Hondas bocabajo, cerebros en los gemelos

Mi novia ya me advirtió hace años del atentado: “Éramos aleccionados en la escuela primaria para pitar e insultar al himno japonés”. Y no me dirán que es una sana manera de incendiar a millones de chinos infantes que hoy, ya adultos, son capaces, en un racionamiento único a la bajura del Homo Sapiens, de dedicarse a darle la vuelta a todo coche de marca japonesa… aunque hayan sido manufacturados en su propio país y sus dueños fueran sus mismos vecinos. Lo dicho: dale a un cazurro poder y échate a temblar. Porque ese planteamiento nazi que es celebrado en las escuelas, donde se enseña a odiar a Japón sin remisión, sólo pudo haber sido gestado por los herederos directos de Mao Zedong, unos revolucionarios de hoz y martillo con claros síntomas de empequeñecimiento mental.

Numerosas ciudades chinas están viviendo a diario concentraciones frente a intereses japoneses: desde la Embajada de Pekín a sus diferentes Consulados, pasando por alguna que otra empresa: de esas que dan trabajo a miles de locales para silencio general absoluto.

El enjambre acomplejado la ha tomado con los coches de marca japonesa. Honda, Suzuki, Toyota y Lexus, entre otros, bajo un punto de mira demasiado torpe. Como no podía ser de otro modo. Porque hay que ser cabestro para volcar automóviles de sus propios compatriotas sólo porque sus ingenierías y domicilios sociales provenían del Imperio del Sol Naciente. Se desconoce si la misma turba de cafres arrampló en los supermercados con los botes de Wasabi o si estrellaron contra el suelo botellas y botellas de la cerveza Asahi, un milagro real que poder echarse al gaznate.

Yo sin saber lo que se estaba gestando –aunque suponiéndolo, que el chino es bastante más previsible que el transcurrir horario de los días- acabo de llegar a mi hotel tras una digna cena en el Mikuni, un antro de cocina japonesa dirigido por chinos que tuvieron la suerte de pasar parte de sus vidas en Japón. Debo decir que nadie increpó a la clientela. Debe ser que en Xiamen, ciudad donde casi no se toca el claxon y los cielos son azules, que está ubicada frente a Taiwán y cerca de Hong Kong, y que es una isla separada de la China continental, sus habitantes no han sido dañados cerebralmente del todo.

No pasan seis meses sin que la muchedumbre china encuentre alguna excusa para meterse con Japón. Las Sensaku, esta vez, islotes que dicen forman parte de China pero que espero nunca pertenezcan a esta morralla social que no entiende de valores ni de principios. Sólo viendo el destrozo que han generado en su, esa sí, isla de Hainan, dan ganas de arrebatarle esa ínsula para que otro país más decente la explote. Porque la incertidumbre del futuro de nuestro planeta pasa, casi exclusivamente, por el mañana que deparará China hacia el resto del mundo. Y no es que me tema lo peor, es que estoy seguro que si esto sigue así el siglo XXI habrá sido el último de la historia de esta era.

Mientras escribo estas líneas descubro que un restaurante japonés en Shanghái ha sufrido un sabotaje. Además, dos estudiantes nipones han sido agredidos en la misma ciudad. Nada nuevo en China: también la ira del paria la sufre el inocente

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Comentarios

No solamente son las Senkaku, también pretenden agenciarse las islas frente a las costas de Filipinas y Vietnam. La animosidad contra los japoneses es el resultado de décadas de adoctrinamiento y no veo un buen futuro en las relaciones bilaterales.
Un régimen con pretensiones imperialistas que no permite críticas por considerarlas “intervención en los asuntos internos” al mismo tiempo que exige que los demás países acepten sus demandas y no permitan las visitas del Dalai Lama ni de ninguno de las personalidades que consideran sus enemigos.
Sigue mostrando la otra cara del Imperio Joaquín,te apoyamos quienes no somos prisioneros de conciencia.

China reclama las islas pidiendo al Japón que cese su imperialismo.
China si fue dueña de esas islas en algún momento, fue en una época en la que era un imperio. China quiere que Japón cese a su imperialismo, pero China no quiere cesar el suyo. Hasta hay chinos que reclaman por todo Okinawa, diciendo que lo tendrían que declarar estado independiente. Claro, independiente de Japón.
China país que tiene tierras de sobra, rico en recursos, reclama unas islitas deshabitadas que pertenecían al reino Ryukyu que posteriormente pasó a Japón, luego a EEUU y luego devueltas por EEUU a Japón. En todo caso que le reclame a los EEUU por devolvérselas a Japón junto con todo Okinawa. Dentro del Derecho Internacional, no hay ningún justificativo para que China se quede con las Senkaku.
China quiere que traten como héroes a sus “activistas” que violan la soberanía de una nación, por la misma nación que está siendo violada su soberanía.
China es un país de dementes.

Joaquín quería saber por qué borraste mis comentarios, al menos me gustaría saber el motivo por e-mail…

Perdón, no me aparecían mis comentarios, después si.
También me apareció que tienes un virus en la pagina.
Disculpas.

Diego Iván: Yo no borro ni censuro menaje alguno. Lo que pasa es que algunos hay que aprovarlos, sobre todo cuando el mensajero envía su comentario desde una dirección nueva. Y acabo de llegar del trabajo.

‘Aprobarlos’ va con ‘B’. Es el Macallan doce años. Lo juro. Y la cercanía de ambas teclas.

Muy buen Whisky, que mala vida te pasas…
Yo ando con un Johnnie Walker Blue Label que es una seda.

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