La prosa de Llosa y el viento a favor

Leo en ‘El País’, aterrado, la última colaboración de Don Mario Vargas Llosa, el rey de la prosa, el último Nobel de Literatura, en donde como escocido de sí mismo, huye hacia atrás –o hacia adelante, según quién le apoye- para soltar su flema acumulada –en su reciente viaje a Pekín omitió libertario-escupitajo alguno- contra sus ex amigos de ‘El Comercio’ a los que repartió manguzadas como a la hija de Alberto Fujimori, Keiko, para defender a Ollanta Humala, el ganador final. Si el que escribe se hace político el político se hace editor.

En una opinión titulada ‘La derrota del fascismo’ Vargas Llosa se jacta, se alegra, del fracaso de la tercera generación de los Fujimori –tras el patriarca Alberto le llegó el turno a Montesinos, sus servil hombre fiel, y ahora casi a su hija, esa obesilla con nombre de protagonista manga, para dirigir al Perú- a los que tilda directamente de dictadores despiadados. Me encanta el párrafo que dice así: “Los medios de comunicación fueron sobornados, extorsionados y neutralizados, de modo que el régimen sólo contó con una oposición de la prensa minimizada y en sordina, la necesaria para jactarse de respetar la libertad de crítica. Periodistas y dueños de medios de comunicación eran convocados por Montesinos a su oscura cueva del Servicio de Inteligencia, donde no sólo se les pagaba una complicidad con bolsas de dólares, también se les filmaba a escondidas para que quedara prueba de su vileza. Por allí pasaban empresarios, jueces, políticos, militares, periodistas, representantes de todo el espectro profesional y social. Todos salían con su regalo bajo el brazo, encanallados y contentos”.

Sin duda, Vargas Llosa, pone el dedo en la llaga en unos hechos que, curiosamente, son exactamente los mismos que acontecen en China. Con dos importantes salvedades: en China, a diferencia del Perú, el que no está de acuerdo con el régimen muere o se le mete preso; y además, el que realiza todos esos actos que tan bien narraba en el párrafo anterior Don Mario Vargas Llosa, además era llevado a orgías con menores o recién mayores de edad para que el contrato quedará no sólo firmado con bolígrafo –aquí la pluma ni la conocen ni saben manejarla- sino a sudor y semen.

Por ello, se agradece las directas muestras de democracia y dignidad de un reciente Nobel de Literatura al que sorprendentemente se le escapó rememorar todos estos hechos –y otros mucho peores- que ocurren a diario en la charca que hoy día ahoga a Don Liu Xiaobo, compañero de galardón en el mismo año, de otro Nobel, en este caso el de la Paz. Y claro, duele y daña comprobar el doble rasero de un septuagenario extremadamente lúcido que intenta repartir y adoctrinar la paz en la tierra que le vio nacer y hacerse adolescente, y olvida, fraudulentamente, esos mismos valores en China, país que visitó la semana pasada para gordura del ególatra, donde recibió un premio sin importancia que hubiese tenido mucha si se hubiera dignado a recordar a Liu Xiaobo, su compañero de silla, de silla vacía, el reciente Nobel de la Paz, hoy día comiendo mierda en una celda inhumana en donde está exactamente por lo mismo que un día hizo Don Mario: criticar al gobierno de su país.

Mientras escribo esta crónica reflexiva, aún apiadada, ‘El País’, diario independiente de la mañana que hoy día dice ser ‘global’, sigue manteniendo entre su nómina a un señor con más cargo que redaños. Descansen en paz. Ambos.

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Comentarios

Liu Xiaobo no está detenido por criticar al gobierno. Es una cantinela que no se hará más cierta por repetirla.
Basta leer las sentencias que se le han ido aplicando para verlo. Otra cosa, después, es estar de acuerdo o no.

El acto por el que se le acusó y detuvo es delito en la inmensa mayoría de los países. Otra cuestión es si se ha aplicado realmente bien la pena.

No por un mero “criticar” al gobierno sino por la organización de un “golpe de Estado”.

@ luis : es que en china a criticar abiertamente al govierno y pedir democracia le llaman dar un golpe de estado. vives en china?

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