Cada sesenta segundos en China
Me llegan los cantos de sirena, grandilocuentes, acomplejados, de los que se dejan llevar por los números. Divide y verás -¡y además vencerás!, como tanta cantidad entre tantos cientos de millones de personas tampoco es que sea un gran notición. Pero la red, que divulga hasta lo que yo pienso, se abre en canal para que timoratos vuelquen la imagen irreal de China arrojando datos que en este mundo paria podrían crear un sentimiento erróneo.
En cada sesenta segundos se venden 50 teléfonos Android además de 28 iPhones. Lástima que no sea publicable que la inmensa mayoría de los aparatos que por aquí salen al mercado sean tan falsos como defectuosos. El que ha confeccionado esta inútil lista que resalta numéricamente lo que ocurre en China probablemente vivirá tan cómodo que no tendrá que adquirir primeras marcas en el mercado de las copias, que cada ciudad levanta para que su población pueda parecerse en algo a los que salen en las películas.
En Weibo, el equivalente a Twitter, se vuelcan 227.000 comentarios por cada minuto. Sobra comentar –aunque lo hago- que muy probablemente el 100% de ellos sean de contenido inútil, infantil, impenitente. Taobao, el portal que te surte de casi lo que quieras, genera un movimiento de tres millones de yuanes en ventas. Más tamaño, más complejo.
Que alguien se digne a realizar este tipo de listas y que de paso, haya extranjeros que las fomenten por la red, demuestra la insensatez del visitante y el complejo del nativo, que aunque las pase canutas, comparta zulo con siete y gane cien euros al mes, ve en lo numérico-patriota su única tabla de salvación.
Como escribió un buen día un periodista: “China posee la mayor comunidad de internautas del mundo, con casi 400 millones de personas”. Yo, asqueado de tanta noticia intencionadamente deformada, le pregunté a cuánto sale si lo dividimos entre 1.400 millones de habitantes. Silencio sepulcral. Añadí, también, que China también posee la mayor cantidad de pares de zapatos, calzoncillos, bragas, mondadientes, bicicletas, paños de cocina, calcetines y muy probablemente vasos de cristal.
Cada sesenta segundos el buscador local ‘hao.360.cn’ recibe 128.000 clics. Y cada día un extranjero que debería cumplir con las funciones por las que fue educado, se arrastra ante infantilismos que reducirán considerablemente tanto su capacidad intelectual como su riesgo a no ver denegada la renovación de su visa. En sesenta segundos se pueden hacer muchas cosas, incluso el imbécil.
@JoaquinCamposR (Twitter)
Puede participar escribiendo su comentario a esta entrada o bien conectar con RSS y seguir cómodamente las futuras entradas de este Blog.
Comentarios
A todo esto me viene a la memoria un viejo chiste de Miguel Gila que comentaba que en la ciudad de Nueva York una mujer era violada cada 60 segundos , joder como terminaría el día la pobre!! . me hubiera gustado que Gila nos diera su visión sobre “el milagro chino” sin duda nos descogonariamos.
Comentarios a esta entrada no permitidos


























http://www.penn-olson.com/wp-content/uploads/2011/12/Every-60-seconds-in-China.jpg