Sí se puede
Eduardo García Llamas es un malagueño de Vélez Málaga. Con aspecto juvenil y mirada inocente y algo tímida, empezamos a conocerle muchos de nosotros cuando ya se había ido a vivir a Barcelona. Hace algunos años, sabíamos de la existencia de un incipiente blog que un joven emprendedor había puesto en marcha para dar difusión a los eventos culturales de la ciudad.
Málaga empezaba a ser un gran foco de cultura y era necesario buscar en algún sitio, una completa agenda que no sólo fuese un reflejo de actividades programadas por las distintas instituciones, sino un contenedor de absolutamente todas; desde las más amateurs, tipo exposiciones en bares, a las más sofisticadas. Pronto, muchos jóvenes malagueños empezaron a tomar Málaga es cool como espacio de referencia de la programación más underground de la ciudad. Este nuevo medio de información fue creciendo cada vez más y hoy es una referencia, no sólo por la cantidad de actividades publicadas, sino por las cuantiosas visitas que obtiene diariamente, gracias también a su difusión por redes sociales. Siempre nos hemos sorprendido de la capacidad de Edu para estar al día de todo cuanto se movía en Málaga, estando a tantos kilómetros de distancia. Su constancia y tenacidad y las miles de horas dedicadas le han hecho merecedor de este logrado puesto. Hace tres años, con la colaboración de Adriano Batista, puso en marcha un blog dedicado a la moda joven masculina con el inquietante y descarado nombre de Fucking young.
Una página que en muy poco tiempo pasó a tener miles de visitas en todo el mundo, llegando a ser una referencia destacada de las tendencias más frescas y desenfadadas. Con Adriano ha formado un tándem inseparable. Él es fotógrafo y combina a la perfección con la locura editorial que Eduardo lleva siempre en su cabeza. Lo que comenzó siendo un blog de tendencias masculinas, donde publicaba el trabajo de sus amigos, estudiantes de moda, ha terminado siendo un gran proyecto editorial de carácter internacional. Eduardo tenía muy claro que quería publicar una revista y para ello primero abonó el terreno online, estudiando bien el mercado, consolidando contenidos y preparando un proyecto sólido. Él tiene claro que el papel no está muerto, pero lo que se imprima debe ser algo con mucha calidad; un objeto especial a modo de trofeo. Ya han sacado el pasado mes de abril su segundo número a la calle, en inglés; un homenaje a la moda masculina de 1997.
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Olga que estás en los cielos
Sabes que no soy nada religioso; es más, me considero un anticlerical con todas las letras, aunque cada jueves santo saque en mis hombros a la perchelera guapa. Aquella que viste tu último jueves santo en uno de los balcones del Hotel Venecia, gin tonic con copa de balón en mano, junto a tu madre, mientras nos tirábamos besos sin parar durante casi cinco minutos; nunca olvidaré esa noche de por vida. Es más, tampoco he sido nunca demasiado místico, ni me he puesto a pensar más de la cuenta en el más allá y cosas de esas. Mi hermano en cambio sí lo es y está más convencido: él a grosso modo cree que toda la energía cinética de nuestras moléculas, células, proteínas que organizan una función vital, no pueden pasar del todo al nada. Debe haber una transformación de esa energía, ya que ésta, según la ciencia, ni se crea ni se destruye, se transforma. Pero desde el fatídico día que nos dejaste, no he dejado de pensar en donde estarás y miles de preguntas han poblado mi cabeza. Sé que no te has ido de verdad porque te siento muy cerca; a veces incluso pienso que sigues con nosotros como si nada hubiese ocurrido.
