El despeñe de Peñín

Nunca me gustaron los Goya. La razón esencial: son una burda copia de los Oscar. Con el cine pasa como con otros muchos temas. Entre ellos el vino. Y por ello el supuesto gurú español (José Peñín) decidió engrosar en la lista de no creativos creando su ‘Guía Peñín’ de los vinos patrios a la imagen y semejanza de la de Robert Parker, el Mesías mundial. La innovación en España, tristemente, sólo se encuentra en el fútbol.

José Peñín ha ido estirando la madeja hasta hace poco, en una España que ha ido matando proyectos como las heladas los racimos. Creador también de la revista ‘Sibaritas’ con la cual realizaba un bonito evento anual en los salones del Palace de Madrid donde se podían beber parte de los mejores vinos de España. Yo, que casi no creo en la pureza –y aún menos en la honradez- siempre dudé de las capacidades organolépticas y las memorias cuando se catan, supuestamente, no sé cuantos miles de caldos. La libertad en España, lamentablemente, suele tener un precio. Aunque en mí no quiera pensarlo.

Hace dos días José Peñín contrajo matrimonio con China. Y su puesta en escena no pudo haber sido más calamitosa. Lanzar redes a este polvoriento río de oro es hoy día la bulimia del hombre de negocios. Todos vienen, se contonean, se bajan los pantalones… y generalmente no se enteran de la misa la mitad. Lo que debía haber sido la presentación a los chinos de veinticinco bodegas españolas de supuesta calidad se convirtió en un fracaso de tal envergadura que dudo haya sentido Don José Peñín otro golpe de igual calibre en su sesentero mentón, carcasa de su paladar envinado.

Veinticinco bodegas, con sus crisis internas, que invirtieron en este señor, de contrastada experiencia, para participar en un evento de presumible éxito. Veinticinco bodegueros, con sus técnicos o comerciales, en algunos casos, que viajaron desde la lejanía sobre aviones no precisamente baratos para hospedarse en el hotelazo con pinta de centro comercial que les aguardaba con los dientes largos: el Shangri-la de Pudong. Y tras tanto preparativo y tantas carteras vacías el vino que no acude. No está aunque se le espera. Veinticinco puestos, cientos de copas –lamentablemente no profesionales, por cierto- y cientos de personas asombradas de tanta perfección hispana. Tras el mundial vuelta a la realidad. Otro fiasco patrio de organización, gestión y falta de asesoramiento.

Dos mil quinientos euros por bodega, una delicia, que se embolsó Peñín, el no gurú de los eventos en Asia. Y los vinos bajo la tutela de la autoridad portuaria de Shanghái, que como todos los que residimos aquí sabemos no se sacan en una mañana, por soleada que sea. Peñín, astuto para sacarle los cuartos a diversas empresas vineras se quedó electrocutado ante su nula pericia para tratar con los mafiosos chinos, que como todo el mundo que pernocta por aquí sabe que hay que untarlos hasta que les derrape la camisa.

Eran las cuatro y media –el evento comenzó a la una y acababa a las cinco- y sólo algún listillo que coló botellas en su equipaje de mano puedo dar a catar sus caldos. Los demás, a verlas venir, mascando pan insulso y empapándose en un denigrante aire acondicionado, que por estos lares lo ponen al máximo para no perder cara, para sentirse gordos y orgullosos.

Para rizar el rizo el organizador del desaguisado –Peñín- almorzó con la seudo prensa antes de la no presentación de bodegas ofreciendo Vega Sicilia, el culmen de los caldos hispanos, aunque esta empresa no estuviera entre la lista de ofertantes. Sumando el dinero perdido, el tiempo, la imagen tercermundista y el que además, los vinos de los que pagaron no se ofertaran a la prensa, podríamos decir sin miedo a ser denunciados que desde José María El Tempranillo no se había visto caso igual.

Dejé atrás a doscientos chinos que buscaban la borrachera camuflada en creación de negocio y a decenas de profesionales españoles con cara de póker. En los pasillos del hotel seguía sin olisquearse la posibilidad de que el vino aterrizara. Los funcionarios estatales, como siempre, bloqueando lo que no es chino; y los que negocian contratos en la península Ibérica sobre China sin enterarse de nada. La gracia será saber quién se beberá el vino y cuándo. Muy probablemente, el próximo mes, cuando nadie los reclame, servirán de mecha para alguna orgía de los miembros de las autoridades portuarias en algún karaoke cercano. Tanta vendimia a mano y por caja para que se beban tu vino unos rufianes.

