un proyecto funcione, o se cuenta con gente del barrio sobre el que se va a actuar, o no funciona. Esa ciudadanía que defiende el periodista Martín debería comenzar desde el ensanche, pues son los que realmente viven ahí y sufrirán cualquier iniciativa. Lo demás son pegar tiros de fogeo, que suenan mucho pero que se pierden en el aire.
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Esto del Soho parece imposible un una ciudad como Málaga. Saldrá si los políticos no se lo cargan