Superfresh
El día estaba siendo estupendo, porque después de unas jornadas de intenso frío impertinente, la primavera volvía a reaparecer haciendo de Madrid el lugar perfecto para el desparrame. La tarde comenzaba a muy temprana hora, sobre las seis, cuando llegué a la habitación 6055 del Hotel Convención, en la elegante y madrileña calle de O’Donnell. Un enorme complejo de centenares de miles de habitaciones que hicieron laberíntica mi búsqueda, después de disfrutar en el paseo de una fantástica decoración de los setenta. Aquí no les dio por cargarse la identidad de hotel, como hiciesen en hoteles como el Cervantes de Torremolinos, que albergaba una fantástica boite setentera que vaya usted a saber dónde estará. En la susodicha estancia me esperaban el artista Leo Peralta y su pareja, el imprescindible de todas las movidas nocturnas y culturales Rafa Gámez. Con la emoción de unos niños, minutos antes de atravesar los ancestrales arcos que dan acceso a Tivoli World, me recibieron cariñosamente mientras me daban a conocer el plan que habían preparado para esa tarde-noche. Salimos del hotel, lata de cerveza en mano y nos dispusimos a caminar en dirección al corazón del barrio de Salamanca. En la calle Conde de Aranda, en un gran sótano se encuentra La Fresh Gallery, una actualísima galería de arte contemporáneo emergente que regenta la especial y divertida Topacio Fresh junto a su marido, Israel Cotes. Asistimos a la previa del fotógrafo Julio Jiménez Corral que inaugura el próximo martes. Casi a poco de bajar las escaleras, los tres nos reciben con los brazos abiertos y, con la galería para nosotros solos, disfrutamos de la visita guiada por el propio artista.
La cultura o la vida
Ya hace unos meses que Villapatata Factory se trasladó de los encantadores pisos de Cantó en el majestuoso y deprimido barrio de La Malagueta hasta el corazón de la calle Carreterías, a las puertas de la antigua muralla, en los arrabales del Centro Histórico. Ahora la nueva residencia de los artistas y activistas culturales más inquietos del panorama underground se encuentra en la encantadora calle del Molinillo del Aceite.
Para los que a día de hoy no sepáis que es Villapatata, os pondré en antecedentes. Emmanuel Lafont y Pedro J. Okña son pareja sentimental y pareja artística; juntos tuvieron la idea de crear un centro para la cultura en su propia casa. Todo un ejemplo de emprendimiento y de locura controlada para aquellos que sólo tienen el vicio de la queja, pero no mueven un milímetro su cuerpo para ilusionarse con nada. Pues bien, lo que empezó siendo un juego con algunos amigos ha ido creciendo con el paso del tiempo y hoy se ha convertido su vivienda particular en algo así como fue la residencia de Los Costus allá por los primeros ochenta en Madrid. Ir y venir de visitantes al cabo del día, fiestas, encuentros de artistas, transformismo y muchas sorpresas más te puedes encontrar un día cualquiera que asomes el hocico por su ajetreada e interesante casa. Lo bueno de su nueva ubicación es que no hay apenas tabiques y a modo de loft, las locas e interesantes iniciativas encuentran mucho más hueco para poder desarrollarse. También el movimiento del centro de la ciudad no tiene parangón con el apagado y muermático barrio de La Malagueta, al que pronto dedicaré uno de mis canapés. Una de sus iniciativas más divertidas es el llamado Puchero Melódico, dirigido por el propio Lafont y por Pedro; una auténtica performance lúdico-musical que interpretan la genial Alessandra García y el bombonazo de Fran Martín. Alrededor de veinte personas para disfrutar de una auténtico espectáculo de risa, mucho pasado, música y diversión. Se marcan el reto de hacer seis pases diarios y los llenan cada uno de ellos; eso sí, su aventura es completamente gratuita. Tan sólo un monaguillo hace las veces de gestor de los recursos con una cajita a modo de hucha para quien quiera seguir contribuyendo a la causa.
