REGRESO EN EL TIEMPO Parte I

Vestigios musulmanes

Tenemos una nave del tiempo que nos permite viajar, en un segundo, al pasado para poder recrear en nuestra imaginación, cómo vivían nuestros antepasados de hace apenas tres siglos y así comprobar cuánto y mucho las cosas han cambiado. Así que, si le apetece, siéntese a mi lado y retroceda conmigo en el tiempo nada menos que 24.855 días y véngase a conocer a sus tatarabuelos, vea cómo vivían y compare después cómo han cambiado, vidas, costumbres y momentos.

Estamos en la Málaga del año 1720 y ya no es domingo sino miércoles y seguramente será dos horas menos de lo que marque su reloj, por eso, espero que haya llegado a una hora prudencial, pues créame que no es bueno andar por esta ciudad a horas intempestivas. Seguramente encontrará el bullicio de la mañana malagueña y se encontrará a mucha gente en la calle. Vamos a hacer de Alfonso Vázquez, al que le quedan aún muchos años para nacer y tratemos de imitarle haciendo la primera «crónica pateada de la ciudad», al fin y al cabo, como aún no ha nacido, nunca se enterará de que lo hemos plagiado. Hemos caído en la plaza de la Constitución que ahora se llama, de las Cuatro Calles. Es más grande, el suelo de tierra y no existe la calle Larios, algo que resulta curioso y su hueco está taponado por unas casas que pertenecen al Obispado y un ruinoso Ayuntamiento de donde salen y entran constantemente gentes. En frente hay más casas, aunque se ven más nuevas y restauradas y donde luce especialmente el hogar de un escribano. Junto a ella sube un camino por donde baja un pequeño arroyo y que es el que lleva hasta el Convento de la Merced, que hoy es plaza y ya no tiene frailes y a la Puerta de Granada, que lleva por un sinuoso sendero hasta la Iglesia de la Virgen de la Victoria que empezaran los Reyes Católicos.


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En la Champions

Dicen que esto, el planeta, ya se ha convertido en una aldea global. Pues vale, porque servidor, no se lo acaba de creer, ya que, mientras si eres un hombre de color, (también llamados negros y dicho con todos los respetos), en un país como Estados Unidos puedes llegar a presidente, en otros estados como por ejemplo Liberia, lo normal es que aspires a tener una comida al día o a no acabar siendo un muerto anónimo más, en una cuneta de esos caminos de su paisaje, mal llamados carreteras.

Si eres homosexual en España, estas capacitado, como por otra parte debe de ser, para tener los mismos derechos, -incluso el de matrimonio-, que si eres heterosexual. Sin embargo si eres gay en Irán, por ejemplo, deberás vivir muy alejado de tu realidad para que no acabes muerto debajo de una tempestad de piedras, lanzadas por manos de correctos machotes, que ven en esto aquel pecado nefando por el que también mataban nuestros antepasados.

Si eres rico en Málaga, seguramente tendrás 50 viviendas a tu disposición donde elegir vivir, mientras que si eres pobre porque nadie te da trabajo, te quedarás en la puñetera calle, donde sin parpadear, te dejarán políticos, jueces y ayudados bancos a los que seguramente, tú con tus impuestos, esos que pagabas cuando tenías trabajo, habrás sostenido y proporcionado su puesto.

Si eres de estos últimos, seguramente, hoy que llueve en Málaga, tendrás frío y te estarás mojando. Si no lo eres, deberías comenzar a pensar que tienes que hacer algo, para que deje de llover de una puñetera vez, sobre mojado.

Y todos contentos, parece ser, según me han contado, que el Málaga sigue en la Champions…

CIVISMO

Enterarme de que el Ayuntamiento de Vélez Málaga va a prohibir a la gente deambular por la calle sin camiseta es para mí, la noticia del día. Claro que, ya me gustaría a mí que se tomará la misma medida aquí, pero bueno, quizás empezando la cosa por algún lado, se contagie el virus de la cultura y del civismo y algún día nos toque.

Recuerdo el año pasado, mientras algunos compañeros entrevistaban a nuestro alcalde en la calle Larios, como un descamisado se habría paso entre ellos a empujones, con la perplejidad de todos, alcalde incluido y mientras los policías municipales que custodiaban la cita se convertían en marmóreas estatuas. El individuo copó la primera fila y se plantó frente a nuestro edil mayor con la única vestimenta de un pantalón corto y unas chanclas de esas de dedo. Por la cara que puso nuestro señor alcalde, parece ser que también le llegó parte del efluvio a rinoceronte que emanaba de su desnudo sobaco y que los que lo tuvimos al lado nos comimos entero y sin querer hacerlo.

Comenté entonces a mis compañeros de otros medios, lo mucho que me extrañaba que los municipales no le pidieran al “epicentro del hedor” que se pusiera una camiseta. Tan solo se limitaron a mirarlo y punto. Creo que hay sanciones para los que van contra el decoro, la cultura y el civismo. Pero claro, ¿de que sirven las normas cuando la autoridad no se encarga de su cumplimiento?

