El Bosón de Provenza

Leo que han encontrado el Bosón de Higgs y que con ello parece ser que también han encontrado la solución a

Rey Bosón de Provenza

Rey Bosón de Provenza

alguna de las crisis que nos afectan. Seguramente, la crisis que solucionará tan magno acontecimiento, será la denominada crisis existencial, pues a esta partícula también se la ha venido llamando, desde que el británico Peter Higgs allá por los años 60 intuyera su existencia, la partícula de Dios. Con ello, una vez demostrada la existencia de la misma, queda ipso facto también demostrada la existencia del Creador. Asunto resuelto, Dios existe porque lo dice la partícula de Higgs, con lo que nunca algo tan pequeño resolvió asunto tan grande.
Pero no se crean que en esto de los bosones está todo dicho, resulta que los hay de más clases. Además de la dichosa particulita de Dios, está el Bosón de Gauge, el Bosón W, el Z y el carismático, por desconocido, Bosón X que es, según parece, el elemento unificador de todos los bosones y los presuntamente causantes de la destrucción protónica. Vamos, como para hacerse adictos a la jaqueca…
Aunque el término Bosón es en honor al físico hindú Satyendra Nath Bose (no confundir con Miguel) y de sus postulados junto a Einstein, yo prefiero quedarme con el Bosón de Provenza, que por increíble que parezca, también es un bosón.
Bosón de Higgs

Bosón de Higgs


Su nombre era Boso de Provenza y reinó en aquella región desde el 879 hasta el 887 de nuestra era. Fue aliado de Carlos el Calvo, rey de Francia y magister de su sucesor Luis el Tartamudo y depuesto por Carlos III, el Gordo. Casado con Emergalda, que ya te vale como nombre, tuvo un hijo que le sucedió a su muerte y que pasó a la Historia como Luis el Ciego.
Algo así como la Familia Monster. Sin desperdicio…

Futbolero

No me veía yo otra vez hablando de fútbol, porque la verdad, lo que más me interesa de este deporte son los otros aspectos que conlleva asociados a su practica y su visión. Vamos, que ésta es una forma como otra cualquiera para recordarme a mí mismo y de paso decir a todo el mundo que no soy futbolero.

futbolero, pasión por el fútbol

futbolero, pasión por el fútbol

Resulta curioso que en casa, las futboleras sean las chicas, al menos ellas son las que brincan en los sofás, compran los aperitivos, se disfrazan y abrazan a todo bicho viviente que se cruza en su camino cuando España mete un gol, pero he de reconocer, muy a mi gusto, que ayer estos chicos de rojo me hicieron sumamente feliz.

Me acordé durante mucho tiempo de mi padre que estuvo viendo el partido desde el cielo porque él era un apasionado forofo. Me acordé de mis hijos que andaban viendo el evento frente a una pantalla callejera y me acordé, aunque solo un ratito, de la patada en el trasero que le íbamos a dar a la crisis si ganábamos a los italianos.

Pero lo que más me gustó, aparte del resultado, fue ver a cada uno de los nuestros con su bandera de origen. Así, como un mosaico, la inmensa mayoría iba embutido en la bandera de su comunidad. Vi banderas catalanas, andaluzas, asturianas y la bandera vasca y me alegré mucho con ello, porque yo sé que todas ellas juntas forman la bandera de todos, la de España. Juntos somos imparables.

Hoy, por la mañana he escuchado la narración de los goles por el maestro Alfredo Martínez. Debo reconocer que al final de la escucha una lagrimita bajaba mi mejilla y que por una vez y sin que sirva de precedentes, me he sentido…futbolero.

Descubriendo la Cultura en Málaga

Ahora, cuando ya se nos ha pasado la resaca futbolística y ese subidón patrio que nos ha traído la victoria,

Malaga Cultural, Alcazaba y Teatro Romano

Malaga Cultural, Alcazaba y Teatro Romano

creo que es el momento de poner los pies en el suelo y bajándonos de las alturas, volver a lo cotidiano, a lo de siempre y a, ¿por qué no?, acariciar nuevos sueños e imponernos nuevas metas. Todos hemos disfrutado mucho con eso del fútbol. Está bien, está muy bien, incluso he leído hoy que con lo de haber ganado la Eurocopa, puede hasta el PIB de nuestro país subir un 0,7 por ciento… Supongo que serán conclusiones de sesudos economistas y gente que por pensar, solo piensan en dinero, pero créame si le digo que hay vida después del fútbol y créame además si le prevengo que pude disfrutar, y mucho, con ello.
Le propongo que bucee en eso que se llama Cultura, así, con mayúsculas. Se lo propongo porque en Málaga, una ciudad cultural de primer orden, tenga la seguridad de que si se lo propone, puede hacerlo.
Váyase a cualquier museo, fisgue en cualquier Archivo o Biblioteca, abra sus oídos y escuche los músicos, -los hay muy buenos- callejeros, o entre en un teatro o en un cine. Visite la Agenda Cultural de nuestro periódico y salga, no se quede en casa, aparque el mando a distancia de la tele…
O váyase al mar y escuchando las olas lea un buen libro… o piense en como era esto cuando llegaros los fenicios…pero viva y recuerde que en este crisol cultural que es nuestra ciudad, usted tiene un lugar reservado que le dejará boquiabierto. Ahora le toca a usted descubrirlo…