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El alcalde sin parque
Los regidores municipales malagueños han tenido en estos últimos treinta años el momento glorioso de proyectar e inaugurar algún gran parque. Sin llegar a comentar anteriores gestiones de alcaldes predemocráticos, como la inauguración de los jardines de Picasso en 1977 por el entonces alcalde Luis Merino Bayona, y que ocupaba unos 15000 metros cuadrados en la nueva expansión de la ciudad denominada la Prolongación de la Alameda; la primera de las inauguraciones sonadas de una infraestructura natural con grandes dimensiones nos hace remontarnos al año 1992. En ese año, el alcalde Pedro Aparicio, en una inauguración a la que acudí con apenas 14 años, abría a una de las zonas más pobladas de la ciudad, una superficie de más de 70.000 m2 de zona verde. Aunque en su momento fue bastante contestada por los vecinos el mucho cemento y el poco verde de ese nuevo parque, hoy, después de más de veinte años y después de algunas intervenciones posteriores, es uno de los espacios verdes de la ciudad más importantes.
Poco tiempo después y un año antes de dejar la alcaldía de la ciudad, Aparicio también inauguraba los jardines de la Concepción en 1994; una de las joyas naturales de Málaga. Creado hacia 1855 por los marqueses de la Casa Loring y posteriormente ampliado por la familia Echevarría-Echevarrieta, es un bellísimo paraje con una excelente colección de flora tropical y subtropical. En la primavera de 1990 fue adquirida la finca de unas 50 hectáreas por parte del Ayuntamiento de Málaga, abriendo a la ciudad el día 21 de junio de 1994 unas cinco hectáreas que son las que albergan el jardín histórico. Damos un salto hacía el año 1999 con la inauguración del Parque de Huelin por la fugaz Celia Villalobos. A pesar de llevar muy poco en la Casona del Parque, apenas cuatro años, la mandataria inauguró al poco tiempo de tomar el poder en la ciudad, un gran parque marinero de cerca de 38.000 m2 cuadrados que hoy también supone un gran respiro ciudadano para una zona muy poblada. Al actual alcalde de Málaga se le acaba el tiempo para inaugurar un gran parque a la altura de las circunstancias.
Podemos referirnos al Parque de la Alegría, inaugurado en 2011 en el distrito de Ciudad Jardín que recibe a los que nos visitan por carretera desde la autovía de las Pedrizas, pero es un parque menor. En trece años de gobierno, Francisco de la Torre, no ha cortado la cinta de ninguna zona verde grande que devuelva a los malagueños la ilusión por un nuevo espacio de expansión ciudadana. La única opción real que tiene en estos momentos es avanzar en la firma del convenio con Fomento para que los terrenos del Campamento Benitez sean devueltos a la ciudad y allí se construya el gran parque que Málaga necesita. Todas las grandes urbes tienen alguna gran extensión verde donde no se sienta el motor de los coches ni por asomo. Después de más de dieciséis años desde que la legión abandonase el acuartelamiento en los terrenos que el Ayuntamiento de Málaga donó al ejército en los años veinte, parece que la vuelta de esos terrenos a la ciudad está tardando más de lo debido. El año pasado la ministra de Fomento, Ana Pastor, se marcó el tanto de que los terrenos los cedía gratuitamente a la ciudad, pero a día de hoy el convenio no se ha firmado. Debe el alcalde presionar más si cabe, si quiere antes de que termine la legislatura en apenas dos años, ser recordado también como regidor inaugurador de un gran parque en Málaga; sin duda el más grande de todos. Mientras esperamos, y después de rechazar construir sendos parques en Gibralfaro y en los antiguos terrenos de Repsol, absolutamente abandonados, deberíamos concienciarnos de que sin árboles y sin su oxígeno no somos nada. Por ello, sería deseable que en los próximos años plantásemos 600.000 árboles, uno por malagueño, en todo el término municipal. Un gran reto no imposible, pero absolutamente necesario.
Pacto por la Cultura
El pasado jueves en Sevilla en la sede de la Fundación Tres Culturas tuvo lugar la presentación del Pacto Andaluz por la Cultura. Me hubiese gustado acercarme a conocer más en profundidad esta nueva propuesta del Gobierno Andaluz, pero mis quehaceres profesionales me lo impidieron. No obstante, ayer mismo estuve buceando en la página oficial de la Junta de Andalucía para comparar lo publicado en los medios de comunicación sobre este asunto y lo que ellos realmente proponen. Aunque la presentación pública corrió a cargo del presidente de la Junta, José Antonio Griñan y del consejero de Cultura, Luciano Alonso, en la sede la Fundación, el protagonismo fue para los profesionales del sector de la Cultura, según me cuentan algunos de los asistentes y no fue planteado como un acto político más. Este es un buen paso, si queremos realmente que las palabras «pacto» y «cultura» no vuelvan a caer en saco roto. Como relata el documento en varios apartados, la Cultura no es una actividad secundaria y subsidiaria sino que supone más del 3% de la actividad económica de Andalucía con cerca de 40.000 empresas dedicadas al sector.