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Comentarios

Gran articulo que refleja la mentalidad del empresario espanol que nunca ha estado en China (como el gran embajador de la cocina espanola, Don Pedo Larumbe). El unico problema es que ellos se vuelven tan panchos, pero la imagen pueblerina se queda aqui.

joder, que bueno… el final del articulo es para nota.

No me extraña que te hayas ido a China a trabajar, con esa manera de escribir en España nunca tendrías trabajo… Como dices que solo había seudo periodista, te metemos a ti en el saco, no?. Como cocines igual que escribes…

Pero quien es Joaquin Campos?

Totalmente de acuerdo con el fondo del artículo, solo le pondría un pero y es el de que lo escribes con ventaja, lo escribes después del resultado y además con la ventaja de tu trabajo y la experiencia y el buen hacer de tu empresa en China. El párrafo de Vega Sicilia te lo podías haber ahorrado. Juegas con ventaja lo que no quita que tengas más razón que un santo.
Un saludo.

Bueno. Precisamente Peñín no es Santo de mi devoción, pero para el tono del que escribe ya tenemos a Rafael García Santos que además sabe lo que dice y está cercano a Andrés Proensa y habla de primera mano. ¿Porqué no llegaron los vinos?
al final me quedo como estaba y Peñín con un ataque gratuito. No entiendo a estos juntaletras

[...] This post was mentioned on Twitter by Eduardo Benito, Eduardo Benito. Eduardo Benito said: "El despeñe de Peñin" post que relata una presentación de vino español en China en el que no hubo vino. http://bit.ly/aW19fN [...]

pero quiénes son Martina y Raúl?

Felicidades por el articulo, con tu permiso lo comentaré por otros lares..

Gracias y sigue asi.

Alfredo

A veces, verdades como puños dichas con mucha acritud pierden fuerza (a muchos políticos les pasa lo mismo)

Ya hace un tiempo opiné sobre la transformación del “juez” del vino español en parte ofreciendo sus servicios comerciales a las bodegas. Desde ese momento perdieron valor las puntuaciones de los vinos de estas bodegas en la Guia Peñin.

http://catavino.net/es/evento/fenavin-2009-cal-y-arena/

Creo que debería de separar, si realmente no quiere despeñarse totalmente su faceta de opinador de la empresa de consultoría (quizás muchas bodegas no lo contratarían)

Y que vayan tomando nota otras “empresas” del sector, cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

Estimado Joaquín, imagino que estuviste en aquel desaguisado, lamentable hazaña.
Me gustaría a ser posible me ampliases más detalles, te lo agradecería de corazón.
Saludos y buena suerte.

Entre Larumbe y este podian montar una funeraria. Vaya fracaso hispano en cadena. Aunque ambos seguiran ganando dinero… a costa de otros.

y a quien se le ocurre gastar ese dineral confiando en Peñin???? será esa necesidad de venta imperiosa que nos puede??? no hay mayor ciego que el que no quiere ver….

por cierto a lo que iba…. gran articulo y muy bien contado!!! olé!!!

Así es China y así España . Así nos va. Unos curran como campeones y otros van de quijotes . Otro cero más al contador .
Gran artículo triste realidad.

aquí seguimos con toros si toros no ; en China a lo suyo, nosotros , a lo nuestro.

Dicen que la gente inteligente aprende de sus errores. He leído varios artículos tuyos y el despecho y venganza que se desprende todos ellos, empaña el mensaje, por muy sangrante que este sea. El comentario de Juan Manuel Gonzalvo es una buena lección de periodismo. No hay forma más sangrante e hiriente de despellejar a un delincuente, que hacerlo con humor. Si esta gambada de Peñín la hubieses escrito en clave de humor, podría haberse comentado en todos los medios especializados españoles.
Creo que tienes buenos consejos en estas opiniones. Nadie duda de la golfería del Peñín (a estas alturas, ni los niños que piden regalos a los reyes magos se fían de ese truhán, salvo algunos bodegueros descerebrados, claro), pero muchos critican tus formas. Como se dice en Asturias “Eres malo para ti”.

Excelente. He estado además en una “charla” con don Peñin. Me llevé una muy pobre impresión y ninguna idea de como da los puntajes…
Los detalles en
http://alfredosaludyentusiasmo.blogspot.com/2010/04/chamullos-en-el-mundo-del-vino-el.html

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