72 años de “Lo que el viento se llevó”

Un mes de junio tan caluroso como este que vivimos, pero de 1940, se expuso por primera vez al público la

Lo que el viento se llevó

Lo que el viento se llevó

película “Lo que el viento se llevó” y fue vista ni más ni menos que por más de 25 millones de espectadores. Ganó diez estatuillas de los Oscars, solo superada por las once estatuillas de Ben Hur y su pelea de cuadrigas, y en sus numerosas reposiciones, las aventuras de la caprichosa Escarlata O’Hara y el cínico Red Butler, justamente ahora, en la fecha de su cumpleaños, tiene el honor de ser la película más vista de todos los tiempos.
Todo empezó con el Best Seller de Margaret Mitchell, una guapísima mujer de ojos azules que hasta el final de sus días sostenía que “Sé lo que es trabajar bien y entiendo de libros, por eso, el mío no me parece bueno”
Murió el 16 de agosto de 1949 atropellada por un camión. Con una vida humilde a sus espaldas, pues la fama nunca se le subió a la cabeza, fue la autora de la “gran novela” sobre la Guerra de Secesión Americana.
La única novela que escribió en su vida, pero la novela que cambió el mundo del cine para siempre. En estos días celebramos 72 años de su estreno…

El 600

A veces me sorprendo cuando veo a cientos de chavales haciendo cola frente a un establecimiento para

SEAT 600

SEAT 600

comprar la última versión de su consola favorita. Me hace mucha gracia ver una larga hilera de gente esperando, el primer día de las rebajas, a que abran un comercio para, a la carrera, salir a comprar esos productos bajos de precios que se supone solo se pueden conseguir ese día.
No sé si hace 55 años, un día como el de hoy, hubo alguien en la puerta de la SEAT para comprar el último y revolucionario coche que salía de su fábrica.
Ha pasado el tiempo, para algunos será un suspiro, para otros toda un vida, pero con el corazón en la mano y haciendo memoria, ¿Quién de aquel entonces, no tiene alguna historia relacionada con un SEAT 600?
Fue el primer coche que tuvo mi familia, era verde y nos trajo muchas veces a Málaga y una vez al mes hacía el trayecto desde Valladolid a Madrid con toda la familia dentro…
Se calentaba más que Écija por esas curvas de aquellas carreteras camino de Ronda…
Yo heredé el coche de mi padre, que se compró un 127 y entonces me llevó cada día a la Universidad, donde aprendí muchas cosas, aunque alguna de ellas y en el asiento de atrás, solo me enseñó el seiscientos…

Málaga, la mejor ciudad para vivir

Recuerdo que hace muchos años, cuando era un crío, me obligaban a venir cada verano a Málaga. Creo que bajaba llorando en el coche hasta más o menos Despeñaperros y lo hacía porque los recuerdos de aquella Málaga de hace unos veinticinco años y de mi residencia en el centro, aún me pone los pelos de punta evocarlo.

Málaga, Alcazaba Nazarí

Málaga, Alcazaba Nazarí

Sólo tenía Málaga dos cosas buenas, el mar, que estaba fuera y los malagueños, que estaban por todas partes. Otra cosa que recuerdo, es esa manía que tenía mi padre, nada más llegar, de irnos juntos al peluquero y pelarme con un corte increíble que se me hacía eterno…
Pero pasó el tiempo y veinte años después, cuando regresé, me encontré, lejanos ya los ojos del niño que la miró un día, una de las ciudades más maravillosas del mundo. Puede que servidor sea un necio, puede que la OCU tenga razones para pensar lo que dice, pero eso de que Málaga es de las peores ciudades de España para vivir, la verdad, no me lo creo. Yo, pudiendo elegir otra cualquiera, me quedé aquí, en Málaga, pues creo que esta es la mejor ciudad en la que se puede vivir.
Aunque yo he crecido, ella sigue siendo la niña de todos mis recuerdos. Puede que esté algo sucia, puede que el Casco Histórico deje mucho que desear, pero pasear por sus calles, por sus paseos marítimos, por sus museos o hablar con sus gentes, eso, eso no tiene precio. Tenemos un tesoro que no tiene nadie; nosotros, nuestra gente, y en eso… en eso no hay quien nos gane, en eso… en eso, somos los primeros.