La semana de resurrección
Tras los fastos de la Semana Santa llega la resurrección. El mundo de la cultura malagueña también ha vivido su resurrección y esta semana se concentraban múltiples actividades culturales simultáneamente. Como dice mi amigo Juan Alcaraz, hace unos años en Málaga no tenías que complicarte mucho la cabeza ante la celebración de cualquier evento cultural porque la decisión era asistir o no asistir ya que no había más donde elegir. Hoy en día supone un absoluto acto de madurez cultural elegir correctamente la actividad en perjuicio de alguna más interesante que seguro vas a perderte; un tremendo reto al que nos hemos enfrentado esta semana de resurrección de la Cultura.
La Escuela de Artes y Oficios de San Telmo daba la campanada celebrando el pasado jueves una excelente jornada en torno al diseño gráfico que ha contado con la presencia del prestigioso Manuel Estrada, presentando su mítico trabajo, El diseño no es la guinda y de los más que afamados Unos Tipos Duros, unos auténticos fieras del estudio de la tipografía. Pero además de estas conferencias, la jornada, que empezaba bien temprano, se completó con diferentes talleres, mesas redondas y la inauguración de la exposición TDC57, lo mejor del diseño gráfico y tipográfico mundial, de Nueva York a Andalucía, organizada en colaboración con la Asociación Andaluza de Diseñadores.
Proyecto
La idea que tienen los profesores de la Escuela, entre los que destaca Alfonso Simón, es proponer un evento nuevo para la ciudad, con posibilidad de crecer y consolidarse a nivel nacional en un futuro cercano. Su pretensión es que al menos un día al año se hable de diseño gráfico y para ello han contado para la realización de este encuentro con los estudios de diseño más activos y dinámicos de Málaga, El Cuartel, Brida, Narita, Licua y Vicobrands. A todos ellos les animo a que se sumen a esta iniciativa y para el año que viene, que se siga celebrando mejor que éste si cabe.
La que tuvo acierto en programar la inauguración de su nueva exposición fue la galerista Isabel Hurley, que anticipándose a un viernes de infarto, programó la premier del artista Luis Amavisca el jueves y de la que se libró. Además de la inauguración de la exposición de Javier Porto sobre los años de la movida en La Térmica, el CAC inauguró el mismo día una exposición del artista Jesús Palomino, mientras todavía se recuerda el gran impacto que ha supuesto para la ciudad la exposición de Selim Varol con miles de piezas de arte urbano. Según el director, Fernando Francés, la muestra está recibiendo la cifra de 700 visitantes diarios, alcanzando a las también muy visitadas muestras de Tracy Emin o de Ron Mueck.
También el galerista Javier Marín se lanzó ese mismo día a inaugurar una exposición del pintor malagueño Paco Peinado titulada Made in Germany. Otra de las galerías de la ciudad, La Casa Rosa, también se sumo al viernes de la muerte, programando la inauguración de la exposición del polifacético artista Ausín Sáinz, titulada Negro Esperanza, que muestra las infinitas posibilidades que plantean los programas de edición de imágenes para los artistas actuales. Para rematar la faena, el Ateneo de Málaga, con su imparable vocalía de fotografía al frente, comandada por el incombustible Pepe Ponce, programó también para la tarde del viernes la inauguración de una antológica exposición del fotógrafo catalán Josep María Ribas i Probus.