Ahora, mientras llueve a mares en Málaga (y supongo también que en Vélez), decir que se multará a los que vayan sin camiseta es fácil. Decirlo o hacerlo en el verano es cuanto menos, más difícil de cumplir y claro, ya llegará el estío para demostrarnos cuanto de bueno hay en todo esto. Entonces ¿ya los turistas no volverán a sentirse molestos con el majarón de turno que medio en pelotas va dándoles la brasa?

Y voy yo y ahora pienso, que para gastarse la pasta en la Feria de Turismo que hay ahora en Londres, mejor sería gastárselo en educar a ciertos personajes que tenemos dentro. Y ya de paso, exigir civismo y su cumplimiento.

¿O qué es lo que en Londres estamos vendiendo? Porque si es Sol, eso ya saben que para reventar tenemos…

LUNES MALDITO (O maldito lunes, como prefieran)

Parece ser, según he oído hoy en el café mañanero del bar, que el fin de semana ha sido horrible, casi, según cuentan tirando a espantoso. Servidor, que quizás por deformación profesional, tiene alma de cotilla noticiero, alargó la oreja para escuchar en que consistían las desgracias acaecidas este fin de semana de Todos los Santos.

En mi ignorancia, pensaba que iban a hablar sobre la tragedia de la fiestecita de Halloween madrileña. O que alguno de los tertulianos, era victima de uno de esos doscientos embargos largos, con los que nos obsequian los ayudados bancos, cada mes en Málaga.

Pues no, mucho peor todavía, porque no hay un lunes más triste que los que son como éste. No hay nada peor que comenzar la semana laboral (que ya de por sí sería un éxito empezar la semana trabajando), que con la tristísima noticia de que el Málaga futbolero ha perdido en casa. ¡Ah! Y que no acaban ahí las maldiciones, pues para mayor colmo de males, el Unicaja baloncestístico también fue vapuleado, según contaban, en la pérfida y separatista Bilbao.

Están los asuntos menores, -esos que preocupan, pero menos-, que si el paro crece en 8.300 personas más en Málaga, que si entre mil se reparten cincuenta mil viviendas en la provincia, mientras hay gente que no tiene literalmente ni para vivir o que según la opinión de “El Roto”, reciente Premio Nacional de Ilustración, “esta sociedad ha convertido la moral en algo deleznable”.

Menos mal que según parece el filial empató “in extremis” porque de no haber sido así, si ustedes me leyeron ayer, no tendrán más remedio que convenir conmigo, que la mano de Tutankamón, estaba detrás de todo esto.

Maldito lunes…

4 DE NOVIEMBRE: DESCUBIERTA LA TUMBA DE TUTANKAMÓN

Remolcador Vehintiuno
Remolcador Vehintiuno

No sé si los modernos remolcadores con los que cuenta el puerto de Málaga siguen siendo de “la clase H”, que es un cierto tipo de barcos de remolque y salvamento de muy buenas prestaciones y larga vida. Tienen la particularidad de llevar, como si de una falta ortográfica se tratara, a la letra hache metida con calzador en su nombre.

Cada uno de ellos tiene un nombre numeral, aunque con la particularidad de llevar en él a la única letra muda de nuestro alfabeto. Por eso, el que debería llamarse “Once”, se llamó “Honce”, que en realidad fue el primero en llegar a nuestro puerto en el mes de mayo de 2002. Después llegaron el “Diheciseis”, “Dihecisiete”, “Diheciocho”, “Vehinte” y “Vehintiuno”, ignoro honestamente si hubo un “Dihecinieve” y desconozco también, si los nuevos remolcadores que se van incorporando a las tareas de nuestro puerto siguen con la misma dinámica de bautizo.


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Pero, ¿dónde murió don Rodrigo?

Nos explicaron cuando estudiamos lo de la derrota de Guadalete, que aquel año 711, las tropas de Tarik se cargaron el

Roderico, don Rodrigo

Roderico, don Rodrigo

ejército visigodo y de paso, al rey Roderico, también conocido como Don Rodrigo, a la sazón el último de los reyes godos de España.

Como nunca se encontró su cadáver, algunos sostienen que no murió en la batalla, pues malherido, fue perseguido por el moro Muza que aunque consiguió darle alcance, ya lo encontró muerto en el lugar donde hoy se levanta la ermita de la Virgen de España en Sotiel, Huelva.

Otros afirman que su muerte acaeció en la serranía de la Peña de Francia en tierras de Salamanca. Lo más sorprendente es que en Viseo, una pequeña población lusa, existió una sepultura con la siguiente leyenda: «Aquí descansa Rodrigo, rey godo». La pregunta es inevitable, ¿Dónde murió Don Rodrigo? Seguramente nunca lo sabremos y su recuerdo se perderá, para siempre, en la noche de los tiempos.


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