Música
Por otro lado, Marlango ofrecía un concierto ese mismo día y el actor Julián Villagrán deleitaba a los presentes con una sesión musical en la terraza del AC Málaga Palacio. Y ya que hablamos de hoteles, el Molina Lario tuvo el sábado todo el día abiertas las puertas de siete habitaciones de la segunda planta proyectando vídeocreaciones de los artistas María Cañas, Irene Andessner, Carlos Aires, Chema Lumbreras, Carles Congost, Diego Santos y Laura Brinkmann. Además la terraza se llenó de música por la noche con la sesión de Carles Congost (Congosound) y los ritmos de Dj Serio.
Ayer noche también se proyectaba en el restaurante Kipfer&Lover doce años después de su estreno, el primer cortometraje en cine del director malagueño Rafatal, ¡Manuela, el cinto! que protagonizó La Prohibida y en el que participan Alaska y el querido actor malagueño Pepe González Rubio. Esto es sólo una muestra de lo que Málaga ha resucitado esta semana. Me quedan muchas actividades más, como el concierto de los Guadalupe Plata en La Cochera por ejemplo, pero no hay más espacio ni tiempo. Se antoja necesario la creación de un órgano superior de coordinación que evite el colapso cultural que hemos vivido estos días. Pensémoslo.
Y de repente “Timebomb”
Al calor de los eventos programados por el independiente y trasgresor colectivo musical, Culoactivo Canela, y la incombustible banda malagueña Airbag, seguimos absortos y encantados ante la aparición de nuevas actividades culturales; en esta ocasión un nuevo festival de música que traerá a Málaga distintas formaciones del género Punk-rock. Timebomb es el nombre de este nuevo proyecto musical que los próximos 12 y 13 de abril se celebrará en la Sala Eventualmusic, a las afueras de la ciudad.
Con la mirada ya puesta en el Canela Party, un evento que cada año va a más y que en este 2013, tendrá lugar entre los días 8 y 10 agosto, estos dinámicos organizadores a los que les mueve únicamente su pasión por la música, se han liado la manta a la cabeza sorprendiéndonos con esta nueva apuesta. Les puedo asegurar que no es nada fácil emprender acciones de este tipo, sin ningún tipo de ayuda, tan sólo la de alguna marca de bebidas y mucho empeño de sus organizadores y amigos. Si en el Canela Party, el cartel cada año sube de nivel (aún estamos esperando conocer el de esta edición), esta nueva cita con el punk-rock en nuestra ciudad, trae bandas nada despreciables.
Trayectoria
Los malagueños Airbag como he escrito anteriormente, además de organizadores, son una de las bandas que participan en este incipiente festival. Con una larga trayectoria a sus espaldas, esta formación ha evolucionado desde un punk rock fresco y divertido hacia un refinado powerpop. El primero de sus discos Mondo cretino será el que interpreten de cabo a rabo durante esta cita, trayendo a la memoria sus éxitos pasados. Desde Castellón vienen los Shock Treatment, una banda con bastante recorrido y discos en el mercado, creada hace más de veinte años y con un directo muy curtido.
Sugus es otra de las formaciones participantes. Estos madrileños, activos desde 1995, siguen dando guerra y subiendo peldaños en cada nueva referencia. Punk-rock melódico, rápido y directo. Los Reactivos también vienen de Castellón y acaban de publicar su tercer disco Exteenagers. Los malagueños No Picky, un clásico del punk-rock local que llevan ya cuatro álbumes a sus espaldas, tampoco se han querido perder esta gran cita.
Seguimos destripando este buen cartel con los también madrileños Fastfood, piezas claves del movimiento punk-rock nacional y con numerosos discos editados, el último, Party of Three fue publicado exclusivamente para el mercado japonés. En él repasan los mejores temas de sus dos primeros álbumes con un sonido más actualizado. Smoking Victims son de Málaga. Tras haber compuesto temas en inglés, deciden hacer letras que todo el mundo entienda y se pasan a componer en castellano. Su pretensión es hacer música para divertirse. Con una combinación de punk/powerpop de temas propios, mezclados con versiones de clásicos de los 70 y temas de bandas históricas de la escena malagueña, el espectáculo está más que asegurado.
Cierro este recorrido por los grupos participantes de este nuevo festival, con otra banda malagueña en cartel, Patada Voladora. Integrantes de grupos malagueños ya míticos como Puño Americano, Notes to myself o Alex Kidd, esta formación está empezando más que fuerte. Mezclan el punk con unos gramos de Garage y unas gotas de Surf, para conseguir un resultado más que apetitoso. Aquí tienen una buena muestra de que lo único que hay que tener son ganas de hacer cosas. Estos inquietos chicos, que además han programado infinidad de conciertos en la Sala Velvet, en el centro de la ciudad, saben que si quieren disfrutar de la música que les gusta han de currárselo ellos mismos y de qué manera lo consiguen. Por un lado, posicionando a Málaga en el panorama de la música independiente, programada con gusto extremo, me atrevería a decir que con exquisitas propuestas dentro del género. Por otro, acercando a muchos amantes de la buena música en directo, distintas formaciones que recalan en nuestra ciudad, fomentando y nutriendo la agenda cultural con saber hacer y profesionalidad.
Pues ya saben, si quieren divertirse con dos días de absoluta locura y música han de correr a buscar las entradas e informarse más detenidamente de los horarios de este nuevo evento, visitando su página web, (www.timebombfestival.com). Me emociona ver como no hay fronteras cuando la pasión es el único motor. Los integrantes del colectivo Canela han vuelto a poner de manifiesto que, lejos de quejarse porque no haya buena música en la ciudad, han decidido montárselo ellos mismos, haciendo propia esa máxima de la filosofía punk, del «háztelo tu mismo». Vaya por delante mi orgullo y mi enhorabuena.
Málaga is diferent
Esta semana recibía la llamada de una de las tutoras del Máster de Gestión Cultural de la Universidad Carlos III de Madrid interesándose por visitar La Térmica, uno de los dos días en el que ella y sus alumnos visitan nuestra ciudad y algunas de sus instalaciones culturales. Desde hace un par de años (esta noticia me sorprendió gratamente) llevan visitando un fin de semana al año Málaga como único viaje del curso porque; según me comentó telefónicamente, es una de las pocas ciudades del país donde la actividad cultural es incesante y donde se han abierto más infraestructuras culturales. Para su sorpresa le comenté, que habían elegido precisamente para su visita el fin de semana donde los malagueños celebramos La Noche en Blanco, una iniciativa que lleva sin organizarse en Madrid desde hace un par de años. Después de sorprendernos mutuamente colgamos el teléfono muy amablemente y me quedé pensando en lo que acababa de ocurrir. Los malagueños somos muy poco dados al autobombo, tan sólo en cuestiones futbolísticas cuando la cosa pinta bien. Con la autoestima normalmente en horas bajas a menudo pensamos que somos y estamos muy por debajo de la media en muchos asuntos; pero esto es sólo una errónea percepción fruto de un latente estado depresivo.
El fin de semana que estos cuarenta estudiantes de gestión cultural visiten Málaga será el segundo del mes de mayo. Ellos mismos observarán como toda una ciudad se pone a pensar, currar, idear, inventar, ilusionar sin apenas medios económicos para que esa noche sea especial y esté abarrotada de Cultura. La Noche en Blanco se sigue celebrando con gran éxito, pese a que el Ayuntamiento de la ciudad ha menguado su presupuesto cultural, gracias a la voluntad, apoyo y esfuerzo de muchas instituciones más, pero sobre todo al coraje de los artistas y creadores malagueños y a la ciudadanía en general, que ha sabido arrimar el hombro y hacer Ciudad en esta ya consolidada cita, herencia de nuestra lucha por la Capitalidad.
Pero además de muchas instituciones y gestores que trabajamos con esfuerzo por ser mejores y seguir haciendo que Málaga pinte en el resto del país y del mundo, en los tres últimos años, la ciudadanía y un gran sector de la juventud, han dado un paso al frente y se han puesto manos a la obra para crear también cultura y espacios alternativos para el arte y el libre pensamiento. Así, están demostrando que la queja y la crítica, siempre constructiva, son necesarias y nos ayudan a mejorar, pero como más se consigue y reivindica es con la acción meditada y el ejemplo en la gestión. Por eso la programación de la actividad cultural por parte del tercer sector, además de necesaria, consigue varios efectos al mismo tiempo.
Por un lado, se ocupa el espacio cultural que las instituciones por su acción y presupuestos limitados no alcanzan. También contribuye a la mejor formación y experimentación de aquellos que sin pensárselo dos veces deciden emprender culturalmente. Además se generan empatías y afinidades con quiénes también están en la tarea estableciendo lazos y aunando esfuerzos. Este ejemplo, que ya están dando buena parte de colectivos, creadores y ciudadanía en general, de lucha en común por conseguir un mismo objetivo; bien debieran tener en cuenta los responsables institucionales de la cultura para andar similares caminos. La Noche en Blanco es una leve, pero interesante propuesta cultural donde todos los actores culturales convergen en una misma actividad que cada año se sucede, a pesar de los malos tiempos que vivimos.
Pese a esta creciente actividad y al buen trabajo desarrollado en muchos ámbitos diferentes, el teatral es uno de ellos, existen numerosos personajes creados al albor de las redes sociales que con un solo clic pretenden trasladar su propio malestar y amargamiento al resto de la ciudadanía. La tradición dice que Málaga es muy madrastra con los suyos y que todo aquel que despunta en algo es acribillado por los que desde la poltrona y la apatía se dedican sólo a observar cuando se comete el fallo o a opinar maliciosamente sin tener ni idea de lo que hablan. Las redes sociales han democratizado mucho más la vida de todos, pero también han dado pábulo a algunos friquis que piensan que con soltar algún tweet o escribir comentarios en Facebook ya están aportando su esfuerzo por construir una sociedad mejor. Mientras evitamos que florezcan y nos alejamos de especímenes de este tipo, les recomiendo visitar la última muestra del CAC inaugurada ayer con más de 1300 piezas de arte urbano coleccionadas por Selim Varol, que la convierte una de las mayores muestras de este género en nuestro país. Ahí es nada..
Chute de primavera
La primavera nos ha dado de frente y ya no podemos esquivarla. Después de un intenso otoño con graves y dolorosas inundaciones y un frío invierno con granizo y nieve a las puertas de Málaga, me da a mí que esta primavera va a venir más intensa que nunca. Al pasar por calle Cister, o cerca de los jardines de Pedro Luís Alonso e incluso por la Avenida de la Rosaleda, siento el aroma de azahar como una grata convulsión que pone en órbita mis sentidos. Es el mejor anuncio de que lo que queda por venir es sentimentalmente bueno; la brisa acariciando tu cara, cargada de olor y levemente cálida, como un genial presagio de que la fiesta está por llegar.
Reconozco que la primavera es mi estación favorita, cuando se acerca se acaban los días del resguardo y la contención y llegan los de la explosión y la vida. Sí, la vida, porque es en primavera cuando tiendo a olvidar lo que me abruma y cuando la vida y la naturaleza se muestran extremadamente bellas. En Málaga la primavera es levedad, los días se tornan cada vez más largos sin demasiados aspavientos y la temperatura empieza a subir en proporción geométrica. Es el tiempo de disfrutar de las terrazas y del sol sin abrasarte de calor ni tostarte vivo. La ciudad se hace extremadamente amable para pasear sin ninguna dirección marcada, tan sólo con la sana motivación del disfrute. Es precisamente ahí cuando te das cuenta que perfectamente podría albergar un museo al aire libre. Seguimos al pie de la letra la sagrada tradición decimonónica de construir espacios para el arte: cajas, cubos, sótanos, bancales. Espacios a los que cuesta acceder bien porque hay demasiadas escaleras, bien porque su sola presencia nos impone. Son cada vez más, pero todavía muy pocos, los ciudadanos que visitan espacios construidos ex profeso para contener arte contemporáneo.
































